LA
DEBACLE DEL PSOE CANARIO
Fidel
Campo Sánchez
En absoluto podemos plantearnos que el profesor Juan
Romero Pi haya sido el plagiador literal del programa electoral de Ciudadanos de
Catalanes, como base para la campaña electoral del PSOE canario. Nuestra
incredulidad y confianza en ese doctor intelectual nos lleva a que tengamos que
hacer la siguiente reflexión desde nuestra óptica personal:
No vamos a decir que desde la elección de Rodríguez
Zapatero como Secretario General del PSOE y candidato a la presidencia del
Gobierno de España, han venido utilizando el segarle la hierba bajo los píes, por parte de determinadas sectas
bonistas que apuestan porque todo siga igual, para que nada cambie y permanecer
per se.
No vamos a decir que esos segadores, que en su momento se decantaron como bonistas, son los
que, aprovechando la ausencia del señor Romero durante la pasada Semana Santa,
en su viaje familiar a Alemania, fue aprovechado para sustraer de su gabinete,
como cualificado asesor, un programa electoral, entre otros, que tenemos la
seguridad, dada la honestidad y valía del personaje, no contó con su visto
bueno.
No vamos a decir que algún mindungui
mal aprendiz a Maquiavelo, se sirvió de la buena fe
de algún colaborador del profesor Romero Pí para
perjudicar a López Aguilar quien, desde su proclamación dedocrática, no es bien
querido por ciertos elementos de la cúpula canaria autonómica, porque alguno se
ha sentido defenestrado, como insular, por no ser a fin a esas prácticas de
nacional catolicismo que utiliza el señor Rodríguez Fraga.
No vamos a decir que durante
Por el contrario, si que vamos a decir a todos aquellos dirigentes de
CC-PP, que hoy están tocando chácaras por esa pifia lamentable, que no se rasguen las vestiduras, como auténticos
cretinos infantiles, que recuperen su memoria histórica y recuerden que son práctica
habitual las copiadoras de programas
electorales, de unos y de otros. Luego estimamos que tan grande no es el pecado
entre iguales, canarios de servicio que padecen el síndrome del colonizado.
Además, recuperando nuestra memoria histórica,
preguntamos: ¿han olvidado que el primer Estatuto de Autonomía fue una vulgar
copia, un plagio descafeinado, del Estatuto catalán?
Seamos todos, unos y otros, más serios y laboremos por
*