Discriminación

 

Justo Fernández Rodríguez

 

Cuando se acercaba la celebración del Día Internacional contra la Discriminación Racial, dirigentes de Coalición Canaria volvieron a sus orígenes de nacionalismo xenófobo. Todavía recuerdo la frase de Manuel Hermoso: "A los ’godos’ hay que tirarlos por la punta del muelle". Luego, me enteré de su procedencia.


Ahora, al parecer, avisados de que nada será igual en temas de irregularidades, favoritismo, nepotismo, información privilegiada, recalificaciones ilegales, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y demás formas de corrupción si López Aguilar triunfa en las elecciones del próximo mes de marzo, han recuperado la deriva xenófoba, patriotera y chauvinista. No importa que tengan ascendientes directos, cónyuges o parientes, en algún lugar de ’Godilandia’.


Como en todos los regímenes basados en el complejo de inferioridad y en la invención permanente de agravios identitarios, se intenta responsabilizar a ’los de fuera’, de la ineficacia, el oscurantismo y el clientelismo que ha venido caracterizando su gestión, en contra de los intereses generales de los ciudadanos. Según esa teoría ’lepenista’, los ’godos y los inmigrantes, no ellos, que han gobernado durante los últimos quince años, son los responsables de que Canarias encabece todos los índices socio-económicos negativos y que figure en los últimos lugares de los positivos, de toda España.


He vivido 27 años en Madrid y visitado, para acudir a reuniones, asambleas, mítines y congresos, una gran parte de España, y siempre he contado un plus de simpatía, por ser canario, y confieso que, después de tantos años, no puedo establecer diferencias, generales, ni positivas, ni negativas, entre peninsulares y canarios.


Resulta repugnante que dirigentes políticos como Paulino Rivero, Ana Oramas y Miguel Zerolo, acusen a López Aguilar, candidato socialista, por lo menos, igual de canario que ellos, porque haya sido ministro de Justicia del Gobierno, de España, de ’virrey’, ’godo canario’ y otras lindezas parecidas.


La discriminación racial y la segregación están penadas por ley, en una gran mayoría de países, miles de hombres y mujeres, sufren y mueren, debido a su color de piel, origen étnico, religión o condición social. El Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, celebrado el 21 de marzo, fue instaurado por las Naciones Unidas, en la Asamblea General de 1966. Toda doctrina de diferenciación o superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable y socialmente injusta y peligrosa.


Pese a los progresos realizados, en algunos ámbitos, las discriminaciones, exclusiones, restricciones y preferencias, basadas en la raza, el color, la ascendencia, el origen nacional, étnico o identitario, siguen creando conflictos, que se agravan por su utilización política, con fines indignos, vergonzantes e inconfesables.