LA CUEVA DE ALÍ BABÁ Y LOS 40 LADONRES

Fidel Campo Sánchez

Quienes hayan leído La Cueva de Alí Babá y los 40 ladrones, obra clásica de la literatura árabe, podrá establecer la similitud entre aquel cuento y aquellos 60 diputados de esta república bananera que un aciago día decidieron inventarse una ley anticonstitucional para cometer un latrocinio, apropiándose de una propiedad privada donde hoy está la ampliación del parlamiento, al decir de don Antonio Cubillo. De aquella deleznable ilegalidad ya se ha producido una victima, don Victoriano Ríos, presidente que fuera del Parlamento Canario cuando se produjeron los hechos.

Vista la dimisión de don Victoriano se nos ocurre preguntar lo que es obvio ¿para cuando lo harán González y Ruano quienes, junto con Ríos, presionaron a la propietaria y la amenazaron diciéndole que se moriría -cuestión luctuosa que sucedió- antes de finalizar el litigio que en ningún caso le sería favorable? Es más, que el director general de Patrimonio acompañado por la policía llevó a término el injusto desahucio, por lo que preguntamos, pese a que lo conocemos y es un hombre de gran pachorra, ¿podrá dormir tranquilo?

Por si fuera pequeña la barbaridad cometida tenemos que escuchar sentenciar a J. C. Mauricio, ex comunista venido a más, cuando se habla de valoración del inmueble, prescindiendo de eso que se llama economía de libre mercado, y no de su maestro Chauchescu: … estos señores, los legítimos herederos de la propiedad, ¿se ha creído que estamos en la 5ª Avenida de N.Y?, la salida del nuevo rico y canario de servicio de los que todavía arrastran el síndrome del colonizado.

Ahora estos, en muchos casos los mismos que componían el Parlamento que desgobernaban y desgobiernan actualmente, ante el diálogo, el reconocer errores, la negociación, anteponen la prepotencia del mediocre, del Pedrín de turno y amenazan, para mayor desvergüenza, con un nuevo litigio, un recurso extraordinario de casación que ante la perversión de ley no tiene sentido, ya que el mismo está concebido en defensa de la legalidad y no por comportamiento de forma, que no ha existido. ¿Será para recordarle a los herederos lo que en su día le dijeron a su progenitora?. Si así fuere están echando gasolina para apagar el fuego.

Nosotros estamos convencidos que en el hotel rejas de Tenerife II hay delincuentes con delitos inferiores a los que se cometieron, se comete y, lo que es mucho peor, se seguirán cometiendo por esos a los que la vox populi califican de delincuentes de cuello blanco.