Debate en torno a las regasificadoras de Arinaga y Granadilla

 

La postura de Candido es la misma que hemos defendido desde el principio desde Los Verdes y que también ha adoptado Ben Magec, con los matices que se quiera.

 

Sobre esto ya hubo una discusión escrita en Canarias Semanal, a la que remito. La insistencia de Agapito contra el gas es legítima y la compartimos estratégicamente, pero hace oídos sordos a la postura que hemos expresado y defiende Candido, a la que cada vez se suma más gente.

 

Para mi ha sido un auténtico desastre que la postura inflexible en este tema haya propiciado el bloqueo de un debate razonado en Asamblea por Tenerife y en otras organizaciones sobre la tecnología off-shore como argumento tecnológico para vaciar la defensa del puerto de Granadilla. Las alegaciones presentadas de acuerdo por Los Verdes y por CC de Granadilla ante el Ministerio de Medio Ambiente sobre la Declaración de Impacto Ambiental de la regasificadora fueron inspiradas en el trabajo de Ben Magec estas, a su vez, en el asesoramiento jurídico para el ayuntamiento de Agüimes para la regasificadora de Arinaga e incluian la alternativa off-shore. Alternativa que se propone a la planta en tierra y no a otra cosa.

 

Al final, en Arinaga han hecho los deberes, mientras en Tenerife hemos estado enredados en un debate sin sentido. Agapito, con la mejor intención, trastoca nuestra postura pretendiendo que los que planteamos la off-shore la estamos oponiendo a las energías renovables o a la planificación energética alternativa, metiéndonos en el mismo saco que los defensores del gas natural, porque piensa que si se admite una regasificadora, aunque sea mar adentro, se admite de consuno el gas. Pero no es eso, Agapito. La cuestión es que si se impone el gas se impone el puerto de Granadilla, y frente a esa imposición caben dos posturas. Seguir a machamartillo en una posición cerrada e inflexible contra el gas natural que nada aporta a la verdadera batalla que se libra ahora contra el puerto de Granadilla, con la consecuencia de que el puerto se haga y el gas se introduzca con la planta de Unelco en los terrenos del polígono. O plantear la off-shore para restar argumentos a la construcción del puerto y para facilitar el desmontaje de la infraestructura gasista, si como todo apunta se nos impone, cuando las propias condiciones del mercado y transporte de este combustible no renovable, unido a la oposición ciudadana derivada de los problemas de seguridad de la regasificadora, hagan inviable su uso en el archipiélago.
 
Debo recordar también que el planteamiento que hizo Adán Martín a Antonio Morales respecto al bloqueo de Arinaga iba en la línea de que si no salía la regasificadora allí se usarían los fondos estructurales de la regasificadora grancanaria para sumarlos e invertirlos en Granadilla, mientras se aclara la situación de Arinaga.
 
Saludos,

Octavio Hernández

 

 

 

Yo personalmente creo que todas las personas de bien de esta tierra estamos contra este peligroso combustible fósil y a favor de las energías limpias. Si, en momentos puntuales, algunos, entre los que me incluyo, empezando dejando claro nuestro rechazo al gas, a continuación decimos que si, a pesar de todo hubiese que introducirlo tendría que ser a través de una instalación en alta mar (reg. también), es por lo que todos conocemos, que la máxima necesidad del "negociete" del puerto de Granadilla la basan  "ellos" en la descarga del gas. Si les fundimos esto, la necesidad del puerto se diluye y la del gas también.

 

Saludos,

Cándido Quintana

 

new0.gif (2109 bytes)Declaración de impacto ambiental degasificadoras de Granadilla y Arinaga

 

new0.gif (2109 bytes)Toda Canarias dice NO al gas natural licuado

 

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