España y Marruecos llegan a un acuerdo para delimitar aguas
Tras siete reuniones de trabajo y a punto
de fijarse la cita para la octava, las delegaciones ministeriales de España y
Marruecos han alcanzado un acuerdo provisional para delimitar la mediana
marítima que ha de fijar los límites territoriales del océano atlántico que une
las dos orillas, según pudo confirmar este periódico en medios oficiales del
Ministerio de Asuntos Exteriores.
El pacto
"tácito" excluye las aguas del Sáhara actualmente en contencioso en
Naciones Unidas y ha contado con la participación de un alto cargo del
Ejecutivo autónomo en las negociaciones. Éste ha mantenido informado en todo
momento al presidente canario, Adán Martín.
El acercamiento diplomático, fruto de lo
que ambas partes consideran como "nuevo espíritu negociador", será
citado en el comunicado final de la reunión que protagonizarán el 29 de
septiembre en Rabat el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y su homólogo
Driss Jettu, dentro de la cumbre bilateral que anualmente celebran ambos
países.
El denominado Grupo de Trabajo Hispano-Marroquí
de Delimitación de Espacios Marítimos en la Fachada Atlántica, que así se ha
bautizado el órgano bilateral entre ambos países para abordar esta insistente
demanda de los nacionalistas canarios, "ha hecho sus deberes antes de las
vacaciones veraniegas", según relatan con evidente satisfacción en
Exteriores.
Tras siete reuniones a
lo largo de los últimos 30 meses, existe ya un principio de
acuerdo entre ambas delegaciones, aunque la negociación seguirá desarrollándose
durante más tiempo gracias a esa calificación aceptada mutuamente como de
"pacto tácito". Esta es la fórmula que ambos Gobiernos han juzgado
como "más viable" para mantener abiertos, con
carácter permanente, canales de comunicación e información de alto nivel y con
rango oficial.
Diplomáticos y técnicos de ambos países
han acordado llevar a la cumbre hispano-marroquí del próximo 29 de septiembre
los avances de este "acuerdo provisional" que delimita las aguas
comunes entre la costa marroquí y canaria y excluye
intencionadamente las aguas compartidas que afectan al Sáhara y al
Mediterráneo.
La razón de excluir las primeras reside
en el contencioso que desde hace más de 30 años enreda las relaciones sobre
todo entre Marruecos y Argelia y que ni siquiera la potente diplomacia de la
ONU o el brazo financiero de Estados Unidos ha conseguido hasta ahora
apaciguar.
La exclusión de las aguas comunes
mediterráneas se debe a que el Gobierno andaluz, que preside el socialista
Manuel Chaves, no considera necesaria ni urgente fijar la mediana con sus cinco
provincias limítrofes (Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería). Piensa que el
actual 'status quo' garantiza la integridad territorial y la explotación mutua
de recursos.
Según fuentes socialistas andaluzas,
Chaves ha preferido basar su política con Marruecos "en la cooperación
solidaria", evitando suscitar la "político-bilateral", sobre
todo por el contencioso saharaui, que divide profundamente a la opinión pública
de su autonomía y que ya suscitó severos "encontronazos"
con el Gobierno de Marruecos.
Por el contrario, el ministro de
Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aborda esta delimitación exigida por el
Gobierno nacionalista canario con un espíritu "igualmente
cooperativo" y nada fronterizo: seis ministerios de ambos lados siguen
buscando fórmulas para que al tiempo que se traza esa línea invisible en el
Atlántico, empresarios, cooperantes, militares, diplomáticos y funcionarios de
ambos países puedan utilizarla más como canal de vecindad que de exclusión.
Así, desde que en enero de 2003 este
grupo bilateral se reunió por vez primera hasta que el 26 de octubre de 2004
celebró su última cita, se ha avanzado mucho, en palabras de un diplomático que
ha intervenido en la negociación.
Queda aún por fijar el octavo encuentro,
que será previo a la "reunión de alto nivel" (RAN)
que el presidente Zapatero y el primer ministro Jettu mantendrán en Rabat el 29
de septiembre. Allí, ambos mandatarios prevén rubricar los preacuerdos que, con
el adjetivo de "provisionales" pactado entre ambas partes, van a ser
adelantados a las respectivas opiniones públicas.
Un representante del Gobierno canario ha
participado en las conversaciones formando parte del equipo del Ministerio de
Administraciones Públicas. A su lado, diplomáticos de tres departamentos del
Ministerio de Asuntos Exteriores: Cooperación Aérea, Marítima y Terrestre,
Dirección General para Africa y Oriente Medio y la secretaría general técnica.
Por el Ministerio de Fomento ha sido un
representante de la Dirección General de Marina Mercante y por el de Industria
otro alto funcionario de la Dirección General de Política Energética y Minas,
organismo competente sobre los permisos de explotación de gas y petróleo.
Otro miembro del Ministerio de Medio
Ambiente forma parte de la delegación española por la dirección general de
Costas, mientras que el Ministerio de Agricultura ha aportado a un alto cargo
de la Dirección General de Pesca, materia sobre la que se han experimentado
«avances sustanciales».
Por último, un alto cargo de la
influyente Digenpol, del Ministerio de Defensa, dirección general responsable
de la elaboración y gestión de las políticas militares, acude también como
negociador. Por parte marroquí los integrantes de su delegación son los mismos
que sus homólogos españoles. Las citas se han desarrollado alternativamente una
vez en cada país, con bastante sigilo y evidente discreción.