ElGuanchePress, 3-05-2005

EN DEFENSA DE NUESTRO IDIOMA

El idioma es la forma de expresión y de comunicación de una nación y es lo primero que tratan de arrebatar los colonialismos, pues de esta forma desarticulan a pueblos enteros social, cultural, política y económicamente, por lo tanto tiene que ser la principal reivindicación de cualquier movimiento que se defina como nacionalista en una Patria bajo el yugo opresor del colonialismo.

Al colonialismo español le gusta jactarse de que nos trajeron su cultura: seguramente se refieren a su religión de santones, sus armaduras medievales, sus armas de fuego y sus corridas de toros, cuando lo cierto es que nos destruyeron nuestra magnífica organización social y cultural, nuestro espléndido desarrollo científico y técnico: piénsese en un pueblo que hace más de tres mil años se asienta en un Archipiélago sin poblaciones humanas, al que sólo pueden acceder por mar, probablemente desde el antiguo reino de Numidia, atravesando todo el Mediterráneo, con los conocimientos imprescindibles sobre navegación, astronomía, topografía y cartografía, sin olvidar los conocimientos sobre medicina y agricultura, así como sobre ganadería y pesca de nuestros antepasados. Basta recordar que eran los únicos que momificaban sin extirpar las vísceras y sin que se descompusiera el cadáver. Según los descubrimientos arqueológicos realizados en nuestro territorio utilizaban dos tipos de escrituras; una precursora del latín y el tifinagh, mal denominado líbico-beréber. El desarrollo militar también era sobresaliente, basta recordar la resistencia que opusieron nuestros ejércitos a la invasión europea durante más de 152 años ˇadmirable!. Ejércitos imperialistas que llegaron a dominar prácticamente toda Sud-América, habiendo sufrido las mayores derrotas en Canarias, como la memorable de Acentehunt, la que sin duda es la mayor derrote del ejército español en toda su historia.

No es posible recuperar la identidad como pueblo sin recuperar nuestra expresión oral y escrita, cuya represión es la principal arma del colonialismo para mantener su dominio. Es triste oír a voceros que dicen luchar por la soberanía de nuestro País renegando de nuestro idioma guanche: una cosa es que por desidia o por otros motivos, a los que no son ajenos la pereza, se nieguen a estudiarlo y otra bien distinta es renegar del mismo, oyendo incluso a eruditos y eruditas manifestar públicamente que la historia es la historia y que no se puede cambiar. La historia es la historia, eso es cierto, pero igual de cierto es que la historia no ha terminado todavía y lo que hoy es historia dentro de 500 años será una historia de 500 años.

Por estas y otras muchas razones que quizás sería prolijo enumerar queremos hacer un llamamiento a nuestros especialistas y estudiosos en el idioma oral y escrito de los tinerfecños, awaras, mahos, canarios, gomeros y bimbaches para elaborar una lingüística de nuestro ancestral idioma, asignatura instrumental como las matemáticas, que pueda ser utilizada dicha lingüística en los colegios por nuestros profesores, dado que los niños aprenden a leer y a escribir en muy poco tiempo, empezando en esa etapa educativa la recuperación de nuestro apreciado y conceptual idioma.

La metodología a utilizar es sencilla y asequible a todo el mundo: se escribe la gramática amazigh-español, que debe incluir el alfabeto tifinagh, con los caracteres descubiertos en los yacimientos canarios, ya suficientemente conocidos, dado que incluso se han realizado y presentado tesis doctorales, como la de la investigadora alemana Renata Springer, pues es el pueblo canario el que mejor ha conservado las tradiciones debido a sus profundos conocimientos, como por ejemplo las mañas de la lucha, la sofisticada momificación, la celebración del año nuevo el 21 de junio, fecha del solsticio de verano, mientras que los imazigehn del continente africano y de la diáspora celebran el año nuevo el 13 de enero, una fecha de origen cristiano y no ancestral como en Canarias.

Los profesores y alumnos, así como otras personas interesadas sólo necesitan conocer el alfabeto tifinagh para aprender y utilizar la metodología y en consecuencia expresarse con dichos caracteres:

Se escribe la palabra en un papel (más difícil lo tenían nuestros antepasados, que tenían que escribirlo en las duras piedras basálticas) y se recorta cada una de las letras de cada palabra. Se utilizan las palabras suficientes para incluir todo el alfabeto. Se procede igual con las sílabas de cada palabra e igual con las palabras de cada frase. Luego reconstruiremos palabras y frases. Cada palabra se escribe en un recuadro recortado de un papel, dibujándose en el reverso del papel el significa de la palabra: si la palabra fuera árbol en un lado del recuadro veríamos escrita la palabra árbol y en el otro dibujaríamos un árbol. Simple y divertido. Los niños aprenden así el idioma en un máximo de dos años. Y los adultos también.