CON LOS VECINOS DE HOYA POZUELO (TELDE) (II)

 

Mafersa (*)

 

Estuve el pasado sábado en la Plaza de la Garita para asistir a la concentración y recogida de firmas convocada por el Patronato “La Sal”, en contra del derribo de los 21 dúplex.

 

Hubo una amplia representación de casi todos los partidos políticos implantados en el municipio. Lamentablemente no hubo representación del Gobierno Local. Ni el Sr. Alcalde, ni un Concejal,…  ni un asesor.

 

Se que el Gobierno Municipal apoya a sus vecinos, habiéndose celebrado un pleno en el que se aprobó dicho apoyo. Pero no estaban allí; junto a las 21 familias que, cual espada de Damocles, pende sobre ellas una sentencia del 2004 que ordena el derribo de los mencionados dúplex por ocupar suelo protegido al encontrarse a menos de cien metros de la línea del mar, donde Costas tiene prohibido la construcción de viviendas (no así de equipamientos)

 

Que lamentable sería que el día de mañana, si se llega a ejecutar dicha sentencia, un padre le dijera a su hijo: hijo mío, en esta terraza donde nos estamos tomando unas hamburguesas de franquicia americana reconocida, justamente en el espacio que ocupa esta y las tres mesas más próximas se encontraba tu dormitorio, aquel que tanto te gustaba porque desde la ventana podías contemplar el mar.

 

Escasa fue la participación a esta concentración y recogida de firmas, que la incansable Julia Martell, presidenta del Patronato organizó para el mediodía del sábado pasado. No comprendo como no se volcó el vecindario de La Garita, como no asistieron vecinos de todo el término municipal, al menos para demostrar su apoyo a estas familias, a firmar en los folio de recogida de firmas, a demostrar que estos vecinos no están solos.

 

Los vecinos de Hoya llevan viviendo muchos años en las amenazadas viviendas. Una justicia que llega muchos años después de acabadas las viviendas es, como mínimo,  injusta. En todo caso se tendría que haber paralizado las obras cautelarmente antes de finalizar las mismas y haber realizado las modificaciones correctoras pertinentes antes de su venta y entrega a las familias.

 

Los que me conocen saben que soy ecologista-conservacionista desde hace muchos años. Pero hay que tener en cuenta que si bien es importante proteger a las pardelas y sus zonas de nidificación, más importante es proteger a las personas y a sus viviendas.

 

No me gusta que se ocupe espacio público para beneficio privado, pero en este especial caso, todo parece indicar que los responsables son las administraciones, los organismos oficiales con competencias en la materia que, por una u otra razón no actuaron con la celeridad requerían el caso, o, sencillamente, no actuaron cuando debía. Ahora es tarde.

 

No puede ser que sean los vecinos los que paguen la presunta desidia de las administraciones. Quizás, si el promotor de estas construcciones renunciara voluntariamente a la licencia municipal de construcción, ratificada por la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente, y se inscribiese en el censo de viviendas construidas sin licencia, obtendría el indulto y posterior “legalización” que, conjuntamente con las 3.000 viviendas que, diseminadas a lo largo y ancho de Telde, en terrenos rústicos, de labradío, parajes naturales o protegidos, pretende “legalizar” el Gobierno de Canarias.

 

¡Total! quién legaliza 3.000 viviendas también puede legalizar 3.021. Quién legaliza 30.000 viviendas construidas sin licencia en toda Canarias, también puede legalizar 30.021, auque con la excepción que estas 21 viviendas tienen licencias y permisos pertinentes y favorables, tanto por parte del Ayuntamiento de Telde como del Gobierno Autónomo a través de la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente, la misma que quiere demoler ahora estas viviendas.

 

¡Y no me digan que no tienen experiencia en como legalizarlas!, pues ya “legalizaron” 30.000 viviendas construidas sin licencia en toda Canarias, entre ellas, casas garajeras a medio construir, con paredes sin enfoscar, sin pintar, diseminadas en parajes rústicos y naturales (protegidos o no) contribuyendo a construir un archipiélago alicatado hasta la cumbre.

 

¡Y no pueden-quieren-desean legalizar los 21 dúplex, aunque estén perfectamente acabados, enfoscados y pintados, reuniendo todos los requisitos de habitabilidad y arquitectónicos!

 

¿NO ES ESTO AGRAVIO COMPARATIVO?

 

(*) Manuel Fernández Sarmiento, vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Usuarios y Consumidores “El Real de Las Palmas” y miembro de la Cavecan (Confederación de Asociaciones de Vecinos de Canarias).