Los
ponentes reivindican una cultura urbanística social que complete las normativas
reguladoras

Apasionante
última jornada del ciclo de debates sobre el urbanismo en Canarias, con la
presencia de un arquitecto de gran prestigio, un técnico de primer nivel y un
diputado de contrastada trayectoria e independencia. Virgilio Gutiérrez, Rafael
Castellano y Santiago Pérez defendieron sus dispares formas de interpretar la
ordenación del suelo canario, aunque coincidieron en la importancia de dotar a
la sociedad de una cultura del territorio.
Por encima del mayor o menor alcance del complejísimo
marco normativo de la ordenación del territorio y el urbanismo actual, Canarias
necesita afianzar lo que se denominó como la cultura urbanística social, para
que la actitud, la implicación, el conocimiento y el nivel participativo de los
ciudadanos complementen las políticas en la gestión de un bien tan preciado y
escaso en las Islas como el suelo. Ésta fue una de las conclusiones de la última
jornada del nuevo ciclo de debates de Club
Virgilio Gutiérrez, presidente del Colegio de Arquitectos, señaló que
"Canarias necesita dar un giro de 180 grados en urbanismo" y que
"la cascada de leyes, planes generales, planes insulares y todo el
conglomerado de disposiciones dan como resultado una burocratización que
dificulta el desarrollo coherente". Gutiérrez pidió políticas fiscales
que frenen entre otras cosas la especulación, el que se asuma que el urbanismo
va a seguir avanzando -"así se podrán articular mejor los mecanismos de
compensación"- y "un pacto" para establecer las pautas de futuro
que impidan más caos y más improvisación.
Como director general de Urbanismo del Gobierno de Canarias, Rafael Castellano
tuvo que responder a algunas críticas, aunque partió de la base de que
"hay mucho por hacer, sobre todo en gestión, y que se echa en falta una
cultura del territorio en la sociedad y la implicación de las
universidades". Castellano partió de la base de que los legisladores y
gestores actuales recogieron como herencia unos modelos "muy nocivos para
el territorio en Canarias". "Las leyes estatales sólo regulaban el
suelo urbano o por urbanizar -lo demás no importaba-, la vorágine de los
planes especiales turísticos aprobados en Madrid -sobre todo en los ochenta-
afectaron a grandísimas extensiones y, encima, está el fenómeno
indiscriminado de las casas sin licencia o irregulares. Y ése ha sido el camino
de partida que hemos tratado de resolver con coherencia y criterio", explicó.
El director general de Urbanismo matizó que, a pesar de todo y de las carencias
que se mantienen, "se ha creado un marco que ha supuesto un antes y un
después", que el avance presupuestario gubernamental en lo relacionado con
este área ha sido "brutal" -se pasó de 50 millones de pesetas hace 5
años a los cerca de 10 millones de euros actuales- y que "hemos llegado a
un momento clave en el que se entienden mejor los retos".
El diputado regional del PSOE Santiago Pérez partió de "una perspectiva
intelectual pesimista" y puntualizó que "Canarias necesita buenos
gobiernos, más que las mejores leyes del mundo". "Las Islas están
padeciendo las consecuencias de un conjunto de factores: un desarrollo económico
vertiginoso y sin modelos de sostenibilidad, una oferta turística que se ha
convertido en un subproducto de la construcción, un sector de la construcción
muy potente e influyente en los poderes públicos y los medios de comunicación,
una legislación excesivamente compleja...".
Para Santiago Pérez, la complejidad normativa "no genera seguridad jurídica,
sino más bien confusión, lo que termina favoreciendo a quienes buscan el
beneficio inmediato". Entonces, quiso felicitar a uno de los expertos del
debate del miércoles, el urbanista Federico García, por afirmar que el caso
Las Teresitas "es un ejemplo del saqueo de lo público". "Le
agradezco su valentía. Efectivamente, fue un saqueo de los intereses públicos.
Leí el informe del interventor municipal y se notaba que estaba presionado por
no se sabe cuántas atmósferas".
Gutiérrez defiende un modelo que vincule
espacio y multiculturalidad. Virgilio Gutiérrez, presidente de la demarcación
en Santa Cruz de Tenerife del Colegio de Arquitectos de Canarias, abordó un
asunto novedoso dentro de los debates del Club
Para el presidente del Colegio de Arquitectos tinerfeño, el ejemplo de lo que
no se tiene que hacer en este sentido está "en los guetos que se están
creando sobre todo en el sur de Tenerife", núcleos en su opinión
"invivibles", sin espacios abiertos para compartir, sin planeamiento
ninguno, sin lugares que hagan la vida más agradable.
En lo meramente urbanístico, citó como ejemplo de pésima ordenación el núcleo
dormitorio metropolitano de
Fuente:
La
Opinión de Tenerife