El 29 de octubre

puede despertar al pueblo canario

 

GP

 

Dicen las malas lenguas, procedentes sobre todo del aparato colonial del PSOE español, que la manifestación del próximo 29 de octubre convocada por la CONCAVE (federaciones vecinales a nivel nacional canario) y la Fundación Identidad Canaria, es una manifestación “racista y xenófoba”. Por su parte, El partido político Coalición “Canaria” manifiesta que nada tiene que ver con este evento, a celebrar a partir de las 11 de la mañana desde el Parque La Granja.

 

Mira por donde, la reacción de la Metrópoli española no puede ser más esclarecedora para muchos compatriotas que todavía tienen la venda en los ojos. El partido al que pertenece el Sr. Delegado del gobierno español en Canarias (sí, ese personaje que alabó públicamente la idea de PP-Soria de colocar en Las Palmas una gran bandera española el día de la “Raza” y el exterminio de los pueblos amerindios) es el que más virulentamente ha reaccionado a la iniciativa de convocar a nuestro pueblo por una causa justa.

 

De modo que allá en la Metrópoli el PSOE negocia el proceso de paz con el pueblo vasco y aquí, en esta colonia norteafricana, censura y pone a parir en los medios a los organizadores de una convocatoria pacífica. Absoluta falta de respeto al pueblo canario y absoluto temor, como no, a que el pueblo canario despierte y reivindique el derecho a la autodeterminación y la independencia, tomando de una vez el control de nuestro propio destino como pueblo del mundo, regulando, como tantos otros países libres y soberanos, las entradas poblacionales.

 

El pueblo canario no es racista ni antiafricano por la sencilla razón de que  nosotros mismos somos norteafricanos. Así de simple. Y si hay algún colectivo étnico que recibamos, de forma controlada, con los brazos abiertos, esos serán los hermanos continentales, que ahora representan sólo el 1,5 % de la inmigración “ilegal” y que continúan el viaje a Europa. Y si se quedan algunos menores aquí o las madres africanas dan a luz en las islas ¿qué pasa?. Serán futuros canarios, africanos, no europeos.

 

Así que “racistas y xenófobos” nada de nada, señores isleños del PSOE español.  Lo que no se puede permitir es la libre entrada de miles de europeos del Este (en el Hierro los llaman para la faena agrícola) en un territorio tan limitado como Canarias, desde el pasado 1 de Mayo, por una normativa colonial emanada desde Madrid, a causa de habernos metido en la UE sin referéndum desde 1986. Estos europeos pueden irse a España, si quieren, que es un territorio amplio situado en su propio continente.

 

Lo que no se puede permitir es que miles de europeos del oeste (españoles, franceses, ingleses, alemanes, etc., jubilados y jóvenes), pertenecientes a la UE y por consiguiente “legales”, ocupen nuestras tierras y los puestos de trabajo de nuestros jóvenes en el sector turístico e incluso el primario. Lo que no se puede permitir es que en la isla de Erbania o Fuerteventura sólo un tercio de la población sea canaria. Lo que no se puede permitir es que miles de suramericanos y centroamericanos tomen las islas por asalto ocupando puestos de trabajo, introduciendo algunos de ellos la droga y actuando de macarras otros tantos por el sur de las islas, controlando muchos negocios ilícitos, entre ellos la prostitución. Ese no es el futuro para nuestros hijos, señores del PSOE y plumíferos a su servicio. El “todo vale”, “todo entra”, como signos falsamente progresistas ya no calan en el pueblo canario.

 

Al gobierno español le salió el tiro por la culata cuando creyó que dejando entrar a todo el mundo iba a destruir la conciencia nacional canaria y el sentido de nuestra identidad como pueblo. ¿Cómo va a dejar Madrid de chupar de esta colonia? Son muchos los millones de euros que deja el turismo y el tráfico por puertos y aeropuertos. Ahí está la madre del baifo. Por eso llaman racistas a Mateo y a sus compañeros de la Concave. Para información de los más jóvenes, Mateo ha sido siempre un luchador en el campo independentista canario, organizador de masivos eventos a favor de la Lucha Canaria, o el homenaje a Hupalupa, ganándose la vida atendiendo los aspectos sociales de la gente de Santa Cruz a cuenta del Ayuntamiento capitalino. Todavía lo recordamos en un Acentejo cantando “Mamá guanche” al son de su guitarra o cuando estuvo detenido por las movilizaciones populares y en huelga de hambre una semana, defendiendo a su pueblo por la subida de la gasolina hace unas décadas, siendo gobernador el socialista Martinón. No puede ser racista ni xenófobo un luchador como él. Los racistas y xenófobos son los españoles de DN que se manifestaron en Los Cristianos. 

 

Si todavía queda esperanza, el próximo 29 de octubre será la ocasión de mostrar a la metrópoli que la bandera canaria es la tricolor de siete estrellas verdes y que ¡ya está bien! Es necesaria ya una Ley de Residencia, al igual que la tienen incluso las islas europeas del Canal y las islas Feroe, así como el recién incorporado archipiélago de Malta. Con más motivos, nosotros.

 

ElGuanchePress, 21-10-2006