DISCRIMINACIÓN HACIA EL CANARIO
EN EL SECTOR HOTELERO
El Vidente
El Canario debería reconsiderar si la paz y el diálogo son la única opción para velar por nuestros intereses legítimos...
Después de varios años sin participar opinando con ustedes, regreso para nuevamente comentarles cosas que espero que sean del agrado de los leores.
Me centré en terminar mis estudios en turismo y trabajar en el sector. Estuve en ese sur de Tenerife, una de las varias catástrofes etnográficas de nuestra tierra, las conclusiones después de dos años en la zona no pueden dejarme más desolado.
Trabajé en tres empresas distintas en la zona, dispuesto a cambiar mi residencia, y les puedo asegurar que cuánto más alto era el sueldo o la responsabilidad, menos canarios disfrutaban esas rentas. En uno de los hoteles tenía nueve compañeros en la recepción: 1 Holadés, 1 Belga, 2 Italianas, 1 Argentina, 1 Alemán, 1 Español y 3 Canarios (entre los cuales estaba yo). El jefe de recepción era Holandés y el segundo Belga. El segundo se marchó a otro destino y yo, con la esperanza de que un canario lo pudiera sustituir, pues ni con esas, fue el Alemán, es casi imposible hablar mejor alemán que un nativo alemán y si los clientes son alemanes, la empresa prefiere un nativo alemán antes que a un canario.
Lo más fuerte fue que un hotel inaugurado en el sur con la famosa RIC, creó más de 100 puestos de trabajo, de los cuales es complicado encontrar hijos de Canarios trabajando en este hotel. Incluso, a lo largo de su construcción era impresionante comprobar que los recursos económicos empleados, tanto en mano de obra como en materiales de construcción, eran foráneos en buena parte, lo que hace restar eficacia para lo que supuestamente fue creado la RIC (garantizar que los beneficios se distribuyan en las Islas Canarias y no se vayan para fuera). A su inauguración acudieron diversos personajes destacados de la economía y política de Canarias. Mi jefe era nacido en Argentina (pero con pasaporte alemán), otro segundo de recepción era inglés, un supervisor era de Suecia, otro supervisor de Bélgica, una telefonista de Francia, otro telefonista de España, una recepcionista Argentina con documentos italianos... así hasta encontrarme con algunos nacidos en Canarias (aunque sean hijos de holandesas o españoles). Realmente el único Canario, hijo, nieto... de Canarios, que incluso estudié en Canarias turismo, era yo. El resto eran de fuera o hijos de fuera y/o simplemente estudiaron fuera. Todos quedaron con contrato fijo menos yo. Recuerdo que uno de los que nacieron en canarias, cuando hablaba con los jefes extranjeros de los clientes isleños, lo hacía desde el más absoluto desprecio de los canarios, degradándonos con insultos y quejándose de los clientes canarios para así ganarse la confianza de los jefes extranjeros, algo que yo nunca promulgué.
Realmente siendo canario, estudiando turismo en canarias me las veo y me las deseo desde hace 3 años para encontrar trabajo estable, sin embargo he visto como personas que ni siquiera dominan el castellano vienen aquí y en solo un año de vida en esta isla consiguen estabilizarse e incluso aumentan de puesto. Yo sin embargo sigo dando tumbos, y si por casualidad procuro ir a Europa a trabajar, la respuesta es que de recepcionista (con dos años de experiencia) me ofrecen de mozo de equipaje o tal vez ayudante en la conserjería.
Creo que el Canario debería reconsiderar si la paz y el diálogo son la única opción para velar por nuestros intereses legítimos. El tiempo se acaba para el isleño, este ecosistema que nos vio nacer es trasformado brutalmente por la mano de unos intereses que lesionan gravemente nuestro futuro y el de los hijos de esta tierra.
22 de junio de 2006.