Crónicas del colonialismo y reflexiones varias
Francisco P. De Luka
No cabe duda que nuestro pueblo va avanzando por el tortuoso camino de la concienciación nacional y de la búsqueda de la identidad, a pesar de las numerosas piedras ideológicas que encuentra a su paso. Recientemente, en las calles de Aguere, los numerosos jóvenes de Azarug y compatriotas de otras fuerzas independentistas, así como grupos de ciudadanos indignados, demostraron la rebelión, el coraje necesario y el más amplio rechazo al paso del despreciable pendón de los conquistadores. Vivimos en una época en la cual el canario va adquiriendo un grado de madurez y preparación que permite albergar fundadas esperanzas de futuro.
Sin embargo, no hay que olvidar el papel jugado por la tradición oral desde la propia finalización de la conquista en el sentido de perpetuar el azbu idelsan o resistencia cultural frente al proceso de colonización española. Unas veces de forma taimada y socarrona y otras de forma directa, siempre se ha puesto de manifiesto por parte del isleño la contestación al poder establecido, sea político o eclesiástico:
"Aquí yacen según dice/ maestro Pepe el campanero/ los restos del bandolero/ que conquistó Tenerife, copla popularizada en los años 50 por el lagunero Seño Domingo el ciegato, al referirse al cagajón de Fernández de Lugo enterrado en la catedral de Aguere.
Afortunadamente, la realidad actual se impone al caducado concepto que representa el término "godo" entendido (aparte de la carga despreciativa que encierra hacia el español prepotente) como elemento folclórico más o menos anecdótico. Hoy día se utilizan mucho más, en casi todos los estratos sociales, los conceptos "español" y "España" para fijar con más nitidez ideológica el natural rechazo al invasor y al sistema colonial que aquel país impone en Canarias, abandonándose paulatinamente los términos "godo", "peninsular" o "Península". Surgen aquellos como compañeros del sentimiento patriótico, desde el corazón del isleño y en determinados momentos. Es el tighri o grito que sale espontáneo en momentos de alta respuesta política. Aunque, aún subsisten en nuestra sociedad algunos sectores de isleños que siguen manejando, de forma consciente o involuntaria, el sutil instrumento semántico que representa la voz "peninsular" o "Península", complementada con los agresivos sonidos de las "ces", las "eses" y las "zetas", con la cada vez más extendida fórmula del "vosotros" o con el pronombre y las terminaciones verbales en "os"
Estas voces y expresiones actúan de forma eficaz y a modo de cortante tabona a la hora de rasgar el tejido nacionalista que se ha ido formando, favoreciendo indudablemente la política de constante españolización que impone la Metrópoli. Al Archipiélago canario, nuestra nación, la quieren convertir hoy en día en una burda imitación de España o del resto de Europa, tanto desde el punto de vista infraestructural como cultural.
El socorrido concepto de "península", estúpido eufemismo de absoluta falacia, utilizado por una parte de los nuestros para designar a lo que en realidad es España, se deshace totalmente cuando, por ejemplo, y desde el punto de vista estrictamente geográfico, echamos mano del término "antípodas". El concepto "antípodas" se define como "lo relativo a una zona de la esfera terrestre con respecto a otra situada en un lugar diametralmente opuesto". Las antípodas de España se localizan en Nueva Zelanda, así determinadas en todas las enciclopedias y las de Canarias en un lugar del Océano Pacífico próximo a la isla de Nueva Caledonia. Un argumento científico este para que aquellos compatriotas peguen a reflexionar un poco sobre uno de los aspectos del hecho diferencial. Y que se dejen de boberías tales como "de toda España", "la más alta de España", "la más grande de España", etcétera, cuando se refieren a determinados eventos, estadísticas o situaciones en relación con Canarias.
Desde el punto de vista orográfico estamos hartos de escuchar la aguanajada y tópica expresión "el Teide es el pico más alto de España", repetido hasta la saciedad por los babiecas insulares, incluso con cierto orgullo. No saben que en todos los manuales de Geografía se considera al volcán Etna (Sicilia, Italia) como el pico volcánico más alto de Europa, con 3.340 m. Si el Teide (3.718 m) fuese el pico más alto de España, lo sería entonces de Europa, ya que 3.718 > 3.340 m., con lo cual aparecería en dichos manuales, cosa que no sucede lógicamente por considerarse Canarias como territorio norteafricano.
Es claro que el colonialismo sabe perfectamente que el lenguaje no es inocente, por lo cual impone en los diversos medios de comunicación (prensa, radio y TV) una serie de conceptos lingüísticos y formas de expresarse que favorecen sus intereses y que van penetrando sistemáticamente en la forma de hablar de nuestro pueblo, en un proceso que podemos denominar de alienación semántica.
No obstante, en muchas ocasiones, son los propios españoles los que se encargan en dejar las cosas claras a los canarios, vamos a llamarlos despistadillos, en el mejor de los casos, que siguen aferrados al síndrome del colonizado. Anécdotas, reflexiones y diversos datos tienden a confirmar la inecuación Canarias ≠ España:
-" El español que pretenda huir de las preocupaciones nacionales será hecho prisionero de ellas diez veces al día y acabará por comprender que para un hombre nacido entre el Bidasoa (Pirineos) y Gibraltar (Cádiz) es España el problema primero, plenario y perentorio" (José Ortega y Gasset, filósofo y escritor).
Es evidente que para el canario, no nacido entre el Bidasoa y Gibraltar, España no es el problema primero, ni plenario, ni perentorio. Simplemente, por no formar parte de la esencia española. El canario no es (en esencia) español. El actual Estado Español se compone de la España peninsular (no de la Península, ya que en esta se ubica también Portugal, Andorra y Gibraltar) y de las Islas Baleares, ambas dos como conjunto étnico europeo que conforma la nación española (al margen de los nacionalismos históricos) y de los territorios norteafricanos o posesiones bajo administración colonial española de Sebta, Mililya y Canarias, conquistadas a sus poblaciones autóctonas por la fuerza de las armas entre finales del siglo XV y principios del XVI. Denominación real, la de colonia, que debe prevalecer a pesar del maquillaje autonómico metido a presión a finales del siglo pasado. Por tanto, el canario no es español (del verbo "ser", de esencia), sino, en todo caso, "está" español (del verbo "estar", de estado, situación). De ahí el concepto de Estado Español, al que forzosamente pertenece políticamente el canario a través de un pasaporte o DNI impuestos, al igual que lo estuvieron los argelinos y tunecinos en relación al Estado francés, los marroquíes como Protectorado colonial de los Estados español y francés o los saharauis con respecto al Estado español.
-" España no es una nación, tristemente; es un magma impreciso que se bambalea de aquí para allá y no llegará a tener nunca la fuerza volcánica de una nación que emerge con el empuje violento de la lava" ( Ricardo de la Cierva, historiador).
Ahí está, blanco y en botella lo expresado por este prestigioso intelectual español. ¿Cómo es posible, pues, que un canario diga que su nación es España si ni siquiera existe como tal? Es absurdo y propio de la ignorantación que, desgraciadamente, sufren muchos compatriotas a los que hay que abrirles los ojos políticos. Sí, son aquellos que se sienten canarios y españoles a la vez: "No se puede poner una vela a Dios y otra al diablo".
- Con motivo de la Vuelta Ciclista a España que comenzó en Lisboa el 5 de septiembre de 1997, el comentarista dijo que: " a las 6 hora española, una hora menos en Portugal y una hora menos en Canarias". Quedó perfectamente clara la distinción territorial y, por tanto, horaria.
-En relación con la meteorología, presentamos a continuación unas esclarecedoras referencias informativas que inciden en la misma cuestión. Después de haberse referido al temporal sin nieve reinante en Canarias, el locutor de la cadena Cope, Madrid, comentó el 9 de enero de 1999: "Empezó el temporal de nieve en España…" y al día siguiente, 10 de Enero: "España se cubre de blanco", para añadir un poco más adelante: "Informaremos más tarde de la situación y posibles problemas de los conductores españoles por las carreteras del país, como consecuencia del temporal de nieve"
- El colmo del dislate, aunque deja más o menos clara la ubicación geográfica, lo oímos en la Cadena Ser, Madrid, el 19 de Agosto de 1999: "España es una península que tiene por límite norte Francia y al oeste Portugal". Por tanto, según esas lumbreras, España es un territorio rodeado de agua por todas partes menos por una. ¿Reminiscencia subconsciente de índole imperalista al referirse a España como una "península", excluyendo a Portugal? Es posible. Aunque después no tuvieron más remedio que nombrar a este país como límite occidental. La realidad es torrontuda.
- " El barco con 15.000 Kg. de cocaína se dirigía a España y fue apresado cerca de Canarias. Ahora se dirige a Canarias" (Telediario de TVE del 1-9-2000, a las 0,45 h. a.m.). El cambio de rumbo es evidente: primero se dirigía a España a descargar tan importante cantidad de droga; después, a Canarias…Sin comentario.
- " Ahora son las 5 y 2 minutos en Cuba, las 11 y 2 minutos en España" (TVE, 21-1-1998, con ocasión de la visita del Papa). Es claro que no se cita la hora local canaria.
- " La corrida de ayer de Curro Romero en Sevilla la recogió hoy la prensa de toda España" (un sevillano en la Cadena Ser, Madrid, el 18-4-1999). Como en la prensa canaria no apareció esa noticia, la conclusión es clara.
-Desde el punto de vista gastronómico es típica la frase que siempre aparece en las crónicas de prensa, al referirse a la celebración de un acto castrense en las Islas: "y al finalizar el acto se sirvió una copa de vino español". Es indudable de que no se trata de vino canario, sino de algún Rioja, Jerez, etcétera. Los españoles nunca aceptarían denominarlo vino "peninsular", porque también podría ser portugués. Por tanto, el orgullo "patriótico" exige que se denomine "español". Según ellos debe ser español, es decir, de calidad.
Hasta aquí algunas muestras de la consideración realista que sobre Canarias se tiene en la Metrópoli. La cosa cambia cuando se enfoca desde el propio Archipiélago. Las consignas políticas que emanan del virreynato son claras y terminantes y así son recogidas por los medios de comunicación isleños al servicio del colonialismo:
- En el campo de la Astronomía, hubo noticias que no tienen desperdicio. En noviembre de 1998, durante el paso de una lluvia de estrellas por Canarias, el indocumentado locutor de una conocida emisora isleña comentó: " Pasó sólo por Canarias y no por el resto de España; las islas fueron el único lugar del país por donde pasaron. Qué extraño". Y más atrás, el 17 de febrero de 1998, comentó que "el eclipse de sol que se verá en Canarias será uno de los pocos lugares de España, el único lugar de España, en que se hará visible"
Ahora resulta que todos los fenómenos celestes e interestelares que ocurren en Canarias se tienen que ver también en España, por puro "patriotismo". No tienen en cuenta estos toletes la esfericidad de la tierra, las coordenadas geográficas, la especial luminosidad del cielo canario (por esta razón se ubican los Observatorios Astronómicos en las islas) o la lejanía de la Metrópoli, a 2.000 Km. de distancia
-Del Parque Natural de Jandía decían los miembros de un grupo ecologista majorero en el colmo de los despropósitos, en Febrero de 1995: "está configurado como un subsistema sahariano, único en toda España. Es el único punto en toda Europa donde anida la tortuga "laud", así como la flora y la avifauna…" Son evidentes la "unicidad" y el rasgo diferencial, ya que se trata de la isla de Fuerteventura, situada en otro continente y es lógico que así sea.
- Continuando con las islas orientales, la siguiente noticia referida a Lanzarote entra dentro del ridículo más absoluto: " Los parques nacionales del Teide y Timanfaya, los mas visitados de toda España" ("La Gaceta", en referencia al año 1998, según una fuente del Ministerio de Medio Ambiente). Nos imaginamos al clásico "guiri" vuelto loco buscando en el mapa físico de España. ¡Que no, que están más abajo, en el noroeste de Africa! El Parque nacional más visitado de España son los Picos de Europa, con 1,4 millones de visitantes anuales. ¿Qué pasa, que también van a decir que los 400º C de temperatura que se registran en el islote de Hilario, Timanfaya, debidos al calor del subsuelo magmático, es la temperatura del subsuelo "más alta de España"?
¡Pero si el clima, los volcanes y el territorio nada tienen que ver con la lejana España!.
Ante tal cúmulo de disparates que tratan de confundir a nuestro pueblo es absolutamente necesario, en el proceso de lucha anticolonial, manejar el lenguaje adecuado y correcto. La palabra y la lengua autóctona (sea el creole o la propia tamazight) son las más efectivas de las armas culturales de un pueblo colonizado y su fuerza se compara con la mayor de las movilizaciones. Hay que poner masivamente de moda ese lenguaje emancipador y desterrar para siempre esos estúpidos términos como "península" o "peninsular" o la tan manida y matraquillesca expresión "de toda España" cuando se utiliza referida a Canarias. Y pedirle, por Dios, a una determinada emisora "central, cultural, popular y canaria", radicada en Tenerife, que cuando dé la hora deje de añadir la absurda coletilla "una hora más en la península". Con nuestra hora isleña basta y sobra.
Hasta el periodista H. C. Chela tuvo, un día de 1998, la inspiración suficiente para incluir unos versos en su habitual sección de La Gaceta: " Dijo el sabio Salomón/ que en Europa y en Bruselas/ no se mira al ciudadano/ sólo se miran las pelas/ Dijo Salomón también/ que era puro cachondeo/ pretender desde tan lejos/ considerarse europeo.
La superpoblación de nuestra septenaria nación, producida principalmente por gentes venidas de la Unión Europea, entre las que destacan las procedentes de España, y la "invitación" institucional al canario a "buscarse la vida" en Europa, representa una sutil penetración cultural que es preciso contrarrestar a toda costa. El resto demográfico majorero, que convive en un patético 30% con los extranjeros residentes en la isla, constituye la señal roja de alarma de lo que puede ser un futuro etnocidio: "Canarias tiene dos puertas/ una: por la que entra el godo/ otra: por la que sale el canario" (Tomás Chávez, poeta gomero)
Todavía recordamos la denuncia y el escándalo producido en Lanzarote ante el cartel aparecido en las cristaleras del Hiperdino de Arrecife, para una oferta de trabajo un 4 de Febrero de 1999: "Canarios abstenerse". Esas tempestades trajeron estos lodos.
Pero, mal que les pese a algunos, la diferencia étnica estuvo, está y estará bien clara: "Españoles y canarios, contad con la muerte, aún siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de América….." (fragmento de la Proclama de guerra a muerte, de Simón Bolívar, Trujillo, 1813).
Problemas siempre los hubo. En la década prodigiosa del nacionalismo canario, en aquellos gloriosos finales de los años 70, me gocé en una ocasión, en un bar de Aguere, el siguiente diálogo:
.- ¡ Hijo de puta ¡ - le increpó un español a un patriota canario- ¡ separatista, hijo de puta ¡
- Eso depende- le respondió tranquilamente el canario.
- ¿De qué depende? – le preguntó el español mosqueado.
- Oh, depende si yo soy hijo de mi padre y de mi madre, seguro que no soy ningún hijo de puta, pero.., si soy hijo de mi padre y de tu madre, entonces sí que soy un hijo de puta.
Y para terminar, y recordando aquella dura época, nada mejor que aquello de: "Si al grito de Viva Canarias libre/ alguno no responde/ si es hombre no es canario/ y si es canario no es hombre" . Duro, sí, pero efectivo.
12-08-2006