DE
Guayre Adarguma *
Desde antes de la invasión y ocupación europea, el Archipiélago
Canario era visitado por europeos de la península ibérica e islas baleares en
expediciones de reconocimiento y para efectuar razias de esclavos, pero también
fueron visitadas por religiosos de la secta judeo-cristiana que pretendían
llevar a cabo una labor de penetración evangelizadora antes de que se produjera
la conquista y anexión territorial y política de las islas; de este modo en el
siglo XIV se formó un obispado en Telde, Tamaránt (Gran Canaria). La imagen de
De todas formas el
culto a la imagen se había extendido a todas las Islas al ser asumida como una
representación de
Espinosa
menciona la existencia de una orden religiosa guanche encargada de su
cuidado y culto, el clero guanche de Kankus y Maguadas que fueron masacrados por
el invasor Alonso Fernández de Lugo, inmediatamente después de acordada las
denominadas “paces de Los Realejos.” Una vez acordada dicha “paces”, la
acción inmediata del invasor consistió en subir
por las cumbres con parte de su ejército de mercenarios y bajar a
Achbinico (Candelaria) y tomar posesión por las fuerzas de la imagen de Nuestra
Señora Chaxiraxi, ordenando cortar el cuello de los Kankus y Maguadas que
cuidaban de la misma. Con este acto, los invasores dieron por sometida la isla,
pues
Hay también
constancias documentales de la celebración de fiestas de redistribución
alrededor del panteón de
Dentro
de las múltiples representaciones de
Las
primeras referencias a
Según la consabida
leyenda relatada por Fray Alonso de Espinosa, “iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las cuevas cuando
notaron que el ganado se remolinaba y no quería entrar. Buscando la causa
miraron hacia la desembocadura del Barranco de Chimisay y vieron sobre una peña,
casi a la orilla del mar, la santa imagen la cual creyeron estar animada. Como
estaba prohibido a los hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado,
le hicieron señas para que se retirase a fin de que pasase el ganado. Pero al
querer ejecutar la acción, el brazo se le quedó yerto y sin movimiento. El
otro pastor quiso herirla con su cuchillo. Pero en lugar de herirla, quedó
herido el mismo. Asustados, huyeron los dos pastores a Chinguaro, a la
cueva-palacio del mencey Acaymo, para referirle lo acontecido. El mencey fue a
ver con sus consejeros. Ella nada respondía pero nadie se atrevía a tocarla.
El mencey decidió que fuesen los mismos dos pastores ya heridos quienes la
recogieran para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron
sanados. El mencey comprendió que aquella mujer con el niño en brazos era cosa
sobrenatural. El mismo rey entonces quiso llevarla en sus brazos, pero después
de un trecho, por el peso, necesitó pedir socorro. Es así que en lugar de la
aparición hay hoy día una gran cruz y en el lugar donde el mencey pidió
socorro, un santuario a Nra. Señora del Socorro.”
Este absurdo relato
ideado por el fraile supone una más de las tantas ofensas infligidas por los
invasores a la inteligencia natural de nuestros antepasados, al hacer suponer
que no sabían distinguir entre una estatuilla y una persona real, cuando está
suficientemente demostrado que tenían una capacidad intelectual en muchos
aspectos superior a la de los europeos, prueba evidente de ello es que, ya en la
primera generación después de la invasión,
habían abogados, clérigos y militares guanches formando parte de la
organización social foránea.
En cuanto al pasaje en
que trata del supuesto excesivo peso de la imagen, no merece más credibilidad
que la del relato del mismo fraile en torno a las “procesiónes de ángeles celestiales por la playa de Chimisay
portando luminarias”.
Esta
imagen según los datos más fiables “apareció” entre 1390 y 1400 en las
playas de Chimisay (Tymsay,
‘Súplicas’), en el menceyato de Güimar (Wemmar, ‘El Paso’). La llevaron a una cueva
cerca del Auchón del mencey (rey) hoy convertida en ermita, y conocida como
Chinguaro (Ti-n-gwar, (lugar) de residencia o reunión’).
[...]
y adoraban â Díos, â quien llamaban Guaraxíraxí. y â Santa Maria despues
que les aparecío la llamaban Chaxíraxí. [...] Y Chaxíraxí, quiere decír,
la que carga al que tíene al mundo
[Abreu (ca. 1590, III, 13) 1977: 300-301].
Sabido esto por los moradores de las dichas
Islas, la comenzaron a tener en grandísima veneración [a
Así -continua
Espinosa- “llegaron a conocer a
En cuanto al
significado dado por Espinosa -y otros autores que le siguieron-, a las frases
en guanche por él anotadas, difiere en mucho del sentido real de las mismas,
veamos un resumen de lo que al respecto no dice el Doctor D. Ignacio Reyes:
[…] En el plano ideológico, la causa del sencillo sincretismo entre el
panteón isleño y el cristiano parece residir en esa identidad original (más
allá de la ductilidad manifestada en todas partes por la religión de la cruz
para asimilar cualquier elemento que sirviera a su despliegue terrenal).
Incluso, las fuentes coloniales llegan a presentar la terminología ínsuloamazighe
como una mera traducción de los conceptos cristianos, pues tal era el grado de
correspondencia entre ambos enunciados míticos:
[...] y adoraban â Díos, â quien llamaban Guaraxíraxí.
y â Santa Maria despues que les aparecío la llamaban Chaxíraxí. Y
es de notar, que Guayaxíraxí, quiere decír, el que tíene al mundo; Y Chaxíraxí,
quiere decír, la que carga al que tíene al mundo. Y por otro nombre
llamaron a Santa María Atmayceguayaxíraxí, que quíere decír,
La madre del que carga al mundo, y no adoraban Ydolos, ní tenían otra
cosa â quíen adorar, síno a Dios, y â su madre, aunque no tenían
otra ínteligencia de las Cosas de Díos [Abreu (d. 1676, III, 13:
90r) 1977: 300-301].
Así, la tentación de
considerar mestizas estas expresiones nativas y su sentido siempre ha estado
presente en los estudios históricos. Sin embargo, Chaxiraxi (o
Ta-ghir_agh, ‘la que carga el firmamento’) y Atmayceguayaxiraxi
(At_may-ès wayya_aghir_agh, ‘he aquí la madre del espíritu que
sostiene el mundo’) revelan con claridad esa ‘estrella matriz’ que habría
generado el universo, la bóveda celeste o su representación divina, Aqqoran
(o A-hghur-an, ‘el Celestial’).
Una noción de
maternidad astral que, por cierto, parece haber alcanzado también a los seres
humanos. La estrella solar, es decir, Magec (o magheq
o magegh, ‘se ilumina, prende, alumbra o aparece’) comparte trama
lexemática con los entes espirituales, almas, ‘encantados’,
‘aparecidos’ o maxios y con su manifestación mortal o
personal, el mago (‘persona’). Así lo advirtió ya el
doctor Marín de Cubas [(1694, II, 18: 74r) 1986: 255], cuando señaló que «â
el alma tenian por immortal hija de Magec, que
padece afanes, congojas, angustias, sed, y hambre, y llevanles de comer a las
Sepulturas los maridos a las mugeres, y ellas â ellos a las fantasmas llaman
Magios ò hijos de Magec» (Marín 1694: 74). Aunque, en honor a la
verdad, pesan aún algunas incertidumbres sobre las categorías gramaticales que
vierten los análisis morfológicos.”
El abogado e
investigador Antonio Cubillo Ferreira (1985) sostiene la teoría que relaciona
el culto a la Virgen de Candelaria con ritos actuales de los tuareg continentales.
Dicha teoría es confirmada por el profesor José Barrios García (1996, 1997)
en su tesis doctoral, donde relaciona la adoración a la Virgen
de Candelaria con un culto relacionado con la estrella Canopo, estrella
que sirve como una referencia para la organización de su calendario estelar.
Este profesor señala que existen fuentes bien documentadas sobre la
importancia de «la estrella del Sur» en el eje cosmológico de la
cultura imazighen continental, señalando
la creencia de que Canopo es la estrella principal del cielo, la más antigua,
la madre de todas las estrellas.*
La punta de lanza de
la invasión judeo-cristiana en la isla Chinet (Tenerife) fue un joven de unos
16 años llamado al ser bautizado por el rito católico Antón guanche, que había
sido apresado como esclavo por los colonos castellanos establecido en la isla
Titeroygatra (Lanzarote) y que una vez debidamente instruido en la fe
judeo-cristiana fue devuelto a su isla natal con el compromiso de propagar la fe
católica e influir en sus compatriotas para
que asumieran la representación de
Es más que probable
que la insistencia de Antón Guanche en trasladar la imagen a la cueva de
Achbinico situada en la playa desierta del mismo nombre y alejada más de diez
kilómetros del Auchón del mencey, tuviese por objeto el facilitar el robo de
la imagen por parte de los piratas del colono Sancho de Herrera, para así
forzar a los guanches de Güimar -guardianes
juramentados de la misma-, a aceptar determinados pactos con los invasores a
cambio de la devolución de dicha imagen, según se desprende de ciertos
acontecimientos posteriores.
La talla original medía
aproximadamente un metro de altura. Su posición era de pie, con la cabeza recta
y mirando al frente. En su brazo derecho portaba a Jesús niño desnudo
(posiblemente añadido tras la apropiación de la imagen por el clero católico),
con una paloma en las manos (la paloma es otro de los símbolos de
Talladas en sus
ropajes existen unas extrañas letras cuyo significado aún se desconoce
fehacientemente, aunque se han llevado a cabo varios intentos para descifrarlas,
entre el que destaca el aportado por D. Juan Bethencourt Alfonso (1991) quien
además atribuye una procedencia no
católica de la imagen, la interpretación propuesta por Bethencourt Alfonso,
según traducción de Mr. Cambell, es la siguiente:
“(Letra
a)
k o
i en tu po no en tu me ne ra au
koi en tu pono entu Menera au
/Deseo
oír pesar oír Menera esto./
(Letra
b)
ni
ar ba mi, au ra ne ka i ka i, ba me ne ra er en ai
Ni Arba imi, aur ne kai kai, ba Menera
errunai
/Yo
Arba presento niño a Caius Caius si Menera se compadece/
(Letra
c)
so
to be ri u ga ne ka ai ta en tu ka iba ra ka k o
Sotoberri
uga neke aita entu kai barka ka
/Sotoberri
madre cansado padre oír Caius perdonando por/
(Letra
d)
mi
ra er mi to ri se me ma gu re er eu
Mira
erimi etorri seme ema gure erreu
/Espectáculo
causa presento venga hijo dar nuestra compasión/
(Letra
e)
ma
sa mi, u ga ra er ka au re, au ra ne la ka tu ne mi,
Ematsa
imi, uga ra erruki a n re, aur ne lekatu ne imi Arba be neke,
/Ofrenda
presentar madre a la piadosa compasiva señora niño placer
Hace
la madre ofrenda del niño a la compasiva señora para complacer (dar ánimo) al
apenado Arba, cansado de sufrir. Que él calme a este padre despojado de la
ofrenda; que él se compadezca de Caius».
(Letra
f)
pa
be tu mi au ra ka ri, ni ga be tu mi koi, en tu ka mi ra au ra, be re
Pabetu
imi aur ekarri, ni gabetu imi koi, entuka mira aur bere beha
Ayudar
a colocar niño llevar yo arrebatado sitio deseo en oyendo
(Letra
g)
ka
ol au mi ni o, er ka ka ni 0 du en arba mi 0 bi ne au pa be ba
Achol au imi nid, erruki egi nio duen
Arba imi obi ne au pabe ba.
Cuidado
este lugar yo a él piedad hago yo a él es quien Arba coloca
Las
inscripciones de la imagen de la Virgen de Candelaria son tan etruscas como si
hubieran venido de un cementerio toscano, en el cual descansan los huesos de
muchos Caius.
La
imagen es la de la diosa Menera y su hijo -que con muy poca probabilidad es
Minerva, una diosa virgen o una diosa madre cuyo nombre está compuesto de la
palabra vasca men, «poder o autoridad». El nombre del padre de kai o Caius, a
saber Arba; es una de las principales designaciones personales de la línea real
de los íberos de las islas Canarias; íberos que se llaman teldes, los teldes,
que después de emigrar a América llegaron a ser los toltecas.”
Debido a que las
Canarias eran escala obligatoria en los viajes a América, muchas de nuestras
tradiciones y costumbres fueron
exportadas a ese continente. Entre ellas, la adoración a
Veamos algunos de los
lugares donde se venera a
La devoción
a
Al margen de posibles advocaciones anteriores dedicadas a la virgen
de Candelaria en diversos lugares de
El día 2 de febrero
son muchas las localidades de Andalucía que celebran el Día de la Candelaria,
en donde el fuego de las candelas es el protagonista de la fiesta. Por calles y
plazas de las localidades se encienden hogueras y es el lugar de encuentro de
familiares y amigos para bailar, comer, beber y cantar a su alrededor.
En Jaén, algunas las
localidades que lo celebran entre ellas Campillo de Arenas,
se le conoce con el nombre del “Día de las Pajaritas
En Alcalá la Real, también procesiona la imagen de la virgen, acompañada
de una pareja de palomas, en la localidad de Hinojares, tienen esa tradición de
sacar la imagen acompañada de dos tórtolas como ofrenda, según una manigua.
En la Victoria, en Córdoba
encienden candelas con leña de olivo, y los jóvenes y niños saltan por
encima, y también preparan platos típicos a las brasas del fuego. En Fuente de
Piedra en la provincia de Málaga, también celebran la festividad de la
Candelaria, entre la noche del 1 y 2, se reúnen para comer alrededor de las
fogatas.
Estas celebraciones
tienen un indudable substrato cultural canario aportado por los esclavos
guanches vendidos en España por los invasores, comercio en que participó
activamente la secta católica como está ampliamente documentado. Al respecto
creemos oportuno copiar algunos párrafos
de un interesante trabajo de don Andrés
García Montes:
“Un
importante indicio de la extracción y brutal trato dado a los guanches
efectuado en el siglo XV, donde dos Papas toman cartas en su esclavitud y
captura, cuya actividad estuvo castigada con la excomunión, según bula
"Regimen Gregis" emitida por Eugenio
IV (1431-1457). Tómese en consideración que para la época esto era muy
grave, pues el Papa y el Vaticano constituían el mas alto poder en todo el
mundo cristiano, un poder que abarcaba lo político, lo económico, lo social,
lo cultural, lo jurídico y por supuesto lo religioso. No hubo obediencia y dos
años después (1436), el Papa insiste sobre tan grave problema. Pero era tal la
magnitud del negocio, son tantos y tan importantes los intereses en juego, son
tantas y de tal linaje los personajes involucrados, que nobles, príncipes,
reyes y hasta la misma iglesia se dan el lujo de ignorar tan terrible castigo.
Esto llega a su clímax
cuando Pío II (1458-1464) emite
bula "Pastor Bonus" en la que además de mantener la excomulgación
les tilda de "piratas, ladrones y perversos cristianos", dura
calificación y aguda acusación, si tomamos en cuenta que dentro de ella además
de la nobleza castellano-andaluza, estaban nada más ni nada menos que los Reyes
Católicos, los sacrosantos Isabel y Fernando y, como si fuera poco, toda la
iglesia castellana.
Esta delicadísima
situación genera una fuerte reacción de los poderosos intereses involucrados,
logrando llevar a la Santa Sede a un Papa español complaciente e identificado
con esos mismos intereses, tal fue Rodrigo
de Borja, que pasa a la historia con el nombre de Alejandro
VI (1492-1503). El saqueo demográfico de Canarias se incrementa con la
culminación de la conquista de las tres islas mas pobladas. Con razón el
catedrático Bartolomé J. Baez concluye: "Una pesada losa de silencio que
todavía no se ha podido levantar cayó sobre la historia de España y que
afecta a los de América y Canarias". Lo dicho coincide con Reinaldo
Montefilpo quien afirma: "La iglesia católica fue esclavista y
aliada del poder político hispano..." agregando "... por mucho tiempo
la iglesia mantuvo sus procedimientos criminales, guardando silencio sobre los
mismos". (Andrés García Montes)
Tomas de Mercado (1530-1576). Economista
de la Escuela de Salamanca y teólogo dominico. Natural de Sevilla, analiza y
describe la vida comercial y las ferias de Sevilla y Medina del Campo, el tráfico
mercantil entre España y sus colonias y el sistema de monopolios portuarios. Justifica
la existencia y el comercio con esclavos guanches, cuyo monopolio detentaba
en aquellos momentos el puerto de Málaga. Por
otra, existen documentos que registran, sólo en el mercado de esclavos de
Valencia, la venta de seiscientos esclavos de Canarias entre los años 1489 y
1502. Otro importante mercado de esclavos canarios fue el Puerto de Palos donde
se comerciaba con esclavos guanches o canarios, más fáciles de
conseguir por no tener que enfrentarse para ello con la armada portuguesa y por
la complicidad en el tráfico esclavista de los señores de
Para finales del siglo
XV e inicios del XVI, coincidiendo con la conquista de Tamaránt (Gran Canaria,)
Benahuare (
Al estudiar al hombre como ente social, pocas cosas hay que puedan
discutirle al idioma, su importancia y trascendencia, esto no quiere decir que
el idioma llene todo el complejo y heterogéneo conjunto de factores que
permiten al hombre vivir en sociedad y establecer, crear y consolidar, lazos de
unión e identidad que permitan esa avanzada forma de organización.
Para finales del recién
finalizado siglo XX, en el pueblo de Orcera, provincia de Jaén, los
descendientes de los guanches que poblaron esa región cantan y recitan unas
estrofas que no dejan duda sobre la historia que le originó, como una
demostración irrefutable.
Estas estrofas están referidas a
|
Vino
Nunca
viniera Me
costó una paliza Por
ir a verla |
Candelaria
florida Flor
de romero No
le digas a nadie Que
yo te quiero |
Difícilmente se podrá
encontrar una demostración tan clara y evidente de la brutal represión que el
colonizador le hace al modelo cultural del colonizado, cuyo trauma supervive a
los siglos, dirigido fundamentalmente a los símbolos que crean unión e
identidad, como en este caso
*Obsérvese que el manto de la primitiva imagen de
Eguerew, Chinet 28 n Want’ ijamaynut Magek n
7º akano n tallit taynay tagwacet.
Fuentes consultadas:
Ignacio
Reyes García, en: www. Mundo Guanche
Felipe
Lorenzo, en: www.Mundo Guanche
"La virgen María. Biografía no
autorizada"
Michael
Jordan.
Las letanías de Jesús y María
J.M.
Ragon
Muñóz
Moya y Montraveta, editores
Sevilla,
M.CM.LXXXIV
INNANA
Vázquez Hoy, A.Mª
Historia de las religiones antiguas. La religión mesopotámica.
Madrid, Ed.Sanz y Torres, 2006
“Dios
nació mujer”
Página web del Pepe Rodríguez: http://www.pepe-rodriguez.com/
El
Origen del Culto a la Virgen del Pino
Vicente
Hernández Jiménez
Cronista
Oficial de Teror
Dos dibujos del Pino de Aterure
José
Barrios García, En: Strenae Emmanuelae
Marrero, Oblatae
Par
Prior. Qvas cvravervnt, Gloria Díaz Padilla et Francisco González Luís
Universitas
Canariarvm, A.D. MCMXCIII.
Religiones
africanas
J.
M. Gomeztabanera García.
Historia
de la Inquisición en las Islas Canarias
Agustín
Millares Torres
Editorial
Benchomo. La Cuesta-Tenerife, 1981.
Historia
de las Siete Islas de Canaria
Tomás
Marín de Cubas
Ediciones
Globo. La Laguna-Tenerife, 1993.
El
grabado del Pino de Terure es un dibujo a mano alzada de Marín de Cubas fechado
en 1682.
Podomorfos o la
huella de los “Los invisibles”
José
Carlos Cabrera Pérez.
La
Laguna, 3 de mayo de 2000.
Islas de África Occidental
(Gran Canaria y Tenerife)
A.B.
Ellis
Introducción:
Manuel Hernández González
Traducción:
José A. Delgado Luís
Edición
de J.A.D.L.
La
Orotava-Tenerife, 1993
Historia
de Nuestra Señora de Candelaria
Fray Alonso de
Espinosa
Introducción y notas
de Alejandro Ciuranesco
Ediciones Goya. Santa
Cruz de Tenerife1980.
Hallazgo
de escritura Amazigh
Ignacio Reyes García
en: Maneras de vivir.com/foro
Canarias, América y el idioma castellano
Andrés
García Montes
En:
elguanche.net/Ficheros/canariasamericaidiomacastellano.htm
- 37k -
Antropónimos
Guanches y Bereberes.
Cubillo
Ferreira, Antonio L. 1985.
S/C
de Tenerife: Centro de Estudios Africanos.
Sistemas de numeración y calendarios
de las poblaciones bereberes de Gran Canaria y Tenerife en los siglos XIV-XV. Tesis
Doctoral.
Barrios García José. 2004 (1997).
* Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen