El delicado asunto del vulcanismo en Canarias
Helena Somervalli
Soy residente en Tenerife desde hace más de 11 años, me interesa todo lo que sucede en estas Islas maravillosas y me duele leer falsedades o negativismos en artículos en el extranjero.
Acabo de leer la mayor parte de la página Vulcanismo en el Internet y me fascina -y horroriza- notar las discrepancias en los varios escritos, lo que da una clara indicación de que muchos no saben de qué hablan: la catástrofe que se pronostica para Cumbre Vieja, en La Palma, ocurrirá en cualquier momento o dentro de cien años o dentro de cientos de miles de años, algunas veces el deslizamiento tendrá el tamaño de la Isla de Man, otras veces el doble de esta isla. El tsunami tendrá una altura de 20 metros o de 100, 560 o 900 m. y su velocidad será de 720 u 800 km. por hora. Otro aspecto desagradable constituyen las discrepancias en los comentarios de varios expertos en vulcanología. Si estos no están de acuerdo al salir en la prensa - ¿cómo van a tener credibilidad entre los lectores? Además, es obvio que toda esa "erupción" de comentarios sobre un derrame de parte de La Palma ha surgido a raíz del catastrófico tsunami en Asia en diciembre pasado.
El artículo sueco de agosto de 2004 (Expressen) asegura que no hay casi ninguna vigilancia en el volcán de La Palma y como consecuencia no hay ninguna posibilidad de alerta previa a una erupción. –Un ejemplo más de lo poco que saben los periodistas y que lo único que buscan es sensacionalismo. No se han enterado de que desde 2002, el ITER está implementando un programa de vigilancia geoquímica y geodésica.
Expressen ha titulado este artículo "El colapso de una isla volcánica amenaza a millones de norteamericanos" y cita las palabras del científico Bill Mc Guire en una rueda de prensa en Londres unos días antes: "Algun día, dentro de unos miles de años, el flanco occidental de la dorsal de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, se desplomará, ocasionando olas de 100 metros que atravesarán el Atlántico. La ola arrasará las demás islas Canarias dentro de una hora y llegará al norte de África dentro de dos. Siete o diez horas después, olas de decenas de metros de altura, cruzando con la velocidad de un avión jet, inundarán las islas del Caribe y las costas orientales de America del Sur y del Norte. El lento derrumbe del volcán se convertirá en una catástrofe en el transcurso de una erupción nueva."
El artículo no hace mención de los estudios del mismo McGuire en 1994-97 que reflejaron que no existía movimiento alguno del edificio volcánico de La Palma. Tampoco menciona que los estudios realizados desde 1997 indican que Cumbre Vieja se encuentra dentro de una fase de tranquilidad volcánica.
Lo no mencionado en muchos artículos, que la frecuencia eruptiva es mucho más alta en Hawaii, Italia, Islandia y Japón, con volcanes potencialmente peligrosos, hace pensar que lo que buscan es sensacionalismo mediático y han encontrado una víctima excelente: Cumbre Vieja en La Palma
¿Por qué será? ¿Por qué tantos periodistas tienden a pintar un cuadro catastrófico de la maravillosa isla de La Palma, una isla de una belleza extraordinaria? Joan Martí Molist habla de la falta de información realista, pero mucho me temo que esta información no interesa a ciertos periodistas, porque lo que quieren es dramatismo para atraer lectores.
Otra cuestión de suma importancia es la vigilancia y la conciencia de que un volcán vivo puede entrar en erupción y que por lo tanto las autoridades deben tener planes de evacuación, si las predicciones algún día se hicieran verdad. Tal como sucede en Hawaii desde hace años.
Si toda la gente tomaría las predicciones alarmistas al pie de la letra, -y no solo las predicciones en el caso de Cumbre Vieja,- el resultado sería una huída de los habitantes de las Islas Canarias, del Caribe, del oeste y del este de América, de Canadá y del norte de África, de Asia, etcétera, hacia ¿dónde? ¿Hay algún lugar en este planeta absolutamente, cien por cien, seguro? Y, sin embargo, sobre ese presuntivo lugar podría caer un meteorito...
Mis conocidos me han contado que mucha gente ahora tiene miedo a viajar a las Islas Canarias. Los periodistas no han profundizado en el tema, no han investigado, y solo han citado predicciones desastrosas de, por ejemplo, Bill McGuire. Es difícil separar la información científica de la información sensacionalista y, por desgracia, esta última es la que se ha divulgado en muchos países.
Helena (Sra.)