APC exige que las organizaciones del carnaval

sean las que definan la fiesta

 

Desde Alternativa Popular Canaria exigimos responsabilidades al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que fue quien contrató al bailarín español Amargo. Consideramos que el ayuntamiento capitalino desoyó de forma reiterada las críticas de las organizaciones del carnaval sobre el modelo de gala que se pretendía y la actitud y lo inadecuado del director en cuestión. El resultado final ha dado la razón a las organizaciones del carnaval que, tal y como entendemos desde esta organización nacionalista de izquierda, son quienes básicamente deben definir el perfil de las fiestas de invierno.

 

En palabras de Juan Carlos Damas, portavoz de APC en Santa Cruz, “resulta incongruente que se diga que las fiestas son para el pueblo y, sin embargo, el pueblo cada vez participe menos en la configuración de la misma”. Sin embargo, esto no sólo ocurre con las fiestas del carnaval, sino que son una tendencia generalizada en todo el Archipiélago. “La institucionalización de las fiestas están llevando a que mucha gente del pueblo se mande a mudar en cuanto empiezan, ya que las mismas están orientadas única y exclusivamente en función de criterios mercantiles y televisivos, y no para que la gente participe y se divierta”. Desde APC, creemos que esta tendencia debe ser corregida, pues las fiestas cada vez más se caracterizan porque la gente de la localidad no participa en ellas lo que hace que las mismas pierdan su identidad y se conviertan en algo ajeno a la ciudadanía, algo extraño e, incluso, algo más violento si cabe.

 

Las fiestas del carnaval no son un asunto única y exclusivamente de profesionales, todo lo contrario, las fiestas son para que se exprese la población que durante todo el año trabaja duro y con ilusión para mostrar a sus conciudadanos los resultados de su capacidad creativa. Las murgas, las comparsas, las asociaciones de vecinos y otras organizaciones populares y del carnaval son quienes deben definir una cuota importante del tipo de fiesta. La función principal de una fiesta es que el pueblo participe y se divierta, no que algunos se enriquezcan y otros se obsesionen con promociones ridículas e insultantes.

 

Hechos como el acaecido, no se entienden cuando en Canarias tenemos grandes profesionales, diseñadores, y auténticos cómicos, que conocen el sentir de nuestra gente y que dignificarían nuestra fiesta como se merece. Damas declaraba “resulta ofensivo que habiendo en nuestra tierra gente preparadísima para la organización y presentación de este tipo de eventos, se le pague a gente de fuera una barbaridad para que hagan galas cutrísimas o similares. Resulta ofensivo que la basura llamada del ‘corazón’ tenga cabida en el presupuesto municipal, resulta ofensivo que el pueblo no participe en el perfil de las fiestas, resulta ofensivo que un alcalde haga caso omiso cuando por activa y por pasiva se le exigió más protagonismo a la gente de nuestro país canario”.

 

Por último, APC (integrante de Alternativa sí se puede por Tenerife) considera que la actitud de la gente ha sido la de la defensa de la participación, de su identidad carnavalera y una advertencia para que en los próximos años la dirección de estas galas tenga acento isleño.

   

 

Comité local de APC en Santa Cruz

Santa Cruz de Tenerife, a 23 de febrero de 2007