17/12/2004 AGENCIA DE NOTICIAS PRENSA ECUMÉNICA
DE ESO NO SE HABLA
LA TEOLOGÍA DEL DINERO
Por Domingo Riorda
Karl Rove es un ex predicador evangélico/evangelista que ayudó poderosamente a George Bush en las últimas elecciones, apoyando/aumentando/fortaleciendo lo que se llamó el "cínturón bíblico", juntamente con el ex secretario de Justicia John Ashcroft, creador del sistema de seguridad "gran hermano" de vigilancia total.
Ashcroft pertenece a la conservadora ortodoxia judía que, como los del "cinturón bíblico", sostiene la eliminación de los regimenes contrarios a EE.UU. Ambos movimientos promueven, desde hace unas dos décadas, la "teología del dinero" relacionados con personajes como el líder de la cientología, L.Ron Hubbard. Todos incentivan la riqueza como valor religioso que, a su vez, se encuentra entre los "valores tradicionales".
El paquete viene envuelto en el renacimiento de la lucha contra el racionalismo, la evolución y la ciencia. Es decir, todo aquello que va en contra de cierta interpretación bíblica, como la del Génesis, deficientemente llamada "literal" ya que pasajes bíblicos como el de Jesús que le pide al joven rico que entregue sus bienes a los pobres, lo ignoran olímpicamente.
"Cinturón bíblico", cientología, neoconservadurismo empalman con el Concilio de Trento, 1545/62 y su versión actual encabezada por Ratzinguer. Son la "contrarreforma" del siglo XXI. Defienden la "verdad revelada" a capa y espada porque de no ser así (dicen) viene el caos, el desorden, las rebeliones. Igual a Trento el propósito es tener todo bajo control y que los controladores sean los dirigentes religiosos que adoran la "verdad revelada".
Es evidente la asociación ideológica entre estos movimientos de acción conjunta y el Vaticano. Son de un mismo corazón, un mismo sentir, unidos en aquello de nadie debe oponerse a la religión organizada verticalmente, machista, jueza de quienes son los buenos y los malos y, no omitir, especialista en máscaras religiosas que pretenden ocultar sus relaciones con el poder.
Si en otra época actuaban en lo nacional, caso Estados Unidos, ahora utilizan el escenario internacional bajo el paraguas de la globalización. Obvian el pasado que no les conviene. Avanzan como si nunca hubieran criticado el internacionalismo. Especialistas en la materia se apropian de las ideas, como lo "internacional", no pagan patente y cambian el contenido. De la internacional del proletariado a la internacional de los ricos. Cierto, agregan la bendición religiosa.
Hay que tener cuidado con la interpretación de que el Dios de esta gente es el "Dios del dinero". Puede ser una máscara que, al igual que las mencionadas anteriormente, esconde otras realidades. No es nuevo, solo es recordar, que el dinero va junto con el poder y que el poder va pegadito al sexo. Esta gente puede discutir sobre dinero y negociar. Disputar el poder e inquietarse. Con el sexo se vuelven histéricos.
Educación sexual en las escuelas públicas, aborto, homosexualidad y otros tópicos similares les exigen grandes esfuerzos y mucho dinero en su obsesión de frenar/liquidar esas iniciativas. Similar energía utilizan para censurar la información y empujar al olvido el destape de los predicadores evangélicos/evangelistas descubiertos en casas de citas con sus amantes de turno y los curas abusadores de menores. Como en las dictaduras son "errores" o "excesos".
Es osado sugerir que el centro de estos cruzados es la "teología del sexo". Hay poca información sobre investigaciones al respecto. Existen pistas. Se sabe que la interpretación bíblica fue machista. Por siglos el significado del sexo se transmitió desde la óptica del macho. La teología y la dirección eclesiástica fue de hombres eliminando del poder eclesial a las mujeres. Son varones los dirigentes principales de la actualizada contrarreforma. Se sabe que en publicidad el uso del sexo es vital y mejor cuando es velada, subliminal.
Con estas pistas aparece la pregunta ¿Qué impide pensar que el sexo velado es uno de los motores principales de las formulaciones teológicas?. También la respuesta. La censura. Directa o velada, que confirma la sospecha.
En teología pueden mencionarse dos grandes áreas. Una, la que se enmarca en la "teología del dinero" aunque no compartan todos sus presupuestos. Otra, la que tiende hacia la liberación del ser humano. La segunda de muestra de evidente relativa eficacia para desnudar a la primera. Tiene las herramientas mochas. Se enreda en los lemas repetitivos.¿No fallará el punto de partida de ese sistema reflexivo?..
Por fidelidad de pensamiento incorporar "de eso que no se habla" sería la responsabilidad teológica del presente. ¿Porqué no intentarlo?. +
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