EDUCACIÓN Y SANIDAD NO ES UN DERECHO PARA LOS CANARIOS

 

Fidel Campo Sánchez

 

Aún resuenan en  nuestros oídos las papanaterías neuróticas y falaces de los políticos vendiendo al pueblo soberano el europeísmo de muchos canarios de servicio y las bendiciones que al entrar en la CEE le supondrían a esta nacionalidad, según esa partitocracia mendaz (PSOR-PP-ATICC que llegarían a convertirían estos peñascos en Jauja o el país de las maravillas que elevaría el nivel de vida de los canarios a las mas elevadas cotas de riqueza.

 

Nos metieron con calzador, que esa sociedad de mercaderes, donde está demostrado que ya no sólo no cuenta para nada la opinión del pueblo soberano canario (léase Puerto de Granadilla u otras arbitrariedades contra el ecosistema), sino y además que en el orden económico y sanitario somos auténtico furgón de cola, una de las últimas colonias tercer mundista del hoy Imperio Europeo, no muy diferente a al otro, los genocidas yanquis.

 

En anteriores artículos de opinión nos hemos ocupado muy poco, casi nada, de la Sanidad, hoy lo haremos, pues, ésta junto con la corrupción es uno de los más lacerantes problemas que tenemos.

 

En absoluto podemos comparar la Sanidad Canaria con la de los países europeos. Con quien si deberíamos compararnos es con los países nórdicos. El sistema más adecuado socialmente es el nórdico, que es en el que no se pide al ciudadano que espere (listas de espera) para recibir un servicio sanitario con profesionales liberales suficientes, sin colas y sin largas permanencias en los pasillos de urgencia.

 

Con el actual sistema canario se hace que, desgraciadamente, no podamos compararlo con el nórdico. El que tengamos un 40% de fracaso escolar, frente al 6% de los finlandeses, es algo que denota esa mal llamada clase política que sufrimos.

 

Debemos manifestar, sin ambages de ningún tipo, que el sistema socio-político de los países nórdicos es toda una cultura política, a la que nunca llegaremos en esta nacionalidad con los mimbres que tenemos, de no haber una revolución que lleve a un cambio político que ponga en su justo lugar a los que, con sus milongas, nos han traído la globalización de la miseria.

La Comunidad Autónoma, como gestora de los servicios públicos, tiene transferidos del Estado español un porcentaje muy elevado de los presupuestos para Sanidad, Educación y Servicios Sociales. Sin embargo miran para otro lado y no se implican suficientemente en algo que nosotros consideramos que debe ser una prioridad política, antes que el tranvía, el auditorio y tanta carretera de circunvalación para beneficio de los de siempre: los terratenientes especuladores.

 

La Sanidad y la Educación es eminentemente sostenible, habida cuenta que la sociedad quiere sostenerla, incluso si hubiera que pagar más impuestos. A todos aquellos países que les va mejor que a nosotros es porque están más implicados en gastar más. Los aumentos de impuestos, el aumento de los impuestos no tiene porque implicar, como algunos proponen, el que los enfermos tienen que pagar, pues eso vendría a suponer insolidaridad.

 

En Alemania y Francia, donde los médicos son profesionales liberales y la Seguridad Social es quien paga por paciente atendido, de manera que los ciudadanos puedan ir al médico que quieran es otra cuestión a imitar. Claro en estos países los gobiernos financian la Sanidad pero no la gestión.

 

La irresponsabilidad política en esta mamandurria, en tanto en cuanto a gestión, ha quedado manifiesta suficientemente que está por debajo de mínimos intolerables y tercermundistas, con la evidente finalidad de proteger a los “amigos” de la privada y para mayor desvergüenza con médicos del Servicios Canario de Salud que se prestan a todos estos chanchullos sin el menor escrúpulos a la ética de la responsabilidad y entrando de lleno en la corrupción

 

 

* LA LAGUNA.