Canarias7, 24-7-2005

 

España y Marruecos llegan a un acuerdo para delimitar aguas

 

Tras siete reuniones de trabajo y a punto de fijarse la cita para la octava, las delegaciones ministeriales de España y Marruecos han alcanzado un acuerdo provisional para delimitar la mediana marítima que ha de fijar los límites territoriales del océano atlántico que une las dos orillas, según pudo confirmar este periódico en medios oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores.

El pacto "tácito" excluye las aguas del Sáhara actualmente en contencioso en Naciones Unidas y ha contado con la participación de un alto cargo del Ejecutivo autónomo en las negociaciones. Éste ha mantenido informado en todo momento al presidente canario, Adán Martín.

El acercamiento diplomático, fruto de lo que ambas partes consideran como "nuevo espíritu negociador", será citado en el comunicado final de la reunión que protagonizarán el 29 de septiembre en Rabat el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y su homólogo Driss Jettu, dentro de la cumbre bilateral que anualmente celebran ambos países.

El denominado Grupo de Trabajo Hispano-Marroquí de Delimitación de Espacios Marítimos en la Fachada Atlántica, que así se ha bautizado el órgano bilateral entre ambos países para abordar esta insistente demanda de los nacionalistas canarios, "ha hecho sus deberes antes de las vacaciones veraniegas", según relatan con evidente satisfacción en Exteriores.

Tras siete reuniones a lo largo de los últimos 30 meses, existe ya un principio de acuerdo entre ambas delegaciones, aunque la negociación seguirá desarrollándose durante más tiempo gracias a esa calificación aceptada mutuamente como de "pacto tácito". Esta es la fórmula que ambos Gobiernos han juzgado como "más viable" para mantener abiertos, con carácter permanente, canales de comunicación e información de alto nivel y con rango oficial.

Diplomáticos y técnicos de ambos países han acordado llevar a la cumbre hispano-marroquí del próximo 29 de septiembre los avances de este "acuerdo provisional" que delimita las aguas comunes entre la costa marroquí y canaria y excluye intencionadamente las aguas compartidas que afectan al Sáhara y al Mediterráneo.

La razón de excluir las primeras reside en el contencioso que desde hace más de 30 años enreda las relaciones sobre todo entre Marruecos y Argelia y que ni siquiera la potente diplomacia de la ONU o el brazo financiero de Estados Unidos ha conseguido hasta ahora apaciguar.

La exclusión de las aguas comunes mediterráneas se debe a que el Gobierno andaluz, que preside el socialista Manuel Chaves, no considera necesaria ni urgente fijar la mediana con sus cinco provincias limítrofes (Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería). Piensa que el actual 'status quo' garantiza la integridad territorial y la explotación mutua de recursos.

Según fuentes socialistas andaluzas, Chaves ha preferido basar su política con Marruecos "en la cooperación solidaria", evitando suscitar la "político-bilateral", sobre todo por el contencioso saharaui, que divide profundamente a la opinión pública de su autonomía y que ya suscitó severos "encontronazos" con el Gobierno de Marruecos.

Por el contrario, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aborda esta delimitación exigida por el Gobierno nacionalista canario con un espíritu "igualmente cooperativo" y nada fronterizo: seis ministerios de ambos lados siguen buscando fórmulas para que al tiempo que se traza esa línea invisible en el Atlántico, empresarios, cooperantes, militares, diplomáticos y funcionarios de ambos países puedan utilizarla más como canal de vecindad que de exclusión.

Así, desde que en enero de 2003 este grupo bilateral se reunió por vez primera hasta que el 26 de octubre de 2004 celebró su última cita, se ha avanzado mucho, en palabras de un diplomático que ha intervenido en la negociación.

Queda aún por fijar el octavo encuentro, que será previo a la "reunión de alto nivel" (RAN) que el presidente Zapatero y el primer ministro Jettu mantendrán en Rabat el 29 de septiembre. Allí, ambos mandatarios prevén rubricar los preacuerdos que, con el adjetivo de "provisionales" pactado entre ambas partes, van a ser adelantados a las respectivas opiniones públicas.

Un representante del Gobierno canario ha participado en las conversaciones formando parte del equipo del Ministerio de Administraciones Públicas. A su lado, diplomáticos de tres departamentos del Ministerio de Asuntos Exteriores: Cooperación Aérea, Marítima y Terrestre, Dirección General para Africa y Oriente Medio y la secretaría general técnica.

Por el Ministerio de Fomento ha sido un representante de la Dirección General de Marina Mercante y por el de Industria otro alto funcionario de la Dirección General de Política Energética y Minas, organismo competente sobre los permisos de explotación de gas y petróleo.

Otro miembro del Ministerio de Medio Ambiente forma parte de la delegación española por la dirección general de Costas, mientras que el Ministerio de Agricultura ha aportado a un alto cargo de la Dirección General de Pesca, materia sobre la que se han experimentado «avances sustanciales».

Por último, un alto cargo de la influyente Digenpol, del Ministerio de Defensa, dirección general responsable de la elaboración y gestión de las políticas militares, acude también como negociador. Por parte marroquí los integrantes de su delegación son los mismos que sus homólogos españoles. Las citas se han desarrollado alternativamente una vez en cada país, con bastante sigilo y evidente discreción.