De la ecología a la ecología social
REFLEXIONES...
En la naturaleza las cosas sencillamente son. No están atravesadas por criterios ni juicios de valor ni de moral, elementos construidos socialmente como herramienta de sometimiento y dominación de la supra-especie hacia sus congéneres.
Por
Anaximandro.Esto es fácilmente demostrable, pues siguiendo la teoría evolucionista y aceptando que la tierra tiene una edad aproximada de 4.500 millones de años, la naturaleza ha construido sus propios ciclos sin la presencia humana que surge recién en los últimos dos millones de años.
En la naturaleza todavía no se ha podido comprobar que los elefantes hagan meditación trascendental o que los monos asistan a misa los domingos...
Hace casi 250 años Rousseau dio a entender que cuando la humanidad se alejó de su hábitat natural, se convirtió en un producto social.
Marx y Engels estudiaron el surgimiento y evolución de las primitivas sociedades como un proceso, partiendo de la necesidad de protegerse y sobrevivir.
A la vez el humano produce cultura y es producido por ella como ser social. Mas allá de la discusión filosófica; que si el humano es naturaleza, todo lo proveniente de él también lo es, convengamos que este salto, gradual y no lineal, ha motivado una nueva adaptación al medio con consecuencias dispares.
Algunos lo considerarán avances cualitativos, otros evolución selectiva, y habrá - de hecho lo hay - quienes cataloguen a esta circunstancia, como un avance contradictorio en sí mismo.
Sigmund Freud, en "El malestar en la Cultura" (1), analiza la contradicción irresoluble entre la necesidad de satisfacer los instintos y la necesidad de la alianza fraterna, necesidad de unirse para la supervivencia del grupo humano.
De la mente humana, su interrelación dialéctica con el medio producto de una construcción social, surgieron los más increíbles descubrimientos científicos y desarrollos tecnológicos, pero al mismo tiempo, la humanidad, como especie única, no pudo detener hasta hoy el ascenso hacia la cúspide de su propia autodestrucción.
Pero para poder analizar esta situación, debemos contextualizarla dentro de un marco teórico y haciendo pequeños recortes de los procesos históricos.
Basados en esto y admitiendo la teoría evolutiva, los criterios de selección se han visto atravesados por la influencia de los procesos sociales. La misma selección natural, los ciclos vitales, la concepción de tiempo y espacio, vienen soportando la presión directa e indirecta de la actividad humana, alterando la estructura biofísica que la naturaleza ha ido adaptando a lo largo del tiempo. Y no tenemos temor en afirmar que la selección artificial, patrimonio exclusivo de la conducta humana en el planeta, viene teniendo mayor gravitación que la selección natural.
En los últimos 200 años, con la aparición del capitalismo, el criterio de selectividad, ubicó a los dueños de los medios de producción, en la cúspide de la escala depredadora, a la que denominaremos supra-especie, que no solo se nutre de sus dominados: esto es, las tres cuartas partes de la población mundial, sino decide por su propia lógica de existencia, quienes sobreviven y quienes no.
Cuando hacemos mención al término depredador lo asociamos ex profeso a una conducta perjudicial y destructiva, a diferencia del término predador, que lo ubicamos dentro de la relación evolutiva natural de algunas especies con las que son predadas.
Por ello, hablar de ecología obviando este contexto, es divorciarse del análisis dialéctico de la realidad y llevar este término al terreno de la ideología dominante.
Nosotros sumamos la variable social a la palabra ecología y la profundizamos aún más, para concluir que toda ecología es social, esto es: el análisis dialéctico de los sistemas políticos, culturales, económicos y religiosos que afectan al planeta, puesto que la ciencia, aun cuando se pretenda tendenciosamente imprimirle un criterio de neutralidad, está en manos de quienes ostentan el poder, y esa administración, obedece al criterio de selectividad de la supra especie.
La ciencia y la tecnología en el sistema capitalista están al servicio de la acumulación de capital y la máxima ganancia.
En un sistema no capitalista, ambas podrían liberarse de esta atadura y desarrollar su potencial para beneficio de la humanidad, proteger la especie y su hábitat, producir al menor costo en términos de daño a los ecosistemas y empezar a superar la brecha entre lo natural y lo social.
En la naturaleza las cosas sencillamente son. No están atravesadas por criterios ni juicios de valor ni de moral, elementos construidos socialmente como herramienta de sometimiento y dominación de la supra-especie hacia sus congéneres.
Esto es fácilmente demostrable, pues siguiendo la teoría evolucionista y aceptando que la tierra tiene una edad aproximada de 4.500 millones de años, la naturaleza ha construido sus propios ciclos sin la presencia humana que surge recién en los últimos dos millones de años.
En la naturaleza todavía no se ha podido comprobar que los elefantes hagan meditación trascendental o que los monos asistan a misa los domingos. En igual sentido, la calificación monárquica del rey león, es otra maniobra de la clase dominante para profundizar el pensamiento mágico y dar como natural, la necesidad de un sistema jerárquico o de clases, donde se justifica así la presencia mesiánica de conductores y salvadores para la manada humana.
La obra de Walt Disney, en este sentido, ha operado eficazmente a través de su obra en el pensamiento de los niños.
En la naturaleza no hay jerarquías sino necesidades que tienen que ver con lo instintivo y la perpetuación de las especies. No es sino a través del naturalismo dialéctico el modo de interpretarla.
La vida transita por las delicadas hebras de una red, muchas veces invisible y sujeta a vínculos tan frágiles imposibles de analizar bajo las variables del tiempo humano.
Expresiones como abeja "reina", cobran una fuerte carga ideológica, dando así por sentada la división de clases dentro de la propia especie.
En realidad, la organización interna, distribución de tareas, etc. queda a cargo de las abejas "obreras", como en una verdadera democracia, a través de la comunicación por olores, siendo la única función de la reina y el zángano la reproducción.
Esta situación llevada al plano humano, y afianzada a través de generaciones por los sistemas educativos capitalistas, haría aparecer como natural esta división, cuando en realidad, las clases sociales, la división del trabajo, las fuerzas morales, la tradición y el pensamiento mágico reciclado en religiosidad, son una construcción social que culminan con el control ideológico de la población, violando aspectos fundamentales de los derechos humanos y promoviendo la explotación del hombre por el hombre, negando en consecuencia su a derecho la libertad.
El concepto de especie superior, líder, jefe, el más apto, son valoraciones humanas y giros idiomáticos que no se pueden aplicar al funcionamiento de la naturaleza.
El uso del lenguaje utilizado por la clase dominante es una herramienta que no podemos soslayar.
La supervivencia de las especies depende del hábitat donde se desarrollan y de la memoria genética.
Suponiendo una lógica de razonamiento, si es que la hay, a la naturaleza solo le importa mantener las especies y no un ejemplar.
Por consiguiente, la conformación fisiológica de plantas y animales están en permanente peritaje, pues de esta relación dialéctica, surgirán aquellos ejemplares que se consolidarán mediante la reproducción, o morirán para que otros vivan.
Avalando la hipótesis Gaia (2), la tierra es una unidad viviente en si misma donde se dan complejas interacciones que la sostienen. La unicidad de cada especie inmersa en la gran sopa de la diversidad, permite el flujo y reflujo de la energía constante.
No es casual, y fundamentalmente en occidente, que la concepción judeo-cristiana antropocéntrica, eleve a los humanos al rango de especie superior, mirando a la naturaleza como depósito de recursos a ser utilizados, en lugar de un eslabón en la cadena de la vida.
Y esto no es azaroso. Nada dentro de las sociedades es casualidad. Siempre son procesos de acción y reacción, de lucha permanente que determina a la postre, dos únicos bandos: los dominados y los dominadores.
En oriente la casta religiosa que instrumentó el sometimiento de las masas con la ilusión de un permanente reciclaje llamado reencarnación. En Occidente como bien dio a entender alguna vez León Rozistchner, la iglesia católica ha contribuido en regar y abonar el terreno donde el capitalismo sienta sus bases.
Y es tan así, que no hay otra manera de explicar el proceso de expoliación y acumulación para la obtención de la máxima ganancia. Por ello, la cruz y la espada son elementos indispensables en el proceso de dominación. El paraíso terrenal para los ricos y el celestial para los pobres.
LA CONTAMINACIÓN : ¿Es política o ambiental?
En 1972 se realizó en Estocolmo, la primera Reunión Mundial sobre medio ambiente, la Conferencia sobre Medio Humano.
Allí ya se advirtió que aún deteniendo las emisiones de monóxido de carbono por completo, el efecto no podría ser detenido en los próximos 100 años.
La Organización Panamericana de Salud en 1989, con motivo del resurgimiento del cólera en Perú, diagnostico que el 90 % de las enfermedades en América Latina son producidas por la pobreza, el hambre y la contaminación ambiental.
En junio de 1992 se llevó a cabo la Cumbre de la Tierra, Eco Río en Brasil.
Asistieron representantes oficiales de 179 países así como de organizaciones no gubernamentales y los resultados se dieron a conocer en todo el mundo por medio de la prensa.
"Ochocientos millones de hambrientos, 1 200 millones de personas en pobreza extrema, 854 millones de adultos analfabetos y 2.400 millones de personas sin saneamiento básico, son una prueba.
Cuarenta millones de enfermos o contagiados por el virus del SIDA, dos millones de muertos por tuberculosis y un millón por malaria cada año, son otra prueba.
Once millones de niños menores de 5 años morirán este año por causas evitables, lo que además de una prueba adicional, es un crimen"; expresó el 3 de septiembre de este año, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en la cumbre mundial sobre desarrollo sostenible de Sudáfrica.
Ahora bien.
¿Quiénes contaminan? ¿De donde provienen las mayores emisiones que lejos de disminuir, han aumentado un 9 por ciento, y en el país más contaminador un 18 por ciento? ¿La ecología se remitirá solamente a analizar la interrelación de las especies con su hábitat? ¿Qué espacio podremos investigar si lo que está en juego aquí es la totalidad de la vida en el planeta? ¿La pobreza genera contaminación o los pobres son forzados a contaminar?
Los propietarios de los medios de producción determinan, no solo, la distribución de la riqueza, sino los sistemas políticos que regulan, bajo la fachada de la legalidad emanada del Estado, la ideología del capital. El concepto de la propiedad privada no existe en la naturaleza.
Es una construcción social que se inició con la aparición del Estado, la conformación de una estructura familiar patriarcal y el prisionero de guerra convertido en esclavo. La historia que viene ya la conocemos.
O acaso la frase de Rousseau de 1754 no sigue teniendo vigencia, cuando señaló..
"El primero al que tras haber cercado un terreno se le ocurrió decir, esto es mío y encontró personas lo bastante simples para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil.
¡¡¡Cuántos crímenes, guerras, asesinatos, miserias, y horrores no habría ahorrado al género humano quien, arrancando las estacas o rellenando la zanja, hubiera gritado a sus semejantes: Guardaos de escuchar a este impostor, estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y que la tierra no es de nadie!!!
Algunos podrán decir que los pueblos originarios eran más ecológicos, como los Incas, con cultivos en terrazas o que en la antigüedad la contaminación no era tan grave como en los últimos doscientos años. Pero esta es una visión histórica muy subjetiva.
La misma que el ambientalismo aborda sin cuestionar en nada la grieta profunda entre naturaleza y sociedad; una postura emanada de la jerarquía dominante, sentenciando la naturaleza a un rol pasivo y al humano - mediante una especie de ingeniería - sacando, insertando, reemplazando y hasta alterando los ciclos naturales; todo esto, amparado en la frase que a tantos les gusta utilizar como clisé: desarrollo sustentable.
En realidad no sería correcto aplicar el término contaminación en los albores de la humanidad, cuando ésta vivía de frente y no de espaldas a la naturaleza.
Los pueblos nómades tiraban los desechos a lo largo de su recorrido, pero al igual que las manadas migrantes, no podemos decir que sus heces contaminaran el suelo.
Por otra parte, estas comunidades, aprovechaban integralmente la naturaleza. Todavía no se había inventado la sentencia bíblica: "Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra." (Génesis 1.26).
Su pensamiento mágico, se circunscribía básicamente a los fenómenos atmosféricos y a la misma tierra que les ofrecía sus frutos. Freud analiza con detenimiento esta situación en su libro Tótem y Tabú. (3)
Es con el desarrollo del valor de cambio en detrimento del valor de uso, cuando un nuevo modo de producción y acumulación, que tratando a la naturaleza como renta y no como un bien, comenzará a generar productos y residuos no degradables.
Situación agravada con el surgimiento de la actividad hidrocarburífera, hoy por hoy, la principal fuente de emisión contaminante. Baste recordar que las descargas de dióxido de carbono están influyendo categóricamente en el calentamiento global del planeta.
Los ambientalistas se preocupan solo por los vertidos tóxicos de una fábrica y son funcionales a los economicistas de la supra-especie. Estos, aparecen por los medios de difusión, afirmando que, por ejemplo, el PBI (Producto Bruto Interno), creció una determinada cantidad de puntos, dando a entender que ese incremento significa un salto cualitativo para el conjunto de la población.
Que aumente los niveles de productividad en un país, no determina la equitativa distribución de la riqueza.
EL NEGOCIO DE LA CONTAMINACIÓN
Denunciar únicamente el vertido de desechos, es no querer ir a la raíz del problema, es una pantalla del real conflicto en el proceso industrial-contaminador.
Para la Ecología Social, el análisis transita por otro andarivel, porque no es lo mismo desarrollo que calidad de vida.
Los aspectos sociales, económicos, laborales, salud, educación, son las variables para determinar un correcto estudio de impacto ambiental y determinar, lo más aproximadamente posible, por donde pasa el verdadero progreso.
¿De quién es la fábrica?
¿Cuánto ganan los obreros?
¿En qué condiciones laborales y de salubridad están trabajando?
¿Qué tipo de industria y tecnología es?
¿Obsoleta o de punta?
¿Qué marco de protección legal la ampara?
¿Qué políticos están en el medio?
¿Qué beneficios otorga a la comunidad?
El dinero, ¿se reinvierte al círculo productivo o sale fuera del municipio, la provincia o el país?
¿Bajo qué normas de calidad se han producido los artículos, suponiendo que sea dentro del rubro alimenticio?
¿Las del Ministerio de Salud como en la Argentina, que autoriza una lista de aditivos prohibidos en muchos países por su acción cancerígena , mutagénica o teratogénica?
¿Es alimento adulterado como en el caso del polvo de ladrillo que lo usan como colorante en lugar de pimentón?
¿Se le agrega bentonita (mineral utilizado para sellar las perforaciones petroleras), para que se infle como algunos alimentos balanceados para perros y gatos?
Y si de bebidas analcohólicas hablamos, (mal llamadas jugos), donde el 95 % del producido en el país se endulza con ciclamato y sacarina para abaratar costos reemplazando al azúcar, es decir: producto dietético que ingieren los niños.
¿Se preguntaron cómo actúan estos químicos en un cuerpo en formación?
¿ Cómo se transportan los productos?
¿Cuánto se pierde en el proceso de almacenamiento, traslado y distribución de los alimentos?
¿Quién controla los transportes y sus emisiones de monóxido?
Habría mucho más para agregar a esta lista de preguntas.
Obviamente que es ideológico y más cómodo, "escandalizarse" por los desechos tóxicos de una fábrica.
Pero el círculo de la contaminación es infinitamente más amplio, donde las responsabilidades y complicidades políticas-empresariales se amalgaman. Por esta razón observamos con espíritu crítico, y mantenemos distancia, con los aspectos cosmetológicos de personas o grupos dentro y fuera de la Argentina, acomodados cada uno en su pequeño espacio de poder, haciendo creer que se están ocupando por un ambiente sano, cuando en realidad, lo estructural no se quiere modificar.
Y para esto, la confrontación dialéctica con esa postura es un sencillo ejemplo por todos conocido: la matanza de focas bebés. En tanto haya una persona que quiera utilizar un tapado de piel, habrá una organización cazadora dispuesto a suministrarlo.
A partir de los años 60, comenzó lo que se denominó la Revolución Verde.
Esto es:
la aplicación de productos químicos intensivos, en aras de lograr nuevas superficies productivas y una profundización de las áreas ya existentes para aumentar esa fecundidad.Uno de los cuatro más importantes negocios a nivel mundial, junto con la venta de armas, el narcotráfico y los medicamentos, lo configuran los agroquímicos que en su gran mayoría pertenecen a los grupos multinacionales.
La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, tras un análisis pormenorizado, determinó que en la década de los años 30, habían en el planeta, unas siete especies de insectos resistentes a estos químicos (biocidas).
En los 80, la misma institución observó que esa resistencia había trepado a casi 450 especies. En suma, los biocidas habían logrado el efecto contrario: inmunizar a los insectos provocando mutaciones que dieron como resultado, nuevas generaciones de insectos altamente resistentes a estos productos.
Pero el dilema va mucho más allá y a su vez se transforma en tragedia, puesto que los agroquímicos, no solo han alterado los ecosistemas eliminando especies predadoras benéficas, sino que el residuo resultante, es responsable de la aparición de enfermedades muy graves, como el cáncer ,esterilidad, depresión profunda y deformaciones genéticas.
Y a esto, debemos sumarle el efecto residual en el suelo, el aire y el agua, como en los mismos productos alimenticios que consumimos. En síntesis. Es prácticamente imposible evitar de una u otra manera la contaminación química, pues si no estamos expuestos directamente, ingerimos productos que los contienen.
El cuerpo humano "tolera" una Ingesta Diaria Admisible (IDA). Son parámetros internacionales establecidos por la misma O.M.S. Estas normas son aplicadas fundamentalmente a los productos químicos que se agregan a los alimentos con el fin de preservarlos, darles sabor, color, etc.
Lo que la O.M.S no ha estudiado o no quiere analizar; ¿cual es el efecto provocado por la acumulación de distintos agentes químicos que un organismo ingiere a diario?.
La mayoría de estos productos están prohibidos, discontinuados o severamente restringidos en los mismos países de origen.
En los últimos años, la presión de los organismos de defensa de los consumidores ha logrado esta situación, razón por la cual, las multinacionales, no solo no fabrican en sus propios territorios estos químicos, sino que utilizan a los países dominados para su fabricación , distribución y aplicación.
Lo paradójico se da cuando los alimentos pretenden ingresar al mercado mundial; son rechazados bajo la consigna "residuo cero", en los mismos estados que los promueven.
Es que el tema ambiental, es un buen negocio para muchos. Así como los presos son necesarios para dar sentido a jueces, abogados, policías, servicio penitenciario. Los residuos, el reciclado, estudios de impacto, las consultoras, dejan pingues utilidades a sus actores. La Ecología Social no ingresa al negocio de la conservación del planeta.
UNA ECONOMÍA ECOLÓGICA.
La Argentina tiene 37 millones de habitantes.
Una superficie de tierra donde una sola provincia albergaría a Italia. Suelo -en líneas generales- no demasiado contaminado.
Mucha agua y energía. Riquezas naturales renovables y no renovables para envidia del mundo. Que l5 millones estén en la línea de pobreza, que haya entre un 18 y 40 % de desocupación y subocupación, que 55 niños se mueran diariamente por enfermedades producidas por la pobreza, que los viejos tengan una doble muerte: la cronológica y la social, que los jóvenes incurran en la droga y el alcohol por desesperanza y falta de amor.
Que miles de mujeres mueran por abortos clandestinos y que la deserción escolar llegue al 50 %. ¿No les parece que son cosas muy pesadas para dejar de lado cuando algunos se autotitulen ecológicos porque despetrolaron un ave, o plantaron un cartel denunciando que tal empresa contamina? ¿Es factible salvar las ballenas colocando solamente una calcomanía en los autos o aportando una cuota a una institución ambientalista?
Defino Ecología Social, a una postura ética, estética, filosófica, política e ideológica de contemplar y obrar en el mundo con una dialéctica holista. El ambientalismo critica la contaminación ambiental, la tala de los bosques, la matanza de animales, etc., pero solo se remite a fragmentar la realidad, los efectos y no las causas problemáticas.
La ecología biológica analiza únicamente la interacción en los ecosistemas. La Ecología Social, da una vuelta más de tuerca.
Se introduce en los sistemas sociales que imperan en el planeta, y además de analizar los componentes ideológicos que lo regulan, formula propuestas concretas de cambio, donde la visión parcial del mundo es desechada, partiendo de la premisa que la vida en el planeta, no es una cuestión de jerarquías, sino de redes, donde un eslabón dañado, afecta a la globalidad.
En tal sentido no dudamos en afirmar que hablar de ecología a secas, sin la variable social, es el lenguaje de quienes viven de su renta . De tal modo, es tendencioso y falaz discutir sobre desarrollo sustentable, en tanto la brecha entre ricos y pobres se ha ensanchado 74 veces con relación a los años 60.
Más que hablar de ecología, debemos hablar de política. Y lo hacemos desde la denuncia, en el convencimiento que en el modo de producción y distribución capitalista, en el marco de sus propias contradicciones, no hay desarrollo sustentable ni esperanza de sobrevida para nadie.
A partir de los años ochenta empiezan a adquirir validez y vigencia los postulados de formas alternativas de desarrollo, que procuran superar las limitaciones de los modelos hasta entonces prevalecientes.
Estas formas alternativas de desarrollo han ido adquiriendo diferentes nombres y acepciones, siendo una de las más citadas las de Desarrollo a Escala Humana (4) y la de Desarrollo Integral. El postulado básico del Desarrollo a Escala Humana es que el desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos.
Tomemos algunos pensamientos de Max Neef , autor bien intencionado pero idealista al fin, con el que no aceptar este postulado nos conduce a formularnos la siguiente pregunta fundamental: "¿cómo puede establecerse que un determinado proceso de desarrollo es mejor que otro?".
Dentro del paradigma tradicional, se tienen indicadores tales como el Producto Bruto de un país (PBI) o de una región, que es (caricaturizándolo un poco) un indicador del crecimiento cuantitativo de los objetos producidos en ese país o región.
Necesitamos ahora un indicador del crecimiento cualitativo de las personas. ¿Cuál podría ser?
Contestamos a la pregunta en los siguientes términos: "el mejor proceso de desarrollo será aquel que permita elevar más la calidad de vida de las personas".
De inmediato se desprende la pregunta siguiente: "¿qué determina la calidad de vida de las personas?".
La calidad de vida dependerá de las posibilidades que tengan las personas de satisfacer adecuadamente sus necesidades humanas fundamentales.
Surge entonces la tercera pregunta: "¿cuáles son esas necesidades fundamentales, y quién decide cuáles son?".
"Se ha creído, tradicionalmente, que las necesidades humanas tienden a ser infinitas; que cambian constantemente, que varían de una cultura a otra y que son diferentes en cada período histórico.
Nos parece que tales suposiciones son incorrectas, ya que son producto de un error conceptual.
El típico yerro que se comete en los análisis acerca de las necesidades humanas es que no se explica la diferencia esencial entre las que son propiamente necesidades y los satisfactores de ellas".
"Es indispensable hacer una distinción entre ambos conceptos por motivos tanto epistemológicos como metodológicos. Las necesidades humanas pueden dividirse conforme a múltiples criterios, y las ciencias humanas ofrecen en este sentido una vasta y variada literatura.
Nosotros combinaremos aquí dos criterios posibles de división: según categorías existenciales y según categorías axiológicas.
Esta combinación permite reconocer, por una parte, las necesidades de Ser, Tener, Hacer y Estar; y, por la otra, las necesidades de Subsistencia, Protección, Afecto, Entendimiento, Participación, Ocio, Creación, Identidad y Libertad.
Cualquier necesidad humana fundamental que no es adecuadamente satisfecha revela una pobreza humana.
El concepto tradicional de pobreza es muy limitado, ya que se refiere exclusivamente a la situación de aquellas personas que se hallan por debajo de un determinado nivel de ingreso.
La noción es estrictamente economicista. Sugerimos no hablar de pobreza, sino de pobrezas.
Por ejemplo, hay una pobreza de Protección (debido a sistemas de salud ineficientes, a la violencia, la carrera armamentista), etc. Pero las pobrezas no son sólo pobrezas, son mucho más que eso.
Cada pobreza genera patologías, altera la salud, toda vez que rebasa, por su intensidad o duración, ciertos límites críticos. Según la Organización Mundial de la Salud (5), sería el completo estado de bienestar, físico, mental y social, que permite al individuo relacionarse con el medio.
Así la salud no es solo la ausencia de afecciones y de enfermedades como antiguamente se creía. Hoy en día se intenta que sea un derecho humano fundamental, una meta social a alcanzar, cuya responsabilidad debe ser asumida por los individuos, obligando a los políticos a realizar una política de promoción de la salud.
La definición de salud de la O.M.S. es demasiado teórica y estática. O se posee salud o se carece de ella. Por esto, hay quienes definen a la salud de una forma continua, graduándola en muerte, perdida de salud, zona recta, salud positiva y óptimo de salud.
Éste último estado dependería de las diferentes condiciones del entorno del individuo y siguiendo este análisis, el objetivo que deberían adoptar las distintas sociedades sería la de permanecer en la zona recta donde la salud permite al individuo realizar sus actividades según su estado fisiológico y participar de las actividades propias de la comunidad".
UNA ECOLOGÍA DE LA MENTE
Estar sano es ser feliz, (6) señalé hace unos años ante representantes de la O.M.S que visitaron mi provincia.
La salud ha quedado bien demostrado que no se mide por la ausencia de las enfermedades. La salud es un perfecto ecosistema en el que intervienen variables bien definidas.
Para nosotros la medición de esas variables se determinan por las condiciones materiales de existencia, la relación armoniosa del sujeto para consigo mismo y su vinculación con los demás miembros de la especie.
El Dr. Enrique Pichón Riviere, padre de la Psicología Social sentenció: "El sujeto es sano en tanto aprehende la realidad en una perspectiva integradora, y tiene capacidad para transformar esa realidad, transformándose a la vez el mismo.
El humano es un ser de necesidades que sólo se satisfacen socialmente, en relaciones que lo determinan".(7)
Ninguna de estas tres columnas puede faltar, y su continua interacción dialéctica, permite el desarrollo sostenido de la humanidad, a diferencia del resto de las especies, donde no entran a jugar las construcciones culturales sino el instinto y la herencia genética.
Si cerramos más el círculo y lo remitimos a los estados mentales, sería incongruente colisionar con el enunciado Pichoniano cuando afirma que toda psicología es social. Consecuentemente y en paralelo con Murray Boochin, aseguramos que toda ecología es social. Enfatizamos, por consiguiente, que la sociedad capitalista promueve y profundiza la enfermedad en el planeta.
Y no puede ser de otra manera, toda vez que si nos remitimos a la historia, no hay evidencia que en las primeras comunidades, la depresión, por citar un emblema, haya estado presente.
Por otra parte, el estrés, que es natural en los animales como elemento fundamental para el estado de alerta, se ha convertido en una de las graves dolencias a escala mundial. Pero el estrés y la depresión están sujetos, indefectiblemente, a las condiciones de vida que rodean al sujeto.
Existen en la actualidad pequeñas comunidades longevas en Eurasia que consumen alcohol, grasas saturadas, tabaco, etc., con una tasa de mortalidad oscilando en los 90 años ( casi un 20 % por encima de la media promedio de los denominados países del primer mundo), en donde la contaminación social burguesa no ha encontrado posibilidad de ingreso. No puede haber una medicina honesta hoy en día que no atribuya - fundamentalmente - a los estados de ánimo, como al caldo de cultivo para la mayoría de las patologías existentes.
No obstante, es imposible separar de este contexto la materialidad de las cosas que coadyuvan para profundizar la crisis. Es oportuno rescatar el diálogo entre Pichón Riviere y Vicente Zito Lema (8), cuando acuerdan que no es lo mismo la familia en un país industrializado a uno dependiente.
Si la familia es la estructura social básica y la enfermedad mental es una crisis que se configura en ese grupo, no es difícil asociar a la desigualdad social como desencadenante.
Las relaciones son dialécticas, están en interacción con el medio. Esto es ecología social y ya Pichón daba cuenta de esto.
LA NATURALEZA VIOLADA
El hambre, las enfermedades evitables, la riqueza acaparada en manos de unos pocos, la impunidad a que son sometidos millones de seres en todo el mundo por esta misma situación, las condiciones de trabajo alienado, vida aglomerada en las grandes ciudades, falta de espacios verdes, insuficiencia de tiempos para el ocio y la recreación, ausencia de posibilidades de estudio y logros intelectuales como creativos, son violaciones sistemáticas de los derechos humanos.
Pero en el marco de los grandes atropellos, hay especificidades vinculadas estrechamente con el derecho supremo a la vida y que la ecología social la relaciona directamente con las condiciones sociales de existencia. Todos los habitantes del planeta tenemos derecho al consumo de agua no contaminada y proveniente de servicios públicos no privados.
Este vital elemento se ha transformado en resumideros de desperdicios y vehículo de enfermedades endémicas causal de millones de muertes en niños en tres cuartas partes del mundo.
Todos los habitantes del planeta tenemos derecho no solo a la alimentación, sino que ésta, debe carecer en su totalidad de agentes químicos fabricados por los grandes laboratorios transnacionales, que son responsables de patologías diversas que van desde una simple alergia hasta el cáncer y las deformaciones genéticas.
Todos los habitantes del planeta tenemos derecho a respirar un aire no polucionado por emisiones tóxicas que depositan en la atmósfera partículas contaminantes que alteran y perjudican los ciclos vitales de la naturaleza como el calentamiento global y la disminución de la capa de ozono.
Todos los habitantes del planeta tenemos derecho a un suelo no envenenado por agroquímicos que solo buscan expandir las fronteras productivas en aras de la obtención de la máxima ganancia y la acumulación de poder imperial.
Reformulamos el histórico axioma biologista: nacer, crecer, reproducirse y morir, por.. "nacer de madre y padre por elección voluntaria, crecer en el ámbito de un hogar feliz y una sociedad igualitaria, reproducirse y desarrollarse en el marco de las posibilidades materiales y afectivas que solo brinda la justa distribución de la riqueza y el ambiente perdurable, y morir dignamente rodeado por los afectos a entubado en la cama triste y solitaria de un hospital".
Lo actual -esta agonía diaria - determina una alteración psico-física, por la cual, estamos atravesados y sujetos, promoviendo de este modo, un círculo perverso que nos remite a un estado primitivo de animalidad y barbarie, donde la constante es resistir para no ser comidos; resistencia que es patrimonio de unos pocos que pueden elevarse por su propia alienación, y comprender el origen de la causa.
Hasta hace unos años, el infarto era patrimonio casi exclusivo de los hombres. Las mujeres, por su propia conformación fisiológica tienen un anti estresante natural: los estrógenos. De un tiempo atrás para adelante, esto pareciera no alcanzar y también son ellas las víctimas de esta afección como causa de mortalidad.
En Neuquén y supongo que será mucho más grave en el resto del país dado que los salarios son considerablemente menores, las maestras vienen atravesando severas crisis mentales por la tensión que conlleva recibir la carga emocional de una contención social hacia los estudiantes; tarea que no les es propia y que corresponde al Estado asumirla.
Un estudio de este año realizado por la Fundación para la Cultura del maestro Mexicano arroja información más clarificante.
"La demora en el planteo de las enfermedades del trabajo docente, es porque en su mayoría son de salud mental: son más difíciles de aceptar tanto por el maestro como socialmente.
La resistencia descalifica al enfermo y éste teme mostrarla y demandar atención como derecho. Las alteraciones neuróticas y de la voz ocupan el primer lugar.
En este sentido Freud señaló:
"El ser humano cae en la neurosis por no soportar el grado de frustración que le impone la sociedad en aras de sus ideales de cultura.
El docente debe canalizar su ansiedad y angustia positivamente, de lo contrario puede caer en diversas adicciones como evasión y descarga de tensión.
La violencia expresada en la actividad sexual, social, política o deportiva, ya sea como promotor o víctima, es una forma de descarga observada en docentes con conflictos vitales y/o laborales.
En salud mental la fatiga residual se manifiesta casi siempre en formas depresivas.
Comienza a abandonarse en su arreglo personal y descuida el cuidado de sus cosas, la casa, la ropa. Se vuelve apático y desinteresado, se aísla y reduce su actividad social y sexual. Solo desea descansar, dormir y relajarse... y no lo logra.
A veces recurre a la automedicación con antidepresivos y/o ansiolíticos. Se le agrega a la fatiga, la adicción a los psicofármacos o a otras drogas para llegar al alivio por medio de la evasión. En estas condiciones la producción intelectual del docente es casi nula y el cuadro depresivo se combina a veces con excitación y agresividad. Comienzan las discusiones laborales y familiares que incrementan su aislamiento. Olvidos. Distracciones".
Me pregunto si es necesario describir la situación del resto de los trabajadores y de los desocupados como para que yo profundice sobre el tema.
Pero no es descabellado adentrarnos en la asociación directa que hay entre la materialidad de las cosas y el estado de bienestar psico-físico. Y necesariamente debemos hablar del perfecto equilibrio que se da en un ecosistema.
Supongamos que haya una finalidad.
¿Cuál sería el fin último en la vida de los seres humanos? Algunos podrán decir la perpetuidad. Yo agregaría que perpetuidad sin placer es vivir muriendo día a día.
El placer de vivir justifica la existencia. Si el pueblo disfrutara plenamente, y el placer reinara en todo lo cotidiano, no serían necesarios dioses, ni el deseo de perpetuidad, ni la contracción al trabajo alienado.
No es muy difícil comprender entonces, porque la iglesia católica desde sus inicios, combate y reprime al placer como instrumento de control ideológico.
Pero si no hay finalidad, sino intencionalidad, no creo que conformarnos con no sufrir sea suficiente. Este planeta es hermoso. Basta mirarlo desde el espacio exterior para que nos conmueva su imagen azulada vagando a través del cosmos.
Desde lo matemático, su redondez configura una línea de puntos infinita y permanente. Átomos que danzan por las fuerzas opuestas en forma constante.
No hay líneas rectas, ni segmentos, ni nada que obstaculice el proceso circular desde el Big Bang(9) para adelante. Hay belleza en una roca, en el arroyo perdido en la montaña, en la fragilidad dialéctica de una mariposa que antes fue gusano.
Y se nos hace muy difícil asociar lo bello y el placer que ello conlleva, a solo resistir la angustia y el dolor. Belleza y placer deben, irremediablemente, conducir a un estado de bienestar.
¿Amar produce a veces sufrimiento?
¡¡¡Claro que sí!!!!
Pero quien quisiera la existencia sin esa "neurosis" excitante y vital.
¿Es lo mismo padecer por amor que por hambre? .
Si el planeta es hermoso, ¿no sería un enorme desperdicio que las inmensas fuerzas materiales y espirituales desarrolladas por la humanidad sigan en manos de los depredadores capitalistas?.
Como dijeron hace más de un siglo atrás Marx y Engels: ".... de lo que se trata no es de entender al mundo sino de transformarlo". (10)
Y en este devenir, es posible que en el sistema sin jerarquías ni clases sociales, que irremediablemente deberemos construir hacia el logro de una sociedad justa e igualitaria, podamos volver a la naturaleza, sin desechar la computadora o la televisión, desde una tecnología con rostro humano, para intentar reconstruir la felicidad que a lo mejor en tiempos remotos, los humanos supimos tener.
BIBLIOGRAFÍA existente:
(1) Sigmund Freud- Obras Completas - Amorrortu - 1998;
(2) James Lovelock - Atlas Gaia de la Gestión del Planeta - Blume.1987;
(3) Sigmund Freud Obras Completas - Ammorrotu - 1998;
(4) Manfred MAX-NEEF, M. et al. (1986). Desarrollo a escala humana;
(5) Una opción para el futuro. Development- Dialogue, Nº. especial; 9-93. O.M.S - documentos varios;
(6) Antonio Miglianelli - Ecología y Salud - Ministerio de Salud de la Provincia del Neuquén - 1991;
(7) Vicente Zito Lema: Conversaciones con Enrique Pichón Riviere - Ediciones 5 - 1998;
(8) Vicente Zito Lema: Conversaciones con Enrique Pichón Riviere - Ediciones 5 - 1998;
(9) Big Bang . teoría científica acerca de la creación del universo;
(10) Marx y Engels-Fuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana - Moscú -
Edit. Progreso-1980
Antonio Miglianelli (Neuquén, Argentina)
La guerra del oro azul
Tania Molina Ramirez
La Jornada- México
¿A quién le pertenece el agua?
"A nadie" -dice la investigadora canadiense Maude Barlow. "El agua es un bien común, le pertenece a la Tierra". Por ende, todos tenemos derecho a ella.
Sin embargo, en tiempos recientes a través de todo el planeta las empresas multinacionales han presionado para que se privaticen los servicios de agua y por el derecho a extraerla sin límites y venderla.
Este proceso viene acompañado de una creciente oposición en todo el mundo, desde Sudáfrica hasta Bolivia.
Hoy, gran parte de las protestas se articulan a través de una red internacional que afirma que si bien el agua no es de nadie, "sí somos colectivamente responsables de su preservación", dice la coautora de Oro azul, recién publicado en español.
"LA PROXIMA VEZ QUE CAMINES bajo la lluvia, párate a pensar que algo del agua que cae sobre ti pudo haber fluido en la sangre de los dinosaurios o en las lágrimas de niños que vivieron hace miles de años".
Con estas palabras, la canadiense Maude Barlow, gran especialista en el tema del agua y luchadora contra su sobrexplotación, ilustra algo que de tan sabido se pasa de largo: el agua que circula en el planeta es la misma desde su creación. Al líquido vital no se le puede reforestar, pues.
Sin embargo, los humanos estamos volviendo inservible el agua a tal velocidad que se calcula que en el año 2025, "si no cambiamos drásticamente nuestro comportamiento en esta materia, entre la mitad y dos terceras partes de la humanidad se enfrentarán a una grave escasez de agua dulce", se lee en Oro azul, recién publicado en español por Paidós, escrito por Barlow y Tony Clarke, director del Instituto Polaris (organización canadiense dedicada sobre todo a la investigación y el análisis de las multinacionales y los acuerdos de libre comercio).
"¿Quién pensaría en envenenar su propia sangre?", pregunta Barlow, en entrevista telefónica con Masiosare. Pues eso es lo que estamos haciendo con la sangre del planeta. A tal grado que cada ocho segundos un niño muere a causa de una enfermedad relacionada con el agua.
Los cazadores
Oro azul -ya publicado en 30 países- surgió de un informe sobre el estado del agua en el mundo, desde un punto de vista político y económico, que Maude Barlow realizó para el Foro Internacional del Agua. Luego le ofrecieron publicarlo como libro y la canadiense invitó a su compatriota Tony Clarke a participar en la sección sobre las corporaciones.
En años recientes, conscientes de la creciente escasez de agua dulce, las multinacionales están enfrascadas en una carrera por acaparar las fuentes del líquido vital en el planeta. Vivendi-Veolia y Suez-ONDEO, ambas con sede en Francia, llevan la delantera. "Juntas controlan más de 70% del mercado de servicios del agua en el mundo", se lee en Oro azul. Suez opera en 130 países y Vivendi en más de 90. Esta última ganaba hace una década 5 mil millones de dólares en el sector agua; para 2002, el monto se había incrementado a más de 12 mil millones de dólares.
A estas dos empresas les pisa los talones RWE-Thames Water, de Alemania. "Las tres están entre las 100 empresas más ricas en el mundo, con un crecimiento anual de 10%", explica Maude Barlow. Es decir, estas compañías tienen un crecimiento económico mayor que el de muchos de los países donde operan, e incluso "emplean a más personal que muchos gobiernos" (Vivendi a 295 mil en todo el mundo y Suez a 173 mil)".
Es pues, un negociazo. Según la revista Fortune (mayo 2000) citada por Oro azul, "los ingresos anuales de la industria del agua alcanzan ya cerca de 40% del sector petrolero, y son una tercera parte más elevados que los del sector farmacéutico".
Como dijo Gérard Mestrallet, director ejecutivo de Suez: "¿En qué otro sector (a excepción del acero) se puede encontrar un negocio que sea totalmente internacional, en el que los precios y los volúmenes rara vez se muevan en sentido descendente?"
En cuanto a la industria embotelladora de agua, crece a paso acelerado. Los autores de Oro azul informan, en una actualización hecha para la versión alemana del libro, que, en el mundo, esta industria obtiene 46 mil millones de dólares anuales; más del doble de lo que obtenía hace tres años.
El año pasado, informa Barlow, se embotellaron 100 mil millones de litros de agua -los cuales requirieron de 1.5 millones de toneladas de plástico.
Hay compañías, como Coca-cola y Pepsi, que van por el mundo buscando fuentes de agua dulce. Se les llama "cazadores de agua". "En mi país están en todos lados", dice Barlow. Y es que Canadá goza de una de las más vastas fuentes en el planeta.
Sin embargo -aclara Barlow-, no se trata de oponerse a las embotelladoras locales, sino a las multinacionales, que llegan a una comunidad, explotan las fuentes de agua y abandonan el lugar.
El "bien"
Las multinacionales echan mano de los tratados comerciales y los acuerdos internacionales para que los gobiernos se vayan quedando sin posibilidad de cerrar la llave del agua, cuenta la canadiense. A través de estos acuerdos los gobiernos dejan de tener control sobre sus provisiones locales de agua dulce.
Vivendi, informa Oro azul, es de las pocas trasnacionales que tiene representantes en los dos grupos de presión más poderosos del sector negocios: la estadunidense Coalición de las Industrias de Servicios y el Foro Europeo sobre Servicios. Hoy, estos grupos de presión están metidos en la negociación del Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (GATS, por sus siglas en inglés) en la OMC.
Hoy, explica Maude Barlow, en la OMC y el TLCAN se establece que el agua es un bien, no un derecho, y permite que las empresas multinacionales tengan acceso, como nunca antes, a las fuentes de agua dulce. Incluso, en el TLCAN se establece como una inversión.
Si una ciudad o un municipio de un país firmante del TLCAN cambia de parecer respecto a privatizar el servicio del agua, la empresa puede demandar a la autoridad y ésta tiene que pagar una indemnización. Por ejemplo, una compañía californiana demandó al gobierno canadiense por 10 mil millones de dólares porque la provincia de Columbia Británica prohibió la exportación comercial de agua.
"Lo que tememos en Canadá es que cuando se le acabe a Estados Unidos su reserva de agua dulce, recurrirá a la canadiense", dice Barlow, presidenta del Consejo de Canadienses (prestigiosa organización civil dedicada a vigilar el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos).
En el acuerdo general del ALCA (en proceso de negociación) también "está estipulado que si un municipio privatiza su servicio de agua pero luego se arrepiente y quiere revertir el proceso, ya no puede".
En el fondo, subyace la idea de que todo puede ser vendido.
Pero, ¿a quién le pertenece el agua?
"A nadie" -responde la investigadora. "El agua le pertenece a la Tierra". Por ende, dice Barlow, el punto central es que "todos tenemos derecho a ella".
Si bien el agua no es de nadie, "sí somos colectivamente responsables de su preservación", sigue.
El agua no es un bien, como los coches o los tenis, que puede ser producido, vendido y consumido. "Debe ser preservado como un bien común", dice.
"Solos no podemos"
Cada vez más personas en todo el mundo luchan por el reconocimiento del agua como un derecho y contra el control privado del agua del mundo.
Antes, las luchas estaban separadas, cuenta Barlow. Por un lado, había quienes luchaban contra la contaminación del líquido vital. Otros contra su escasez, otros contra su privatización y otros contra la desigualdad (que algunos tuvieran acceso al agua y otros no).
Ahora reconocen que las distintas luchas (que cada vez son más) contra la privatización de los servicios de agua municipales (que suelen incrementar las tarifas del líquido vital), por frenar la explotación de fuentes subterráneas por las grandes embotelladoras y detener la exportación comercial de agua de sus territorios son parte de una misma lucha. Los canadienses jugaron un papel determinante en unir estas luchas, en hacer notar que eran una sola. Y, entre los canadienses, la labor de Maude Barlow ha sido vital.
"El Banco Mundial (BM) triplicó el monto de financiamiento disponible para los países pobres para esquemas de privatización del agua y un estudio de 2003 realizado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación encontró que, en los últimos cinco años, la mayoría de los préstamos para agua del BM estuvo condicionada a la privatización de los sistemas públicos", señala la actualización para la versión alemana de Oro azul.
Estos proyectos privatizadores, sin embargo, se topan con cada vez más opositores, sobre todo en Africa (Ghana, Sudáfrica, Mozambique, Senegal y Zambia) y América (Bolivia, Uruguay, Estados Unidos y Canadá). Y con frecuencia estas luchas han resultado exitosas. "Muchas compañías han tenido que abandonar sus operaciones o buscar fondos garantizados del BM y los gobiernos locales para cubrir los costos de sus fracasos", señala Barlow.
En Manila, Filipinas, Maynilad Water, subsidiaria de Suez, tuvo que abandonar su concesión a raíz de las protestas por los altos precios.
En ciudades estadunidenses, como Atlanta y Georgia, la oposición ha logrado frenar proyectos de privatización del agua.
En Uruguay, el próximo 31 de octubre se llevará a cabo un plebiscito nacional respecto a si incluir o no en la Constitución cláusulas que impidan la privatización de los servicios de agua y la venta de los recursos hídricos. La investigadora canadiense es optimista: "Creemos que ganaremos".
Mención aparte merece Sudáfrica. En esta nación, el Foro contra la Privatización (movimiento de base) y el Sindicato de Trabajadores Municipales de Sudáfrica han encabezado una dura lucha, que ha costado vidas, contra la privatización de los servicios de agua potable (es la única nación del mundo en cuya Constitución está incluido el derecho al agua).
En fin, cada vez en más países hay luchas por el acceso al agua o en oposición a su privatización. Y cada vez se juntan más en redes regionales y mundiales.
En el verano de 2003, en San Salvador se reunieron 47 organizaciones de 16 países y formaron la Red Vida.
En marzo de 2003 se llevó a cabo el tercer Foro Mundial del Agua, en Kioto, Japón. Ahí se juntaron cientos de activistas y lograron que en el informe final se declarara que había una profunda división en los temas de la privatización del agua y del papel de las empresas en el futuro del agua.
En Nueva Delhi, en enero de este año, se estableció el Movimiento Mundial del Agua, una red internacional que busca ofrecer apoyo a grupos que luchan por el derecho al agua; apoyar una Convención de la ONU con el tema "El agua como un derecho humano"; realizar campañas coordinadas contra la OMC y el BM, y específicas contra Coca-cola y Suez.
El movimiento global ha permitido, sobre todo, que las autoridades gubernamentales y las empresas no puedan actuar con tanta impunidad porque saben que la lucha local está respaldada por toda una red capaz de presionar a escala internacional. "Solos no podemos", dice Barlow.
"En Bolivia, en 2000, no fue tan fácil que el ejército entrara a Cochabamba (tomada por la población tras conocerse la concesión a Bechtel para gestionar y distribuir el agua de la ciudad) debido a que sabían que la lucha local tenía respaldo internacional", explica la investigadora. Bechtel tuvo que retirarse.
Barlow reconoce, sin embargo, que el movimiento está en su infancia. Crece conforme aumenta la crisis del agua: "Las comunidades, los activistas de base, ven que no hay tiempo que perder".
En la India, por ejemplo, "la lucha creció vertiginosamente durante los últimos dos años", cuenta Barlow. Los aldeanos de Plachimada, Kerala, lograron una moratoria a la extracción de agua de la Compañía de Coca-cola, Hindustán, tras dos años de protestas; y grupos locales y trabajadores del sector público luchan contra la posible privatización del sistema de agua de Nueva Delhi.
¿La crisis del agua es intrínseca al neoliberalismo? "El agua es el mejor ejemplo de por qué el neoliberalismo no funciona", afirma la autora del primer análisis político de la crisis del agua. "Hay sectores donde funciona el mercado. El agua no es uno de ellos, el agua es el ejemplo de un bien común que no debería de ponerse en manos de compañías".
Una buena noticia
Hemos finalizado nuestra obra. Ahora se la presentamos al mundo.
A partir de este momento la humanidad cuenta con una teoría económica alternativa al modelo neoliberal.
Ya nadie puede decir que no existe nada que reemplace la imperfección que debemos soportar hoy. Definitivamente. Porque no es un "remiendo" o un nuevo maquillaje capitalista. Es post-capitalismo.
Ya contamos con la herramienta efectiva que esperábamos para oponernos a la globalización, para vencer el hambre y para eliminar la pobreza.
Ella es la manera de hacer autosuficiente una sociedad sin despojar a nadie de sus riquezas.
Es el instrumento que nos permite un desarrollo ilimitado, infinito, pero sin depredar la naturaleza.
Y lo hace sin necesidad de endeudamientos con los siempre voraces organismos financieros. Ya no "necesitaremos" de ellos.
Esta teoría es el hallazgo final de la democracia, la solidaridad y la emancipación.
Es la recuperación del paraíso que una vez se perdió. Es la justicia sin derramamiento de sangre.
¿Por qué lo aseguramos?
Porque está basada en una ley de origen natural, una ley que está por encima de los intereses del hombre. Es una ley que siempre existió pero que hasta ahora no habíamos visto, que no sólo cientifiza la economía y la sociología, sino que también lo hace con la ecología y la filosofía, en fin, con todas las Ciencias Sociales.
Ella se encuentra sintetizada en el libro "LA NATURALEZA DE LA RIQUEZA -el ciclo económico natural" del autor uruguayo Alberto Sigales.
Breve resumen del libro "La naturaleza de la riqueza"
Partiendo del análisis del libro, surge la pregunta: ¿Qué trata? ¿Es economía, filosofía, sociología, ecología..? ¿Qué de ello es más importante para la humanidad?
Nuestra opinión al respecto es que trata sobre:
1- Economía. La relación del hombre con la naturaleza -es decir, consigo mismo- , se hace real a través del "ciclo económico natural" (CEN) el que, en síntesis nos dice que la riqueza que financia toda actividad existe previamente a ésta; nos dice del papel que todo hombre cumple en esa relación, el rol de "productor-benefactor". Extrae y produce riqueza, la repone y la distribuye. Hace de la economía una economología, la transforma de misticismo a ciencia. La nueva economía que propone es la ciencia que estudia la relación existente entre la actividad del hombre con la naturaleza que lo rodea y que su objeto de estudio es el hacer posible la satisfacción de todas las necesidades, gustos y caprichos de la humanidad, en ese orden, mediante la demostración insoslayable de que la actividad humana es la unidad dialéctica de "producción y distribución". Propone una nueva moneda que la hace posible y cuyo valor está respaldado y dado por el hombre en sí mismo, el hombre activo y en vida: una unidad, un ser humano.
2- Filosofía. Resume en el CEN la evolución alcanzada por el pensamiento humano durante más de cinco mil años de historia. Define un criterio de verdad, metodológico, que sólo puede ser comprendido a cabalidad por quienes hablamos español: el "esyestá"; por ello es que no lo han conocido quienes filosofan en otras lenguas.
3- Sociología. Pone de manifiesto claramente que todos y cada uno de los seres humanos cumplimos un rol de por vida, perpetuo, el de "benefactor", el que puede -o no- estar acompañado por el de trabajador, el de "productor". Asegura la concreción de una sociedad humana sin explotadores ni explotados, sin lucha de clases, sin antagonismos. Une y permite la unión de dos conceptos que se imaginaban como separados: igualdad y equidad.
4- Ecología. Exige del hombre la reposición de los "recursos" extraídos a la naturaleza en la producción de sus bienes, porque demuestra que todo producto o mercancía proviene originalmente desde la naturaleza, por lo que esta siempre debe ser repuesta. El cumplimiento de esa exigencia hace posible el desarrollo ilimitado.
Atrevidamente, yo lo resumo como una teoría científica que nos permite alcanzar el paraíso perdido, porque propone una humanidad en la que todos sus integrantes -desde el niño recién nacido hasta el anciano mayor- tienen satisfechas todas sus necesidades. Define como nunca antes esta palabra: "necesidades son aquellas cosas que a unos hombres les falta en tanto otros ya las disfrutan". Para ello, el hombre en su rol de benefactor -que lo cumplimos todos sin excepción- dispone de un ingreso -el "ingreso natural"- incluyente y perpetuo, sin otra condición para merecerlo que la de estar vivo, ingreso que le permite a la nueva economía cumplir con su objetivo: satisfacer todas las necesidades, gustos y caprichos. Para ellos nos descubre una riqueza que siempre ha existido y que nunca se vio -por lo que nunca se utilizó- y es la que permite asegurar el distribuir dicho ingreso natural: la riqueza social.
Ella existe, "esyestá", tal como lo dice el CEN "previa a cualquier actividad del hombre". Es concreta, medible y creciente. Al conocerla y reconocerla nos independiza definitivamente de los primitivamente "necesarios" organismos financieros nacionales o internacionales (FMI, BM, BID, etc.). No los necesitaremos más, ni ellos a nosotros.
No despoja ni propone sustraer a nadie las riquezas que posea. Por el contrario, promueve el aumentarlas y generalizarlas. Nos demuestra que la propiedad es la mejor herramienta hasta ahora inventada de distribuir en la sociedad toda, en forma equitativa e igualitaria, la riqueza producida socialmente.
Esa riqueza social es la "cosecha" que inicia todos y cada uno de los ciclos económicos naturales de producción-distribución. Ella crece constantemente, hora a hora, por acción del trabajo social, por lo que para cumplir con el fin de satisfacer necesidades, ha de ser disfrutada por cada hombre en su rol de benefactor. Y todos, sin excluidos, somos benefactores.
Esta es la humanidad que propone y hace posible el CEN.
Para hacer efectivas todas estas propuestas, crea una nueva moneda: el "indev". Es dinero, un nuevo tipo de dinero, indevaluable (de allí su nombre), respaldado en la riqueza social de continuo crecimiento que "esyestá" a la vista de todos. Su unidad es el bienestar anual de un ser humano.
Mediante el indev, en su uso como medio de pago del salario del hombre que trabaja, se hace posible cumplir con el principio siguiente: "de cada quien según su capacidad, a cada quien según su merecimiento". En su uso como medio de distribución social de la riqueza producida socialmente, el indev es el patrón de medida del ingreso natural que recibe todo benefactor. En él se cumple el principio: "de cada uno según su capacidad, a cada quien según su necesidad".
Se termina el trabajo para subsistir, comienza el trabajo por vocación. Se termina el trabajo "castigo bíblico" y comienza el trabajo placer, autorrealizante. Se hace posible el trabajo más "eficiente" y remunerativo. ¡Un trabajo que rinde seis mil millones de veces lo aportado!.
Apliquemos el CEN
Libremos a la humanidad de todo temor.
¡Démosle la oportunidad de comprender y embellecer la vida!
Por informes y detalles por favor dirigirse a:
GRACIAS. Esperamos su comunicación
Jacqueline P. Palcovits
Hoy la sociedad está al servicio de la economía.
Juntos haremos que la economía esté al servicio de la sociedad.
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