DINERO
Teodoro Santana
Oiga, es agitar el fajo de dólares y la
peña se tira de cabeza. Basta con que uno de los lobbys
de poder más peligrosos del mundo saque el trapo de las posibles migajas del
saqueo de África, para que las criaturitas embistan ciegas.
Todo lo que quieran los señoritos de
Bienvenido Mr. Marshall,
que algo caerá. "Y pues quien le trae al lado / es hermoso, aunque sea
fiero, / poderoso caballero / es don Dinero", que cantaba Quevedo. Ni
perspectiva, ni visión a medio plazo, ni patria, ni madre que no se pueda
vender.
¿Nuestro papel en el mundo? El de siervos. A llenar la buchaca, que lo demás
son cuentos. ¿Pensar a medio plazo? Largo me lo fiáis. ¿Qué no se crearán
puestos de trabajo? ¡Qué más da! Los que mandan y deciden no buscan trabajo.
Buscan sólo dinero.
"Tanto tienes tanto vales". No hay otra medida para el hombre, ni
otro ser humano que el que tiene capital. Lo demás son sólo mercancías, mercado
de trabajo, robots. Consumidores. La masa. Hay que gastar poco en ellos: los
salarios más bajos, los contratos basura. Uno no establece relaciones
indefinidas con una máquina.
Son otros los que deciden el destino. Los que importan. Los que pueden
financiar una campaña electoral o comprar a mil funcionarios. Los que son
destinatarios por derecho de los dineros públicos. Dinero llama a dinero, y no
lo vamos a desperdiciar en gastos sociales y boberías por el estilo.
"Y pues él rompe recatos / y ablanda al juez más severo, / poderoso
caballero es don Dinero". ¿Demo qué? Las leyes y los gobiernos al servicio
de los poderosos, los que deben decidir cuándo y dónde. "Pues al natural
destierra / y hace propio al forastero, / poderoso caballero / es don
Dinero". Canarias para el que la compre. Baratita, míster,
oiga.
(*)
Teodoro Santana es Secretario Nacional de UNIDAD
DEL PUEBLO