NACIONALISMO, SOBERANÍA E INDEPENDENCIA

 

Autosuficiencia, base para la independencia

 

Los invitados de esta semana coincidieron en la idea de desarrollar la economía de Canarias como única forma de hacer posible la autosuficiencia política. El secretario de Organización del PSC de Tenerife, por su parte, defendió que el Archipiélago se siente cómodo como una parte más del Estado de las Autonomías.

La posibilidad real de independencia para el Archipiélago y los beneficios que el estatus de autonomía ha aportado a las Islas en los últimos 25 años fueron los dos conceptos sobre los que giró el debate de esta semana de EL DÍA. La segunda de las posiciones fue defendida por el secretario de Organización del PSC en Tenerife, José Antonio Valbuena, quien se mostró convencido de la compatibilidad entre las identidades española y canaria y el desarrollo experimentado por el Archipiélago en el Estado de las Autonomías, al tiempo que subrayó el escaso respaldo electoral cosechado por las opciones que defienden la independencia en sus programas, tal y como ocurrió en los últimos comicios.

Valbuena no dejó escapar la ocasión para advertir de que "si no fuésemos miembros de la UE , estaríamos a un paso de convertirnos en un protectorado de algún gran país con intereses en África".

El presidente del Partido Nacionalista Canario, Juan Manuel García Ramos, se mostró de acuerdo con el dirigente socialista en que la autonomía ha sido beneficiosa para Canarias, pese a que es "otorgada, no decidida por nosotros". García Ramos dijo que el Archipiélago es "la última colonia del imperio español", pese a que el Estatuto "ha paliado esa consideración". A pesar de defender que la reforma de este texto permitirá a las Islas gozar de mayores cotas de autogobierno que territorios como Puerto Rico, que tiene un estatus de Estado Libre Asociado a EEUU, se mostró desconfiado sobre cuál será su resultado final, al tiempo que pidió que la autonomía canaria dé un "salto cualitativo" hacia un estado libre asociado a la UE , para lo cual puso como ejemplo a Malta, "una isla más pequeña que La Gomera y que tiene plenos derechos como estado soberano, un sujeto político capaz de manejarse a sí mismo", añadió.

 

 

 

En considerar a Malta como un referente para Canarias coincidió con el líder del PNC el secretario insular del Congreso Nacional Canario (CNC), Álvaro Morera, para quien es necesario iniciar un proceso de descolonización del Archipiélago, ya que considera que permitiría al nuevo Estado disponer libremente de sus aguas [Aguas interiores, Zona Económica Exclusiva ( 200 millas ) y mediana con los estados vecinos: Marruecos y el Sahara Occidental (una vez éste independiente) así como con Portugal para establecer la mediana con Madeira, y en lo relativo a las Islas Salvajes, que quedarían dentro de la ZEE de Canarias] .

Para el miembro de Alternativa Nacionalista Canaria (ANC) Santiago Hernández, la independencia es un proceso imparable hacia el que el pueblo canario "camina de forma natural", ya que cree que la dependencia de un Estado "no tiene lógica en una sociedad avanzada". Hernández no dejó de reprochar a CC una actitud que considera que ha contribuido a frenar ese proceso "con su machaque del sector primario y su potenciación del desarrollismo, que ha atraído a medio millón de personas en los últimos años difuminando el sentimiento nacionalista". Precisamente, se refirió al control de la población como fundamental para hacer posible un Estado propio.

José Antonio Valbuena introdujo en el debate la cuestión de la autosuficiencia de Canarias, su capacidad para sobrevivir sin pertenecer a una estructura política superior. Valbuena explicó que el Archipiélago continúa "dependiendo de las subvenciones del exterior" a pesar del desarrollo experimentado en los últimos años, desarrollo que calificó de insuficiente para garantizar esa autosuficiencia.

El Archipiélago, dijo el dirigente socialista, es una sociedad que "se encuentra cómoda en el Estado de las Autonomías".

En este punto, Juan Manuel García Ramos, admitió que los procesos políticos "no se pueden acelerar", por lo que se mostró partidario de "graduar los movimientos, haciendo política para las próximas generaciones".

 

En sentido contrario al de José Antonio Valbuena, Santiago Hernández aseguró que el desarrollo experimentado por el Archipiélago "no puede ligarse ni a las ayudas de España ni a las de la Unión Europea " y lo achacó a la coyuntura económica internacional. A su juicio, si se han producido inversiones extranjeras en las Islas es porque las empresas han visto aquí una oportunidad de negocio, empresas que no tienen interés en que "Canarias sea un territorio subdesarrollado".

Sobre las subvenciones españolas y europeas consideran que han hecho daño a la Comunidad autónoma porque han contribuido a acabar con el sector primario y, por tanto, "con la soberanía alimentaria".

A su juicio, pese a ser cierto que "nos hemos desarrollado, ahora somos más dependientes del exterior", añadió.

El criterio del dirigente de ANC fue rechazado por el secretario de Organización del PSC de Tenerife, quien explicó que "es bueno que Canarias no tenga una completa dependencia del exterior", pero que recordó que "la balanza está donde está y lo que es innegable es que hemos recibido en estos años más de lo que hemos dado".

Álvaro Morera, por su parte, defendió que las empresas que invierten en las Islas "no son hermanitas de la caridad", sino porque ven posibilidad de ganar dinero, una situación que le llevó a decir que "Canarias tiene economía suficiente para prosperar", pese a lo cual aseguró que con la situación actual de dependencia de España "las empresas lo que hacen es repatriar lo que ganan", por lo que defendió [que la solución es la descolonización e independencia] la necesidad de crear una Hacienda propia, punto en el que coincidió con Juan Manuel García Ramos.

El control de la población fue también elemento de discusión entre los representantes del nacionalismo. El presidente del PNC consideró que se trata de un objetivo "de sentido común". "Que un territorio como éste -dijo- reciba 50.000 personas todos los años debe ser motivo de reflexión para todos, nativos y residentes", añadió García Ramos, quien recordó que "hay mecanismos suficientes para hacerlo".

Esta opinión le valió un reproche de Santiago Hernández, que explicó que "CC -partido con el PNC mantuvo en las pasadas elecciones una alianza- fue a la Unión Europea a hablar de la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), pero no de población".

 

La desconfianza entre las fuerzas nacionalistas dificulta su unidad

 

La desconfianza entre los partidos nacionalistas o independentistas de Canarias parece ser aún un escollo demasiado difícil de superar para que todas estas fuerzas logren el objetivo muchas veces apuntado de lograr una confluencia que permita avanzar al Archipiélago hacia posiciones más fuertes de cara a defender la soberanía.

El presidente del PNC, Juan Manuel García Ramos, lleva un tiempo defendiendo, y sobre todo después de las últimas elecciones autonómicas, la necesidad de que los partidos nacionalistas se unan. En su opinión, la actitud de los partidos estatalistas "nos obliga a las fuerzas nacionalistas a la unidad de acción", ya que es la única forma, en su opinión, de que Canarias "pueda pensar en un salto cualitativo que no se quede sólo en una autonomía".

Puso como ejemplo el acuerdo que tras años de ruptura ha alcanzado su partido con CC para acudir juntos a las elecciones.

Sin embargo, tanto el portavoz de Alternativa Nacionalista Canaria, Santiago Hernández, como el del Congreso Nacional Canario, Álvaro Morera, dudan de que la unidad entorno a CC sea lo que convenga a Canarias.

Hernández recordó que el discurso de CC es muy contradictorio, y que más que al nacionalismo representan a un "regionalismo nacionalista que ha alimentado ciertos bolsillos, pero que ha frenado la independencia".

Morera también considera que esa unidad no es la solución, si lo que va a hacer es servir "para que tengan el poder los que están depredando Canarias". [Otra cosa es la unidad entre los partidos, organizaciones e independentistas que están empeñados en la descolonización e independencia de nuestro Archipiélago, puntualizó.]

García Ramos recordó que él también ha sido muy crítico durante mucho tiempo con CC, pero que al final ha priorizado la necesidad de un acuerdo "que se basa en el reconocimiento de objetivos políticos comunes".

ANC, no obstante, insiste en que caminar con CC de la mano es muy difícil. Hernández insistió en que la unidad nacionalista es buena si sirve para construir un Estado, pero será un fracaso si CC pretende usar esa unidad "para conservar y repartirse el poder a través de un falso nacionalismo".

 

Publicado en el periódico El Día, 1 julio 2007

http://www.eldia.es/2007-07-01/canarias/canarias4prn.htm

http://www.eldia.es/2007-07-01/canarias/canarias7prn.htm

Texto: EL DÍA. Fotos: María Pisaca.