El Día, Sábado, 13 agosto 2005

Desde Valleseco, la historia es otra

Respuesta al artículo del alcalde de Santa Cruz
Comisión para la Defensa de la Playa de Valleseco

La franja del litoral de Valleseco, de cerca de un kilómetro de longitud, desde Terminales Canarios hasta Capitanía Marítima y el Centro Superior de Náutica, con el conjunto de muelles y naves carboneras, las playas de Acapulco, La Alemana y la franja de Ligrasa, es prácticamente el único espacio del litoral de Santa Cruz sin barreras, donde los ciudadanos y ciudadanas pueden bañarse libremente y donde cada vez son más los paseantes que disfrutan del horizonte en una ciudad que vive de espaldas al mar.

Este espacio público se ha defendido, frente a diferentes iniciativas de apropiación, gracias a un gran debate ciudadano donde Valleseco ha estado al frente. Pero, desde su inicio, han participado directamente decenas de miles de personas de la ciudad y de fuera de ella: instituciones, profesionales, personalidades del arte, de la educación y de la cultura. y que han cantado las murgas en muchos carnavales, que han bailado la escuela de samba carioca durante dos años, que han narrado dos generaciones de periodistas y que, en el año 1995, consiguió de la entonces secretaria de Estado Cristina Narbona, hoy ministra de Medio Ambiente, un compromiso público y solemne: el ofrecimiento a la ciudad de un proyecto que recogía tanto las playitas Acapulco y La Alemana como todo el espacio de Ligrasa en una playa en Valleseco para Santa Cruz. A él se unieron el Ayuntamiento y el Cabildo, y el pueblo lo bautizó como "la maqueta", que no se realizó pero que seguimos pidiendo como referente espacial del actual concurso de ideas.

Este clamor popular ha obligado en diferentes ocasiones a lo largo de 18 años a sentarse en la mesa negociadora a las administraciones competentes, tanto locales como estatales, reconociendo la importancia de esta lucha y aceptando como interlocutor social a la Comisión para la Defensa de la Playa de Valleseco, comprometiéndose varias veces e incumpliendo otras tantas a que este espacio rehabilitado se convierta en una playa para Santa Cruz.

Estos son hechos, señor alcalde, que los chicharreros guardan en su memoria y se los recuerdan y proclaman cada vez que usted los incumple. También son hechos que en dos campañas electorales fue el tema central de sus antecesores en el cargo y al iniciar usted su mandato como alcalde de Santa Cruz. En el primer pleno, hizo un pronunciamiento en el que destacaba la importancia de la playa de Valleseco como segunda playa de Santa Cruz, haciendo suyo su desarrollo. Al año siguiente, 1996, al iniciarse el gobierno del Partido Popular, tuvimos una entrevista, en la que usted estaba presente, con el nuevo secretario de Estado, Benigno Blanco, quien ratificaba el compromiso y la importancia de realizar la playa de Valleseco. Poco después, al cambiar las competencias, pasa a gobernar Coalición Canaria el puerto de Santa Cruz de Tenerife. A los pocos días de tomar posesión el nuevo presidente, Luis Suárez Trenor, en una entrevista con la Comisión para la defensa de la playa de Valleseco, se ratificó también en la ejecución del citado proyecto. Pero en la práctica, con la entrada de Coalición Canaria en el gobierno de la Autoridad Portuaria, continúa la política de privatizaciones y, al alimón con el ayuntamiento usted, señor alcalde, en el avance y revisión del Plan General, propone para la zona del litoral más muelles deportivos, hasta tres, y la construcción de un hotel en Ligrasa.

En julio de 2004 se inicia, con el visto bueno del ayuntamiento, la construcción de un muelle deportivo en Ligrasa por medio de una concesión adjudicada sin concurso público, sin cobertura urbanística, por la vía de los hechos consumados, que fue paralizada por la iniciativa ciudadana con una acampada. Posteriormente, en el informe de una inspección realizada por el Ente Público Puertos del Estado, del Ministerio de Fomento, se confirma que esa concesión se puede suspender con la Ley de Puertos en la mano por las irregularidades cometidas.

Es otra vez la iniciativa social, coordinada por la Comisión para la defensa de la Playa de Valleseco, en gestiones con el Ministerio de Medio Ambiente, la que consigue en Madrid, en septiembre de 2004, el compromiso del Gobierno socialista para financiar y realizar la playa respetando la extensión recogida en "la maqueta" y sin muelle deportivo. Sólo quedaba la firma de un acuerdo de las tres administraciones implicadas -Ayuntamiento de Santa Cruz, Delegación del Gobierno central y Autoridad Portuaria- y la parte social representada por la Comisión para la Defensa de la Playa de Valleseco, tal y como se había acordado en la mesa negociadora. Pero los intereses de una minoría vuelven a prevalecer y se margina de nuevo a esta asociación, que siempre ha coordinado la iniciativa social de toda la ciudad y que ha dinamizado un movimiento a favor de una playa en Santa Cruz. Así, en secreto, prepararon la firma de un protocolo para un concurso de ideas, firmado hace dos meses, cuyo texto evidencia la pérdida de toda la zona de Ligrasa, pues una parte se la reservan, no entra en el concurso, y la otra contempla instalaciones varias que enmascaran los servicios que el muelle deportivo necesita y que impiden el desarrollo de la playa en toda su extensión.

Usted habla en su escrito de la falta de respeto de la Comisión para la Defensa de la Playa de Valleseco a las instituciones democráticas, de nuestro asamblearismo, de nuestro cantonalismo y hasta de fascismo. Estamos orgullosos de ser una organización asamblearia porque es en el ágora donde se expresan más directamente los sentimientos y opiniones de la ciudadanía y, aunque nuestra geografía nos recoge en un valle, Valleseco, como barrio de mar, desde el inicio de esta lucha, ha sido siempre abierto y la ha llevado a todos los rincones, y compartido la preocupación por defender para Santa Cruz el único trozo de litoral recuperable, referente de memoria y arraigo. Y siempre ha sido acompañado, apoyado y enriquecido por el resto de la ciudad sin diferencias de su condición y lugar. Podemos estar orgullosos de nuestras iniciativas porque nunca han sido localistas, todo lo contrario. El último ejemplo puede verse en las casi siete mil olas que han colgado de sus balcones y ventanas otras tantas familias de la ciudad. Lo que sí deteriora las instituciones es el incumplimiento reiterado, durante 18 años, de los cargos públicos faltando a sus promesas electorales de defender la playa de Valleseco. Pero no están en peligro ni las instituciones ni la playa mientras los ciudadanos sigan ejerciendo su derecho democrático a defender este preciado territorio como bien público.

Ha apostado usted varias veces por los intereses de un reducido grupo frente a la mayoría. Lo tiene fácil, señor alcalde, pues de nuevo amanece en Valleseco y Anaga regala, generosa, al pueblo su fuerza para seguir luchando por su litoral y a usted, otra oportunidad.

Crecemos al amparo del mar que defendemos con toda la ciudad.