El Día
Internacional de
Wladimiro Rodríguez
Brito *
En los últimos
tiempos, las preocupaciones ambientales hacen que cada día el hombre encienda
nuevos faros para dar toques de atención sobre su nuevo "santoral",
relacionado con la naturaleza, que nos marca nuevas pautas de la
responsabilidad colectiva que tenemos respecto a lo que está ocurriendo en este
planeta. La globalización ya no sólo se trata de un fenómeno económico para que
circulen mercancías y capitales sino que, además, guarda relación con un factor
tan crucial para la vida como es el clima, la facilidad para la circulación de
especies nos afecta, ya que en muchos casos se convierten en plaga en los
lugares de entrada. El medio ambiente comienza a pasarnos factura a diario por
nuestra acción pasada y presente a todos los habitantes del planeta sin
distinción de color político, credo religioso o color de piel.
El informe más
autorizado sobre la salud de los ecosistemas de
En este marco
geográfico es en el que los canarios tenemos que mirarnos y plantearnos el
presente y el futuro. No es un hecho sin importancia que hayamos podido
recuperar en los últimos años un volumen significativo de nuestra masa
forestal. Sin embargo, no es menos cierto que nuestra rica biodiversidad, en
especial, de la relacionada con el mundo agrícola se ha visto debilitada por el
imparable avance de la urbanización, física y psicológica. Es por ello que
debemos apostar por revitalizar el material biológico que da soporte a nuestro
agro y, en pocas palabras, apostar por la defensa del suelo cultivado frente a
la presión material y cultural sobre el agro isleño.
Hemos de insistir en
transmitir la idea de que el cambio climático es un problema no sólo de energía
y de prevención de catástrofes, sino que también es un problema ambiental al
que se unen aspectos económicos, financieros y éticos. Es una actitud concreta
ante la vida, en el que nuestros campesinos y la cultura de los mismos. Hemos
de potenciar en un nuevo marco de relaciones hombre-medio y no quedarnos en
simples efemérides, en otra declaración vana y oportunista más, sin apenas
contenido, convertida en una abstracción de intelectuales de despacho, con un
uso devaluado y mezquino del lenguaje. Es necesario y urgente un mayor
compromiso y decisión en las instancias políticas y técnicas, acorde con una
actitud más consciente y responsable de los ciudadanos en cada momento y en
cada rincón de las islas y, por supuesto, del resto del planeta Tierra.
Ante esta situación,
el 22 de mayo debe representar algo más que un día de discursos y celebraciones
puntuales en las administraciones ambientales. Cada árbol, cada planta
cultivada o silvestre. El hombre del sacho y los que
demandamos productos alimenticios en las ciudad hemos de estar en sintonía con
este día a lo largo de todo el año, es decir, el haz y el envés de la de la
misma página de la vida, en una actitud de vida cotidiana y militante que
demuestre nuestro empeño en cambiar las cosas a mejor para todos. El hombre del
sacho y el del ordenador han de estar más cerca, física
y mentalmente. Los campesinos tienen razones sobradas para abandonar los guetos
marginales en los que la sociedad urbana los ha tenido, en ese sentido hemos de
revalorizar económica y socialmente el campo y su gente.
* Consejero del Área de Medio Ambiente y Paisaje del
Cabildo Insular de Tenerife