El día del árbol canario
Wladimiro Rodríguez Brito
Este sábado
[25-11-2006] hemos celebrado en los montes de El Sauzal, en Las Calderetas, el
día del Árbol Canario. Creemos hacer una referencia a esta fecha ya que
llevamos más de 12 años desde el Cabildo Insular de Tenerife promoviendo esta
celebración, no como un ritual más sino como la confirmación de un compromiso
ambiental de esta sociedad, en especial de los más jóvenes, con la
recuperación, conservación y defensa del patrimonio forestal de esta tierra.
En todo este tiempo
transcurrido han estado siempre presentes los scouts
de Tenerife, que han mantenido con ilusión y una fidelidad a prueba de bombas
su participación activa, no sólo en esta efemérides
sino en el esfuerzo por consolidar unas nuevas generaciones más conscientes y
participativas en la protección de la naturaleza. Ojalá
todos los niños y niñas canarias pudieran estar los fines de semana con grupos
de scouts que desarrollan una actividad altruista y
desinteresada a favor de la educación ambiental que ninguna administración está
posibilitada a desarrollar. Este es uno de los éxitos evidentes de la sociedad
civil que se ha mantenido a lo largo de muchas generaciones de tinerfeños. Les
deseamos el mejor de los futuros y les alentamos a continuar con esta labor
imprescindible que desarrollan. En ese camino, nos tendrán siempre para
apoyarles y promover de forma conjunta iniciativas y acciones que formen social
y ambientalmente a nuestros jóvenes.
En 1994, comenzamos
Medio Ambiente y Scouts a trabajar de forma conjunta
en las primeras campañas de reforestación de lugares como el Valle del
Contador, en Arico, plantando pinos y cedros canarios en laderas casi yermas
que estaban siendo devastadas por los procesos erosivos. Pinos que hubo que cuidar
con mimo, regando y humedeciendo en las épocas de sequía persistente que se
sucedieron. Los mismos pinos minúsculos que entonces plantaron con mucha
concentración y cariño, niños de apenas 6 años en adelante, hoy han salido
adelante, superando las dificultades de una geografía difícil, miden más de dos
metros y su supervivencia ya no está comprometida.
Esta labor de
reforestación con "nuestras" especies de la isla de Tenerife,
desarrollada casi en el anonimato y con cierta oposición inicial, es un legado
para las generaciones futuras. En contra de las tendencias vigentes no se trata
de una obra que genere votos o manifestaciones de apoyo, pero -sin duda- ha
enriquecido nuestro patrimonio natural ante los tiempos difíciles que se
avecinan, de cambio climático, calentamiento de la atmósfera o reiterados
incumplimientos del Protocolo de Kyoto.
Desde la finca de Bolico, en Buenavista del Norte,
hasta
En este sentido, el
día del árbol canario no debe ni puede ser un acto rutinario sin más. Al
contrario, debe suponer una llamada de atención pública ante la importancia de
mantener un compromiso ambiental con la recuperación, por un lado, de la
vegetación original de esta isla y, por otro, por luchar contra el avance de la
erosión y la desertización en las laderas del sotavento tinerfeño. Los hechos
han desmentido a los más pesimistas que afirmaban que era imposible la
reforestación forestal en esta parte de Tenerife, y que los pinos no podían ser
cultivados ni regados como si de agricultura se tratase. Se han sustituido los
introducidos pinos de Monterrey y eucaliptos en buena parte de los montes del
norte de Tenerife por especies de laurisilva y pinos
canarios.
Asimismo, se ha
intentado erradicar el sobre-pastoreo de cabras en los montes que tanto daño ha
hecho históricamente a nuestros montes. Un caso de libro lo tenemos en
Candelaria, en las fincas de Chivisaya, en donde en
la finca comprada por el Cabildo la vegetación vuelve a pintar de verde laderas
ocres y erosionadas, mientras que en las aledañas, aún privadas, el
sobre-pastoreo continúa haciéndole el juego a la erosión.
En definitiva,
queremos concluir este artículo reconociendo una vez más el compromiso de
varios cientos de jóvenes con su medio ambiente y, en especial, de sus
monitores, antaño niños que plantaron arbolitos hace más de una década, por
contribuir a hacer de esta isla un lugar más habitable. Estamos seguros de que
estas experiencias los convertirán en mejores ciudadanos y ciudadanas para
* Consejero de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo
Insular de Tenerife