LA DICTADURA MODERNA (*)

 

José I. Díaz

 

La lucha por el poder ha sido y sigue siendo la constante del mundo. Asistimos cada vez con mas intensidad, a una cadena de levantamientos, revoluciones, golpes de estado, que no circunscriben a los países subdesarrollados, sino que se extienden a los países con regímenes mal llamados democráticos. ¿Qué significado real tiene todo esto? Es una señal inequívoca que los sistemas basados en los partidos han fracasado, no ha podido poner fin al problema del poder, dicho de otra manera, los parlamentos están en un callejón sin salida.

 

Tomemos a Italia por ejemplo, la feroz lucha por el poder es continua, y a pesar de la libertad política, y de partidos ¿qué sentido tiene esta lucha sangrienta por el poder, si los cauces democráticos, garantizan la igualdad de oportunidad? La destructiva lucha ha llegado a limites intolerables, asesinatos, terrorismo... todo esto tiene una única interpretación, que la dura pugna por el poder, no ha terminado y que los partidos no garantizan su ejercicio, ni la plena democracia. Las masas no se sienten representadas, están ajenas al proceso político, por lo que no tiene mas remedio que llevar la lucha por su cuenta.

 

El ejemplo del Reino Unido es otro mas, las masas eligen al partido laborista, pero no tardan en retirarle la confianza, para depositarla en su contrincante el conservador, y así sucesivamente, no existe mas alternativa. Si a la hora de votar existiera una urna donde se puedan depositar las listas de los partidos del poder popular, sin duda se llenaría; el hecho de la elección rotativa de un partido por cierto periodo, y mas tarde otro, ante el convencimiento de las masas, de que este partido no realizo lo que prometió, por lo que las masas no tienen otra alternativa, mas que volver al otro que le negaron su confianza, pero todo sigue igual; Esto significa que: Mientras el pueblo no pueda ostentar el poder por si mismo, no habremos solucionado el problema, que sigue siendo fundamental “la ausencia del poder popular”, así que el equilibrio político en los regímenes clásicos es inestable.

 

La solución definitiva radica en la eliminación de todos los instrumentos de poder, y la creación de una autoridad, en la que las masas sé autogobiernan a si misma. Este es precisamente el punto mas objetivamente exacto, para lograr un gobierno democrático de un poder popular del pueblo.

 

¿Qué es el partido, como empezó, cuales son sus primeros síntomas? Partido procede del latín “partís”, que significa parte de un todo. En realidad esta observación no significa nada sin conocer el sentido político, y descubrir las formulas actuales del partidismo político. Esta palabra fue utilizada en la Edad Media, para denominar a grupos armados de mercenarios, que realizaban asaltos por sorpresa o funciones policiales, como se escribió sobre Luis de Borbón, referente a los mismos; “estamos ocupados por un partido de 50 hombres, que atravesaron ríos, y se disponen a secuestrar un determinado numero de personajes...” este sentido militarista de partido, no dista mucho del primer partido opositor en Europa, que según Max Weber en el Siglo XIII, cuando la Guerra de Sucesión sobre el trono en Alemania, con los choques entre los partidarios de Papa, en una lucha armada que se caracterizo por su dureza y nerviosismo.

 

El propio Karl Marx al tratar la cuestión de la  lucha de clases en Francia, al referirse al Partido, no se significo sobre una estructura organizativa con un programa político, basado en una base social plenamente delimitada, sino que se refirió a partes de intereses personales contrapuestos, que son incapaces de asumir definitivamente los intereses de la clase dominante; partido del poder.

 

La evolución de los partidos políticos modernos, no produce ninguna duda sobre la naturaleza de lucha interna en el ámbito partidista. Gaddafi considera al partido, como la dictadura moderna, es el instrumento de la dictadura contemporánea, que representa autoridad de una minoría, sobre la mayoría, al no ser una persona el partido puede aparecer fomentado como democracia aparente, a través de todos los organismos que se crean, asambleas, comisiones, además de la propaganda que hace a través de sus miembros.

 

Gaddafi afirma: el partido no puede ser el nervio de la democracia; Porque esta frenado por gente que defiende los mismos intereses... o puntos de vista idénticos, cultura parecida, o lugar único e ideología única, estos forman partido para realizar sus intereses o imponer sus puntos de vista y extender su ideología sobre toda la sociedad, su objetivo es el poder, con la intención de aplicar su programa.

 

Evidentemente, esta parte no puede representar a todo el pueblo, que esta formado por multitud de intereses, opiniones, o formas de concebir la vida, en resumen de distintas ideologías.

 

Pues partido no es mas que un instrumento dictatorial del poder, a través del cual un grupo de gente, que tiene los mismos intereses o idénticos puntos de vista, imponen su autoridad sobre la totalidad de la población, el partido es una pequeña minoría comparado con el pueblo.

 

El objetivo de la formación de un partido, es la creación de un instrumento capaz de imponer su autoridad sobre el pueblo, dicho de otra manera, los que pertenecen a un partido, anteponen su criterio sobre los que no pertenecen.

 

El partido en si, se basa en la teoría piramidal del poder, en su vértice esta el partido, y en la base esta el pueblo sometido al peso de los que están arriba. La lucha por el poder, es un medio para poner en practica los objetivos que se supone son idénticos a los de la sociedad. Esta suposición no deja de ser justificación de la dictadura del partido similar a cualquier otra dictadura.

 

(*) Este aríiculo ya fue publicado hace unos 20 años en diferentes medios de comunicación canarios, entre ellos el Semanario Lancelot, y dado que a pesar del tiempo transcurrido lo considero aun vigente, me permito nuevamente publicarlo, especialmente dedicado aquellas personas jóvenes que no tuvieron la ocasión de leerlo en su día.