Componentes básicos de una dieta equilibrada1

Víctor P. García*

 Realizaremos el análisis de los componentes imprescindibles de una dieta adecuada mediante el comentario de una bella copla de un paisano que incluimos a continuación:

Después de comer buen peto
Tocino o gofio amasado,
El agua de Sabinosa:
Lo mejor que se ha inventado.

El Agua te purga,
Te limpia las tripas
Comes lo que quieras
Y nunca te achicas

De la Hidalga a Chivisaya,
De La Viuda a Cho Marcial,
Subiste por ChajamongaY bajas por Matorral.

Matorral austero,
Matorral precioso,
De donde procede
Ese vino añoso.

Ramón Méndez ya luchó
En tiempos de mis abuelos,
También lo hizo Pascual
Y más tarde fue Romero (1).

En la primera estrofa, en los dos primeros versos, se encuentran incluidos los tres alimentos energéticos de una dieta: las proteínas (el peto, pescado muy rico en proteínas), las grasas (tocino, grasa de origen animal. Es lo que denominamos una grasa saturada, sólida a temperatura ambiente, aproximadamente 25 ºC, como todas las grasas saturadas: mantequillas, margarinas, mantecas, etc., muy usadas en la bollería ¡ Un auténtico Veneno, con mayúscula, en nuestra dieta, a desterrar de la misma!) y azúcares (gofio amasado). El agua te purga, dice el poeta; aunque no es un nutriente en sentido estricto, es un componente imprescindible de la dieta, por lo que le dedicaremos el espacio que se merece. Vitaminas y minerales son los otros dos restantes grupos de nutrientes de una dieta equilibrada. Queremos decir que una dieta debe contener de todos esos componentes en las proporciones adecuadas.

Se puede estar mal alimentado por carencia de alguno de los nutrientes, como ocurre en los países subdesarrollados, o por consumir exceso de alimentos, como ocurre en los países más prósperos.

Agua

Aunque no se puede considerar al agua propiamente un nutriente, como ya hemos mencionado, si es una parte importante de la dieta. El agua es el único líquido imprescindible en la alimentación y en medio acuoso tienen lugar todas las reacciones bioquímicas del organismo. Es la molécula, desde el punto de vista cuantitativo, más abundante en los seres vivos, hasta tal punto que la vida podríamos considerarla como una forma particular del agua, pues el 98 % de una lechuga es agua, al igual que es agua el 47 % de un pino o el 65 % de una persona, e incluso el 84 % de un órgano tan sofisticado como es el cerebro es agua. Esto se traduce en que en el cuerpo de un luchador de 100 kilos de peso existen 65 kilos, igual a 65 litros, de agua ¡Realmente estamos haciendo aguas! La ingesta diaria recomendada de agua está en torno a un litro y medio, dependiendo, claro está, del volumen, actividad, tasa metabólica, sexo y edad de la persona e incluso la climatología: esto hace un millón y medio de miligramos de agua al día ¡compárese con 1 miligramo que necesitamos de vitamina B1! Se aconseja llenar cada día una botella de 1.5 ó 2 litros e ingerirla a lo largo del día, sobre todo entre las comidas, hasta que se adquiera el hábito. Esto es muy importante en niños y en personas mayores, que se olvidan de tomar agua: realmente dan apariencia de secas ¡Parecen un palo en cañada!

Azúcares

Podemos encontrarlos en la bibliografía citados como glúcidos o hidratos de carbono, en este último caso al considerarlos combinaciones de la molécula de agua (hidrato) con el átomo de carbono.

Desde el punto de vista nutritivo, los azúcares tienen en el organismo tres funciones principales:

1. Constituyen una fuente de energía inmediata para las células y por lo tanto para el organismo. Queremos insistir en lo de inmediato, sin mediar espacio o tiempo, sin tardanza. No ocurre lo mismo con los demás nutrientes, denominados energéticos, con las grasas y con las proteínas: la energía que aportan estos últimos no es de utilización inmediata. Quiere ello decir que si usted ingiere el equivalente a 300 kilocalorías en forma de azúcar, procedente por ejemplo del gofio, dispone de esa energía inmediatamente, ipso facto, pero si esas mismas 100 kilocalorías las obtiene en forma de grasa, aunque procedan de aceite de oliva de primera presión en frío, las acumula en forma de "michelines", en las células denominadas adipocitos, que forman el tejido adiposo, o sea, la grasa. El exceso de hidratos de carbono también se acumula en forma de grasa.

2. Son una reserva energética, tanto en las personas y en los animales, como en los vegetales. En las personas y otros animales esa reserva energética se denomina glucógeno, acumulándose en el hígado y en los músculos. En los vegetales los azúcares de reserva se acumulan en moléculas denominadas almidón o almidones, como por ejemplo en las papas, los cereales, las legumbres, etc.

3. Función estructural: la celulosa y otros azúcares fibrosos (forman la fibra alimentaria ) son componentes de las células vegetales.

Proteínas

Tienen 3 funciones en la nutrición:

1.Aportan una parte de la energía diaria procedente de la metabolización de los aminoácidos que las forman.

2.Suministran al organismo los propios aminoácidos, que son los "ladrillos" con los que se construyen las proteínas.

3.Los aminoácidos originan hormonas y otros productos.

Grasas

Al igual que los azúcares constituyen una reserva energética para el organismo, pero presentan una diferencia fundamental y es que no son una fuente de energía inmediata, sino que su energía se acumula, llegando a originar obesidad. Las grasas, junto con las proteínas y los hidratos de carbono se consideran nutrientes energéticos: aportan la energía necesaria para que podamos funcionar. Si ingerimos estos nutrientes en exceso desarrollamos obesidad2 y aparecerán las denominadas enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2, la hipertensión, la hipercolesterolemia, la hipetrigliceridemia, los problemas cardiovasculares, incluyendo la isquemia cerebral y el cáncer asociado a patologías nutritivas. Al eliminar la obesidad o sobrepeso mejoran estas enfermedades crónicas, hecho ampliamente documentado en la bibliografía que al respecto se recoge en los diferentes artículos.

Minerales

El calcio, el magnesio y el fósforo se necesitan en cantidades próximas a un gramo o superiores, mientras que el resto de los minerales en cantidades de miligramos o microgramos.

Vitaminas

Son micronutrientes que el organismo necesita en cantidades del orden de los miligramos o de los microgramos. Pueden ser solubles en el agua y en ese caso las llamamos hidrosolubles o solubles en las grasas o lípidos y en este caso las llamaremos liposolubles.

Ejercicio físico y deportivo

En este sistema integral que proponemos no puede faltar, como un alimento más, el ejercicio físico y/o deportivo. Moderadas cantidades de ejercicio físico, como por ejemplo un ligero paseo diario de media hora, disminuye de una forma importante el riesgo de muerte y enfermedades crónicas. Cuando hablamos de ejercicio físico y deportivo no queremos decir que nos vayamos al gimnasio a levantar pesas, aunque también lo es y podemos hacerlo. Un buen deporte es jugar a las raquetas en la playa: nos beneficiamos de los beneficios de un deporte suave y compartimos una actividad3.

Se puede estar mal alimentado por carencia de alguno de los nutrientes, como ocurre en los países subdesarrollados, o por consumir exceso de alimentos, como ocurre en los países más prósperos (Fotografía del autor).

El coplista nacido en Córdoba Manuel Haro nos deleita con la siguiente copla:

Si usted viene a Canarias
A conocernos,
Yo quisiera decirle
Lo que comemos

Comemos los canarios
Todos los días,
La taza leche y gofio
¡Ay que alegría!

Un zumo de papayas
Con leche de cabra,
Te arregla la barriga
Por la mañana.

Tenemos de entremeses
Unas lapitas
Con mojo de cilantro
¡Cosa más rica!

Para un buen queso blanco:
Fuerteventura
Con bollitos de leche
Todo se cura.

Un potajito bueno
De primer plato,
De coles o de berros
O de bubangos.

Que no falte en la mesa
Un buen puchero,
Con el gofio escaldado
En un caldero.

Cazuela o un sancocho
De un buen pescado,
Si usted no se lo come
Es un pecado.

Si usted está delicado
O su pareja,
No hay cosita más sana
Que comer viejas.

Un conejito frito
O en salmorejo,
Con papas arrugadas
Y vino viejo.

Sama, corvina, cherne
O una morena
Con mojo rojo o verde
El que usted quiera

Para pescado frito:
Coma cabrillas,
Unas boguitas frescas
O unas fulitas.

Vino de malvasía
O Tacoronte,
Si usted se va a la playa
O se va al monte

Almogrote gomero
De queso viejo
Un vaso de guarapo
Y como nuevo.

Jareas de Lanzarote
Con vino blanco
Te abren el apetito
Hasta cantando

Y luego por la tarde
Un pizco ron,
Que alegra la carita
Y el corazón.

Y si quiere un buen postre
Con alimento,
Un plátano con gofio
Y tan contento.

Un plato de frangollo
O un bien-me-sabe,
Aunque te encuentres harto
Siempre te cabe.

Quesadillas de El Hierro
O leche asada,
Después de unos chicharros
O unas caballas.

¡Ah, y no se me olvide
de rapaduras!,
Las hacen en la Palma De confituras (3).

 

Cenobio de Valerón, utilizado por nuestros queridos antepasados para almacenar el grano de sus cosechas (ø 1999 by the Archaeological Institute of America)

 

  1. Víctor P. García. Liberación, 52, p. 27 (2000).
  2. http://elguanche.net/nutricion.htm
  3. Padrón Pérez, F. Alhóndiga, 1988.
  4. http://elguanche.net/Ficheros/ejerciciofisicovpg.htm
  5. Haro Manzano, M. Coplas Canarias. Centro de la Cultura Popular Canaria. 1998.

* Víctor P. García es Doctor en Biología