Crónica sobre terrorismos

LA CRÓNICA de Johann Hari, periodista y dramaturgo británico, publicada en "The Independent" (24-07-06), comienza así: "Mientras las fuerzas israelíes daban muerte a más de 300 civiles y expulsaban de su hogar a medio millón de personas en aras de erradicar el "terrorismo", una pequeña y amarga ironía histórica pasaba inadvertida en Israel. Los veteranos de otra organización "terrorista" se reunieron en las narices de las fuerzas israelíes para celebrar la matanza de 91 personas, entre ellas 28 británicos, en un hotel de Jerusalén. Recordaron con cariño los días en que plantaban bombas que volaron en pedazos a civiles en autobuses, mercados, cafés, introduciendo esas tácticas en el Medio Oriente. Evocaron cuando rodearon a todos los pobladores de una aldea --251 hombres, mujeres y niños-- y los mataron a balazos. Incluso celebraron la captura de soldados del bando enemigo a los que mantuvieron en cautiverio durante semanas hasta que los colgaron".

"EL GRUPO se llamaba Irgún --continúa la crónica del periodista Hari-- y estaba formado por nacionalistas judíos cuyos hijos ahora forman parte de la élite gobernante israelí. Durante las décadas de 1930 y 1940 plantó bombas por toda Palestina, tomando como blancos tanto a soldados británicos como civiles palestinos. Tenía dos objetivos: expulsar a los imperialistas británicos y obligar mediante el terrora la población palestina a aceptar incondicionalmente la creación de Israel. Es dudoso que el actual primer ministro israelí. Ehmud Olmert, que ha declarado la guerra al terror llegara a condenar al Irgún. Pasó tres años de su vida en sus campos de adiestramiento, mientras sus padres contrabandeaban armas para la organización. Tzipi Living, la ministra del Exterior a quien muchos consideran la próxima primera ministra de Israel, es hija del director de operaciones militares del Irgún y orquestador de matanzas civiles".

LA CRÓNICA agrega: "Mientras la guerra en Líbano pasaba al primer plano, los combatientes del Irgún sobrevivientes develaron una placa que marca el 60 aniversario de la decisión de volar el Hotel ReyDavid. Si Olmert, Livni y el público israelí pudieran recordar su propia historia familiar de "terrorismo", ¿serían capaces de ver lo inútiles que son sus actuales campañas militares contra los "terroristas"de Gaza y Líbano? Cuando el pueblo israelí carecía de un Estado, un sector de su población tomó las armas y luchó por tenerlo... a menudo con tácticas terribles. Algunos incluso tuvieron sueños dementes de limpieza étnica. El pueblo palestino está exactamente en la misma situación hoy, alimentada y financiada por Hamas y Hezbollah"..."Olmert y Livni necesitan preguntarse cómo habrían respondido sus padres, decididos combatientes terroristas, el bombardeo aéreo que Israel inflige esta semana. Los miembros del Irgún no dejaron de volar civiles árabes en pedazos porque los aplastaran barcos de guerra británicos y helicópteros Apache: se detuvieron porque el mundo les dio un jirón de lo que querían. No todo. Ellos querían toda la tierra que se extiende entre el río Jordán y el Mediterráneo, pero transigieron para tener un Estado propio dentro de fronteras más limitadas".
CONCLUYE JOHANN Hari sus comentarios sobre la irónica y, al mismo tiempo, cruel relatividad del terrorismo: "Hamas y Hezbollah no pueden ser silenciados por medios militares. Puede que este año les destruyan su arsenal de cohetes, pero la renovada ferocidad de su odio garantizará que lo reconstruyan el año próximo. La única forma de silenciarlos alguna vez será darles algo de lo que quieren, no todo. Sin embargo, el gobierno israelí no ha elegido esta ruta de decrecer el conflicto y negociar con el fin de tener dos Estados para dos pueblos en el estrecho jirón de tierra que están condenados a compartir. Ha elegido la guerra. Y por eso, de aquí a 60 años, combatientes libaneses y palestinos se reunirán con orgullo en las ciudades de Gaza y Beirut para develar placas en honor a los "terroristas" que mataron y murieron combatiendo a Israel esta semana".

CONCLUSIÓN: ¿Terrorismo bueno o malo? ¿Bueno para quién; malo para quién?