EL CENTINELA VUELVE A SU PUESTO DE VIGÍA
DERECHOS
HUMANOS CAMBADOS
¿DERECHOS? ¿USTED ME ESTÁ HABLANDO DE DERECHOS? ¡MEJOR
SERÍA QUE DIJERA CAMBADOS, SÍ, CAMBADOS HUMANOS! ¿NO CREE USTED SEÑOR MINISTRO
DE JUSTICIA?
Por Jose Almeida Afonso
Ya lo decía el escritor, poeta, periodista y mejor
persona Secundino Delgado Rodríguez, cuando nos advertía, de esto hace ya más
de un siglo, que tuviésemos cuidado, que tuviéramos cuidado con las palabras,
porque estas también esclavizan, aunque sean, decía Secundino, República,
Socialismo, Independencia, y añado yo hoy, aunque sea hablar de los Derechos
Humanos.
O como también dijera el poeta peruano Cesar Vallejo,
Señor ministro de Salud…
Si amigøs, hoy todo el mundo
habla de derechos humanos, y cuando se habla mucho de una cosa es que esta cosa
no va bien, es que a esta cosa le ocurre algo, es que esta cosa anda herida de
muerte, y parece, eh, solo parece que faltare darle el tiro de gracia. Sí, el
tiro de gracia para que ya no sufra más, que diría el laureado, el que pasó a
la historia por ser el que inventó los campos de concentración allá por la
entrañable, mágica y querida Cuba. El cuadro vil de asquerosa vil materia, como
le retrató en un famoso poema otro canario universal, Nicolás Estévanez y Murphy,
efectivamente, me refiero al innombrable general Weyler.
Pero no quisiera que nos desviáramos del tema concreto
que hoy me convoca nuevamente delante de la pantalla del ordenador en blanco,
pero con la cabeza llena de mil ideas, agolpadas, como queriendo salir todas en
arrebatado e ilegible tropel; y tengo que hacer un ejercicio de profunda
respiración para que esto no suceda; tengo que pararme para ordenarlas y que
vayan cogiendo la forma adecuada, el orden exacto, la palabra precisa -no
manoseada vilmente, ni vilmente manipulada- para que el posible lector o
lectora de lo que yo pienso, de lo que yo siento, de lo que yo pretendo le
llegue sin interferencias, sin ambages, con medias palabras, sin eufemismos,
que siempre están ocultando la autentica, la verdadera, la real situación de lo
que acontece en el mundo, por cruel y duro que nos parezca. Sí, por este
terriblemente hermoso, lindo y cruel mundo que están construyendo, que nos
hemos ido dejando construir, muchas veces con nocturnidad y alevosía, pero
otras con diurnidad y desvergüenza. ¿A qué negarlo?
¿A qué?
Y aunque no podremos negarlo, si podremos gritar, como
dice un personaje entrañable del escritor Marcelo Colussi
-ahora vive, lucha, sufre, ama y sueña en Venezuela. [Conocida por muchøs canariøs como la octava
isla porque acogieron generosamente a miles de familias canarias y les dio pan
y dignidad, cosas que les fueron negadas en su propia tierra, como ocurre ahora
con otros matices.]. ¡¡AQUÍ NO SE RINDE NADIE! ¡AQUÍ NO SE RINDE NI MI MADRE!..,
que según dice, en su relato titulado "Decisión", son unos versos de
un poeta nicaragüense. Pues lo dicho "¡Aquí no se rinde ni mi madre!"
A si que vayan cogiendo sus puestos que la lucha continúa. Perdonen si me paso
con las citas, pero es que no lo puedo evitar y encima nos abren más los ojos.
Decía el escritor chileno Luis Sepúlveda, que venimos de perder muchas
batallas, y que vamos a seguir pelando aunque sepamos que vamos a seguir
perdiendo algunas mas..
¡¡Fíjense!! Quería hablar de derechos, de DERECHOS
HUMANOS y todavía ni siquiera he empezado. Porque no lo dejamos para la
próxima, total, así tengo una excusa más para poder comunicarme con todos
ustedes.
Bueno, sólo una sugerencia. El libro de Marcelo Colussi se titula "Cuentos para olvidar", editado
en Venezuela en diciembre de 2006. El relato en cuestión se llama
"Decisión", y sin ser el protagonista del mismo aparece otro
personaje que grita: ¡AQUÍ NO SE RINDE NADIE!¡ AQUÍ NO
SE RINDE NI MI MADRE! P.D. Lo he reflexionado y llegué a la conclusión de por
lo menos hoy recordáramos los cinco primeros artículos de
En vista de lo visto me jode manifestarme en el
sentido de que todavía nos quedan muchos años para que los CAMBADOS, queden
definidamente y por siempre jamás DERECHOS.
Declaración
Universal de los Derechos Humanos:
Adoptada y proclamada por
El 10 de
diciembre de 1948,
Preámbulo
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en
el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los
derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;
Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos
han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad,
y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el
advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la
miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen
de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la
rebelión contra la tiranía y la opresión; Considerando también esencial
promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones; Considerando
que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en
Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben
comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Artículo 2
1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades
proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo,
idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional
o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. 2. Además,
no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o
internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona,
tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo
administración fiduciaria, no autónomo o sometido a
cualquier otra limitación de soberanía.
Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad
y a la seguridad de su persona.
Artículo 4
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre,
la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.
Artículo 5
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos
crueles, inhumanos o degradantes. De fondo Se oían unas risas irónicas,
sarcásticas, bestiales…
jajjajajajajjaajjajaajajjaajjjajajajaajjjaajajajjaajajaa…
Creo que es un menaje en clave, me tomaré todo la
tarde para descifrarlo con la ayuda del CSI, del F.B.I,
de
AMEN, es decir, ASÍ SEA.
Un abrazo libertario desde Artevirgo.
A JUEVES 12 DE JULIO DE 2007