DESDE
EL GUINIGUADA
EN
DEFENSA DE
Félix
M. Arencibia
La
primavera sigue avanzando despacio por los caminos de nuestro Archipiélago
dejando un rastro de los más variados olores y colores envueltos en una cierta
preocupación. Doramas Martín quiere
hoy dirigirse a su amigo Tanausú Morera
que reside en la ciudad de Aguere. Hola amigo Tanausú:
Me alegra estar de nuevo contigo aunque
sea a través de la palabra escrita. Me he enterado que estos días pasados se ha
celebrado una importante manifestación en la isla de Achinet. No es la primera
parece que se celebra en defensa de la tierra. A algunos de los que vivimos en
la isla de Tamarán nos deja un poco de pelusilla el que no defendamos
igualmente su territorio de la que residimos, que es lo más valioso que puede
tener un pueblo después de sus gentes. Paradójicamente sin territorio nada queda
por lo que se pueda trabajar honradamente. Por otro lado nos alegra que algunos
de los residentes de Achinet tomen tal iniciativa en tal trascendental asunto.
Según lo que tengo oído y tú lo sabrás mejor que yo un grupo significativo de
habitantes de la isla del Teide se ha rebellado
contra el destrozo de sus costas y medianías.
La
verdad amigo Tanausú que lo tenemos difícil si queremos intentar parar el afán
depredatorio de unos cuantos muy poderosos que mueven todo tipo de medios, incluidos
los de comunicación. Las costas y medianías de nuestro Archipiélago están soportando
la presión del cemento que resulta muy difícil de detener. La corrupción y la oscura
financiación de partidos conviven con esta grave problemática. Por otro lado
tenemos querido Morera el grave asunto de nuestro sector primario. Nuestra
agricultura desaparece engullida por la desidia, la competencia desleal de los
productos foráneos, las plagas y el afán recalificador de terrenos de las
entidades locales para seguir construyendo no se sabe hasta dónde y hasta
cuándo. Los ciudadanos tenemos pocas esperanzas de que esto se reconduzca conociendo
el amordazamiento que sufre nuestra clase política por parte de los poderes
económicos de los cuales depende muchas veces la financiación de parte de sus
campañas.
Si nuestra
agricultura desaparece con rapidez, qué vamos a decir de nuestra ganadería. Los
ganados que veíamos en nuestras medianías y cumbres y que formaban parte de
nuestro lindo paisaje van formando parte del pasado reducidos unos pocos a la
exhibición en las romerías. Lo único que en parte se ha mantenido es el maloliente engorde de
vacuno para el suministro de carne. Nuestros quesos más artesanales son
desplazados por los venidos del exterior subvencionados y creando una desleal
competencia. De la pesca qué te voy a contar amigo Morera, ¡quién la ha visto y
quién la ve! Tenemos posibilidades en el banco canario-sahariano que no
aprovechamos por falta de una flota adecuada y otras razones políticas. Bueno, compadre
Morera, te envío estos versos de nuestro poeta Santiago Gil: “La higuera llega desnuda a marzo / con sus ramas
como osarios…”.
http://doramas1924.blogspot.com
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“Las costas y medianías de nuestro Archipiélago están soportando la presión del
cemento que resulta muy difícil de detener…”.