Las últimas demarcaciones territoriales
Tegalgen
Miguel Martín
Según Abreu Galindo, el bando de Tegalgen llegaba hasta el Barranco de Hiscaguan, actual Izcagua, lo que supone una gran extensión territorial surcada por profundos barrancos y donde se sitúan los mejores campos de pastoreo de cumbre y la cúspide más elevada de la isla. Corresponde a la actual Garafía. Arqueológicamente hablando es el bando más importante de La Palma por la cantidad y la complejidad de sus manifestaciones.
No hemos podido encontrar nada fiable sobre el significado del topónimo tegalgen, aunque sí para el de Garafía, muy cerca de la composición Gara y fía (afa, -ifa, -ife), con significado de roque o montaña alta o en las alturas.
La ocupación del territorio fue muy intensa desde el momento de la primera arribada y hasta la conquista de la isla por los ejércitos invasores. Los poblados de cuevas se sitúan en las laderas de los barrancos, por encima de los acantilados y hasta los 400 m. como norma general. Podemos destacar el poblado de Los Hombres, cerca del pago del Tablado; algunas cuevas de los barrancos de Facundo y La Magdalena, así como algunos ramales de ambos; las cuevas de la ladera oriental superior del Barranco de Domingo Díaz, muy abundante en restos arqueológicos y con importantes estratigrafías; por encima, sobre el reborde existen restos importantes de conchas junto a tres cabanas; el poblado troglodita del Mudo, ocupado hasta fechas muy recientes; el Barranco del Palmar y sus afluentes, donde destacamos una estratigrafía interesante que quedó al descubierto al abrirse una pista que formaba parte de unas covachas y alguna construcción superficial adosada; en la zona del Jaral existe otro grupo de cuevas y algunas cabanas importantes; en Salvatierra hemos localizado dos conjuntos de cabanas de transición entre los momentos prehistóricos y los históricos al mezclarse restos aborígenes e históricos; el conjunto de cuevas de los barrancos de La Luz, la Castellana, Los Tanques, Fernando Porto, El Atajo, Briesta y Buracas.
Por encima de los 800 ó 900 m., en la extensa franja entre los barrancos de Facundo y Briestas, el terreno se vuelve a suavizar y abun-

dan las fuentes, hecho que fue muy aprovechado por los awara para el pastoreo intensivo de estos ecosistemas abundantes en plantas forrajeras, ocupándose algunas cuevas en la zona de medianías (Caldero del Agua y La Zarza).
En las medianías altas, coincidiendo con las vías de desplazamiento a los pastizales de cumbre, hemos observado diferentes asentamientos pastoriles en el camino a Siete Fuentes donde hay varias cabanas adosadas a un promontorio. Asimismo, en un interfluvio, entre los barrancos del Cedro y El Barbudo, en la cota cercana a los 1.800 m. de altitud, apreciamos siete cabanas, algunas reutilizadas históricamente.
Los campamentos base de cumbre se sitúan, como ya habíamos adelantado, en las postrimerías del pinar con el codesar. En la mayoría de los lomos que llevan a la cumbre se encuentran
restos de antiguos campamentos, muchos de ellos históricos o reutilizados. En esta dinámica encontramos los Lomos de Machín, Las Moradas, Mataburras y El Lance, que van confluyendo hasta llegar a las cercanías del Roque de Los Muchachos.
Un caso destacado es el Lomo de La Ciudad, probablemente la mejor vía de Garafía para conectar con la cumbre. Por encima de los 1.950 m se encuentra un campamento reutiliza-do por los cabreros históricos que se dispersa en cuatro grupos: el primero contiene siete cabanas. Doscientos metros por encima, descubrimos dos cabanas pequeñas de 1,5 m. de diámetro y apenas unos cincuenta metros más arriba, existe una primera cabana circular de 2,5 m. de diámetro por 0,60 m. de altura de los muros, en cuyo interior apareció una vasija rota en trozos grandes sin decoración. Veinte metros más arriba se sitúan dos cabanas prehispánicas que comparten un mismo muro. Por último, donde el lomo se estrecha, en el margen izquierdo existe otra cabana ovalada de 3 por 2 m. y un muro que apenas llega a los 0,50 m.
Enfrente mismo, una vez pasado el Ba-' rranco de Briesta y en dirección hacia el Barranco de Izcagua, encontramos otros lomos con más restos de construcciones. Las cuatro primeras son históricas, pero son frecuentes los restos cerámicos aborígenes; eso nos hace pensar en la probabilidad de una ocupación anterior. El otro conjunto se encuentra en el margen derecho del Barranco de Izcagua, agrupando unas cinco construcciones, algunas grandes y reutilizadas por los pastores históricos. Fuera de estos campamentos base, se dispersan por todos los interfluvios que ascienden a la crestería un buen número de cabanas, la mayoría adosadas a resistentes promontorios rocosos y diques. También se dispersan algunas cuevas, cabanas y corrales en los cauces de algunos barrancos como el de Las Grajas, El Jurado y Los Mojones. El territorio de Tegalgen es el que contiene las mayores y las mejores muestras de yacimientos religiosos como los amontonamientos de piedra (Las Lajitas, El Barbudo e Izcagua) y grabados rupestres (las estaciones rupestres superan el centenar).
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Las últimas demacarciones territoriales (VI)
Las últimas demacarciones territoriales (V)
Las últimas demacarciones territoriales (IV)
Las últimas demacarciones territoriales (III)
Las últimas demacarciones territoriales (II)
Las últimas demacarciones territoriales (I)
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