OCT. 12, DIA DE LA RESISTENCIA INDIGENA
DANIEL
Fue fray Bartolomé de las Casas, quien habría de denunciar ante la historia la brutalidad de los conquistadores hacia los indios para arrebatarles el oro, la plata y su libertad, al narrar en su "Brevísima relación de la destrucción de las Indias" los crímenes cometidos por los invasores en la isla de La Española, en uno de cuyos pasajes señala lo siguiente: -Entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños ni viejos ni mujeres preñadas que no desbarrigaran e hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría un indio por medio o le cortaban la cabeza de un tajo. Arrancaban las criaturas del pecho de sus madres y las lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos. A otros los amarraban con paja seca y los quemaban vivos.Y les clavaban una estaca en la boca para que no se oyeran los gritos. Para mantener a los perros amaestrados en matar traían muchos indios en cadenas y los mordían y los destrozaban y tenían carnicería pública de carne humana...Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas ni oídas".
Cuenta la historia que el cacique Hatuei, de Santo Domingo, logró escapar de la carnicería huyendo a la vecina isla de Cuba donde organizó la resistencia indígena, pero lamentablemente fue perseguido, hecho prisionero y condenado a morir en la hoguera. "Atado fuertemente a un poste y cuando las llamas comenzaban a chamuscarlo, se le acercó un sacerdote para hacerlo cristiano antes de morir. Hatuei preguntó si haciéndose cristiano iría al cielo de los cristianos, y como el sacerdote le contestó afirmativamente, le dijo que prefería ir a un infierno antes de volver a ver un cristiano".
Desde 1492 hasta avanzado el siglo XVIII, el genocidio se desató impunemente por todas las tierras de América provocando la muerte de millones de aborígenes, de sus reyes, sus caciques, sus guerreros y de mujeres, niños y ancianos, que a pesar de haber recibido con los brazos abiertos y portando presentes a los visitantes europeos, fueron traicionados, hechos prisioneros y exterminados utilizando los mas crueles métodos de tortura para esclavizarlos, arrebatarles sus tesoros e imponerles una religión.
En este sentido, resulta absurdo cómo algunos historiadores con la complaciente actitud de la mayoría de los gobiernos americanos que sucedieron a la gesta independentista que acabó con el dominio español en América, hayan ocultado tan horrendo crimen celebrando como una feliz efemérides el 12 de Octubre como del Día de la Raza, del idioma, de la Madre Patria, de la religión, que no son más que la misma lengua, el mismo imperio y la misma religión que fueron impuestos a sangre y fuego sobre millones de nuestros aborígenes para arrasar con las riquezas y las culturas de sus civilizaciones.