DISUASIÓN
Teodoro Santana
Las soluciones que se plantean a la
inmigración pobre procedente de nuestro continente suelen estar planteadas en
términos deliberadamente confusos o demasiado sutiles. Así que a ver si uno se
aclara.
Solución A. Se trae de vuelta a las tropas españolas de Líbano. Se las
embarca en los buques de
Solución B. Igual que la anterior, pero en vez de hundir a los
cayucos, se les conmina a que den media vuelta y vuelvan por donde vinieron. Si
se ahogan es problema suyo. Si se niegan, alegando chorradas de que están en
aguas internacionales y que, por lo tanto, lo que están sufriendo es un acto de
piratería, pasamos a la solución A.
Solución C. Igual que las dos anteriores, pero esta vez se asalta el
cayuco, se suben a bordo los inmigrantes, y se dirige la armada a aguas de
Mauritania, Senegal o Gambia. Se obliga a punta de cañón a desembarcar y a las
autoridades del país correspondiente a recibirlos.
Solución D. Con apoyo de portaaviones y cazas de
Solución E. Se suministra dinero a los gobiernos respectivos para que
ellos mismos impidan a sus nacionales salir de sus países. Si se acaba el
dinero, o los muy malditos solo aguantan unos meses, pasamos a la solución D.
Solución F. Igual que la solución D, pero volando las estaciones de
radio y TV y bombardeando con gas amnésico todos esos países, para borrar la
memoria y el entendimiento a toda la población. De esta forma se acabaría con
el "efecto llamada".
Cualquier cosa menos abrir las fronteras europeas a los desposeídos, que luego
quieren derechos como los blancos. Aunque eso quitara a Canarias de la línea de
paso. Sutilezas de los apologetas de la "mano
dura". Sutiles no: venenosos.
(*) Teodoro Santana es Secretario Nacional de UNIDAD DEL
PUEBLO