Difícil
elección
Dailos González Díaz*
La reciente
publicación del artículo de José Tomás Bethencourt titulado Ni Ángel ni Eduardo, yo voto en blanco(1) me animó a exponer mis reflexiones en
torno a las próximas elecciones a rector en
Se nos presentan
dos candidaturas, Ángel Gutiérrez Navarro, el actual rector, que viene a
representar a la socialdemocracia, y Eduardo Doménech Martínez, que vendría a
representar a la derecha. Ninguna de las dos candidaturas va a poner freno a la
tendencia a la privatización y mercantilización de la enseñanza, ni a la
injerencia del empresariado en la educación, y ambas apuestan, además, por el
proceso de Convergencia €uropea (que fomenta
precisamente la mercantilización de la enseñanza universitaria y la
homogeneización cultural). Cierto es que los programas de ambas candidaturas
ofrecen demasiados puntos en común, sin embargo sería arriesgado afirmar que
tanto una como otra persona candidata representan lo mismo. Mientras que el
programa de Ángel Gutiérrez está adornado con algunos guiños
"progresistas" (meros adornos, es cierto), el programa de Eduardo
Doménech es abiertamente de derechas, con alusiones expresas a "erradicar
cualquier radicalismo" y una defensa de la intromisión empresarial
explícita. No hay que olvidar, además, que la educación juega un papel
fundamental en la reproducción de las desigualdades sociales, y que toda
reforma educativa neoliberal va encaminada a seleccionar al estudiantado
destinado a servir como mano de obra cualificada o mercancía, y al destinado a
convertirse en los futuros dirigentes y empresarios que explotarán a los
primeros.
El
"Reglamento de verificación del cumplimiento de las actividades
docentes" se ha convertido en un arma de cara a estas elecciones, y
mientras que el equipo de gobierno del actual rector defiende dicho reglamento
cuyo objetivo declarado es asegurar que el profesorado cumpla con sus horarios
de docencia, la oposición de derechas pretende sustituirlo por un servicio
policial de inspección que controle además la "calidad de la
docencia". Fuera de esta confrontación interna del profesorado, el
estudiantado también asiste, desinformado, a unas elecciones mediante el cuasimedieval sistema del voto ponderado.
En cierta
medida, estas elecciones a rector son un reflejo de los juegos de poder entre
los principales partidos políticos de Canarias (los trillizos), disputándose el
gobierno universitario un sector más cercano al PSOE y otro más cercano a
PP-CC. Sin embargo, mucho me temo que un posible rectorado de Eduardo Doménech
pueda tener nefastas consecuencias para el estudiantado y la izquierda
universitaria, traducida en el silenciamiento de las voces contestatarias y la
desaparición del papel de
La opción del
boicot electoral, bien sea mediante el voto en blanco, o bien sea por el voto
nulo (como la candidatura del "Pato" defendida por AMEC), pese a ser
una forma de expresar la disconformidad con el sistema imperante, puede tener
como consecuencia el triunfo de la derecha. La estrategia del voto útil, o
votar por el "menos malo", si bien puede evitar el ascenso al poder
de la derecha, también supone un freno de todo el potencial reivindicativo y
transformador de la izquierda, encauzando toda la crítica por la tarjea del sistema y de lo políticamente correcto. En
cierto modo, igual de peligroso que la derecha es el "miedo a la
derecha", que impide cualquier posibilidad de cambio real (ejemplo de ello
es como el
(1) http://elguanche.net/Ficheros/niangelnieduardo.htm
* Dailos González Díaz es militante del SINDICATO
DE ESTUDIANTES CANARIO (SEC). Sin embargo, exceptuando aquellos casos en los
que se explicita, las opiniones aquí vertidas no tienen por qué reflejar el
posicionamiento del SEC como organización.