EFEMÉRIDES
DE
Guayre
Adarguma *
1481 Febrero 12. Del Real de Las Palmas corrían la costa hasta
Maspalomas y Tirajana, y cerca de Agüímes en el barranco de Guayadeque halló
Pedro de Vera un canario con ganado que no huyó y preguntado dijo que era
cristiano y se llamaba Juan Mayor, natural de Lanzarote, que fue de los
muchachos que los vecinos más principales, vasallos de Diego de Herrera,
trajeron treinta en rehenes; hablaba velozmente la lengua canaria y sabía toda
Envió
Pedro de Vera que lo enviasen bien guardado de los suyos no se lo quitasen, señalando
el día y que irían de acá por el camino del Bañadero á encontrarlo, y que
no se malograse lo que tanto había deseado; salieron los espías delante
caminando tres leguas casi camino de Guía; divisamos la gente y acompañamiento
que se nos venía á juntar después de la bajada del risco, causó en todos el
regocijo que se podía esperar; venía á pie con doce camaradas: recibióle
Pedro de Vera á pie, echóle los brazos al cuello y con él venía el Juan
Mayor por intérprete, fue muy acariciado de Pedro de Vera afianzándole su
servicio. Lleváronle un caballo de diestro muy aderezado y con dos hombres y no
fue posible querer subir en él y vinieron á pie el Rey y los suyos. Salió
toda la gente del Real á recibirle con salva, que mandó Pedro de Vera, dando
gracias á
Con
la prisa que se pudo, en un buen navío bien pertrechado, envió á España
Pedro de Vera remitido á Sus Altezas al Rey quayedra con cuatro de sus
camaradas, encargado al cuidado del factor Miguel de Mujica con otros hidalgos
aventureros; dice P. Fr. del Castillo, Historia qótica, que Miguel Mujica,
Escribano de Málaga prestó al Rey D. Fernando ciertas doblas de oro para la
conquista de Canaria y vino á ella con el Capitán Pedro de Vera.
Escribieron
muchos sus cartas á correspondientes, y doña Beatriz de Bobadilla á
Llegaron
á Sevilla y el concurso á ver los canarios era grande, y en
Este muchacho y otros por el interés de un ochavo, á diez pasos esperaban una pedrada que hurtando. el cuerpo se libraban, que era admiración, Hospedáronse en la Plazuela del Arzobispo y á la fama vino un manchego á luchar; escogió á uno llamado Adargoma con quien quiso probar fuerzas. Dijo el gentil: "Quien hubiere de luchar conmigo primero ha de hacer lo que yo hiciere". Mandó traer sobre una mesa puesto un vaso de agua y cogido con la mano alargado el brazo dijo: "'Si me detuvieres el brazo con dos manos que yo no beba, lucharás, y si no lo hicieres, no lo intentes y te podrás ir", Cogió el manchego á dos manos por la muñeca de la mano del gentil y no pudiendo resistir la fuerza que poco á poco fue llevando el agua á la boca sin derramar sola una gota la bebió toda con admiración de todos y el manchego cogió la puerta de corrido. Hubo otras fuerzas y habilidades hasta llegar á Calatayud por el camino de Córdoba, donde estaban Sus Altezas, saliendo gran concurso á verlos por los caminos y sentían mucho que los reputasen en el número de los moriscos y éstos eran los más que venían á verlos, y el día siguiente de su llegada entró á besar la mano quayedra al Rey D. Fernando.
Era
este gentil, hombre alto, robusto, el color moreno cetrino, la vista aguda y muy
viva, semblante hermoso, dócil y apacible, el cabello mucho, largo y negro, la
barba poca, crecida en punta, poblado de cejas, el rostro algo largo y de buen
juicio. Entró á besar la mano al Rey D. Fernando solo con Juan Mayor, intérprete,
y después entraron sus camaradas luego en la presencia real se arrodilló y por
señas pidió á besar la mano, que declaró Juan Mayor y al besarla se le
arrasaron los ojos de lágrimas y dijo que se sujetaba á un Rey tan grande y
tan poderoso y quería ser cristiano y el Rey le levantó por el brazo y le echó
los brazos al cuello hízoles á todos muchos cortejos y regalos, dio dádivas y
vestidos, y con diferencia las de Guayedra á los otros, hospedáronse en el
Palacio Real, asistían juntos, y estando para sentarse á comer á la mesa y
puestas las sillas entró el Rey á verlos y luego el camarero volvía los
espaldares á la mesa, y dijo S.M. que no dejasen de comer y que se sentasen, y
Guayedra volvía la que le tocaba á él solamente para que el Rey se sentase y
que él quería servir en pie el Rey los mandó sentarse obedecieron, el uno
como debiera estar se puso, y los otros como estaban las sillas vueltas sin
poder comer hasta después comía el Guayedra poco y desabridamente, y
preguntado por el Rey qué manjar ó comida le sería de más apetencia y dijo:
"Por ahora unos datilitos y un puñado de gofio de cebada de mi
tierra". Mandó el Rey que luego fuese cristiano con la brevedad posible
los volviese Miguel de Mujica. que había enviado á Vizcaya á recoger 200
hombres y algunos aventureros para que quedasen en la Isla después de allanada
á lo que se ofreció Guayedra siendo cristianos fuese la Isla toda por suya, y
volviesen á ella todos los canarios que estuviesen fuera libremente.
Bautizóse
con solemnidad real fueron padrinos el Rey y
1482.
Contraen matrimonio Hernán Peraza “El Joven “y Beatriz de Bobadilla.
Ochenta gomeros de los bandos de Orone y Agana son reclutados por Hernán
Peraza para ir a la conquista de Tamaránt (Gran Canaria,) con lo que había
sido condenado el sevillano por la muerte de Juan Rejón.
1482
Mayo. Pedro de
Algaba, Gobernador de Castilla en la colonia
de Tamaránt (Gran Canaria), fue condenado a muerte por un tribunal de
treinta hombres de los mercenarios invasores, presidido por Juan Rejón, que
compareció con una provisión real de aquel país donde se le nombraba
Gobernador y Capitán General. La acusación formal fue un trato con el Rey de
Portugal para la venta de la isla, extremo que Algaba negó en rotundo acusando,
a su vez, a Rejón de actuar por enemistad personal. Se practicaron otras
detenciones y se decretó la expulsión del Deán Bermúdez, acusado de
amotinador. El ex gobernador de la futura colonia fue decapitado en
las inmediaciones de la actual plaza del Pilar Nuevo, en el barrio de
Vegueta, Guiniwada n Tamaránt (Las Palmas de Gran Canaria), lugar que ocupaba
el primer asentamiento de los invasores europeos. (Ver efemérides de 1478
agosto 27).
1482?.
No se le ocultaba á Pedro de Vera lo que pasaba, procurando verse con
quadartheme de Gáldar, que no fue posible. Corríase la tierra por todas
partes, y entre ellos los gomeros fueron muy señalados en fuerzas y valor;
algunos veinte tuvieron luchas y desafíos célebres con los canarios; saliendo
ciertos castellanos y gomeros de la Torre del qaete á traer ganado ó cautivos,
cogiendo la playa del mar, vieron salir de una cueva dos mujeres huyendo por
sobre unos riscos, la una era madre, algo anciana, y la otra era su hija, muy
hermosa, de mucho cabello y rubia, con unos faldellines de pieles y lo demás
desnudo, como en todas se veía; éstas, viendo llegar á querer subir el risco
tras ellas, arrojaron tantas piedras que mataron á un soldado é hirieron á
muchos á la subida del risco de Tirma; mas viendo la resistencia dos
castellanos subieron rodeando otro camino por unos andenes bien peligrosos, y
pudiendo la más anciana huir y escapar, volvió sobre la moza, que se ponía en
defensa, y pareciéndole imposible escapar de cautiverio, desenvolvióle el
cabello largo á la moza y dándose dos vueltas al brazo derecho con él se
arrojó del risco abajo trayéndosela consigo, se hicieron pedazos y hoy llaman
el Salto de las Mujeres. Hubo otras canarias que buscando leña fueron sentidas
de los castellanos, y también se desriscaron. (Marín de Cubas)
1482.
la cosecha de múrices de Erbania (Fuerteventura), estaba arrendada. Productoras
las islas menores de cereales, por ser la tierra alta, vendían a Tamaránt
(Gran Canaria) pero sobre todo a los barcos, que hacían aguaje, siendo la
orchilla la principal riqueza. Asegurándose su comercialización, Inés y Fernán
firmaron asiento con Francisco de Rivera, por otro nombre Riberol, genovés
afincado en Sevilla.
1483.
Hernán Peraza junto con 80 gomeros y 70 soldados más participan en la
conquista de Tamaránt (Gran Canaria).
1483.
Un de las batallas más cruentas de llevada a cabo durante la invasión de Tamaránt
(Gran Canaria) por los mercenarios castellanos fue la de Ajodar, en el
transcurso de la misma, su pudo haber cambiado el curso de la historia colonial
de nuestra nación, de no haberse interpuesto el converso Thenesor Semidan,
totalmente entregado a la causa de los invasores, quien con su intervención
evitó el total aniquilamiento del ejército mercenario invasor. La economía
castellano-aragonesa no hubiese podido soportar los costos de otra armada, (la
invasión y conquista de las islas de Benahuare-La Palma- y Chinet-Tenerife-
fueron concedidas a mercenarios y empresarios privados a cambio de los despojo
del botín consistente en eslavos,
ganados y tierras) por lo cual posiblemente los proyectos de ocupación de la
isla hubiesen sido postergados, dando tiempo a la reorganización de los
canarios los cuales ya conocían las técnicas de guerra de los invasores y además
podían disponer de las armas modernas
arrebatadas a los mismos.
Uno
de los relatos en torno a dicha batalla que hasta nosotros ha llegado se lo
debemos al criollo Marín de Cubas, (a pesar del error en la fecha, como sabemos
Pedro de Vera había desembarcado en Las Isletas el 18 de Agosto de 1480) quien
nos describe los entresijos de la misma en los siguientes términos:
“Volviendo á Canaria con felicidad de viaje Miguel Mujica y D. Fernando
Guadartheme al Puerto de las Isletas, jueves 24 de Octubre del mismo año, fue
mucho el gozo de Pedro de Vera por saber cómo tan bien le había ido, y mandóse
á Hernán Peraza que dejando á los gomeros á su cuidado, éste fuese con Doña
Beatriz á
Estaban las cosas de Canaria muy revueltas y alteradas, primero con fingidas paces, después de la prisión de Guadartheme quedaron muy tristes cuanto contentos los cristianos, prometieron dar la obediencia en cogiendo la sementera; creyólos Pedro de Vera y faltaron á ello rebelándose y siendo peores que nunca; luego nombraron otro rey ó Guadartheme, llamado antes Tazarte, un gaire alto, seco y prieto, de grande esfuerzo, nombrado por el mes de Marzo después de la prisión del otro y éste hizo matar á dos religiosos de Santo Domingo, de cuatro que asistían con Pedro de Vera, que había traído á Canaria, y fue así: había mucho cigarrón que comía las cebadas y legumbres, sustento de los canarios, y fueron al término de Tafira el P. Fr. Martín de Cañas, que llevaba un Santo Cristo y también para predicarles de caminos de fe de Dios, con Fr. Juan de Lebrija, sacerdotes ambos; fueron arrojados de un alto risco tajado como el tajo de Ronda y nunca soltó de la mano el Santo Cristo el P. Cañas; sus cuerpos llegaron á la sima y por memoria llaman hoy las Cuevas de los Frailes, en Tafira, el sitio donde cayeron por haber al pie del risco algunos socavones ó grutas, escorias de un volcán.
Volvió
á España el religioso, Fr. Diego Villavicencio y murió en Sevilla; eran de
Jerez de
Llegaron
á la montaña de Bentaiga, qué es de tierra muy roja á modo de almagre
y encima tiene una fábrica admirable de
Volviese
D. Fernando Guadarheme al fuerte de Gaete, de donde se dio aviso de todo a Pedro
de Vera, que luego envió en una barca una compañía y a su hijo Rodrigo de
Vera, caìt´çan de infantería, con otros para lo necesario, de allí salieron
en la barca por la costa hacia el sur al poniente de
Prevínose
la gente que había de ir contra los canarios á buscar á sus fortalezas, y la
prevención de guarnecer el Real que no fuese acometido. Salió con brevedad
camino de Gáldar guardando el paso del risco no lo cogiese el enemigo, llegamos
á Bentaiga á poner sitio al risco que sola una subida, que un hombre desde
arriba puede él solo defender, tiene no más; tomóse la vanguardia Miguel de
Mujica con sus 300 vizcaínos; sitió el paso, estuvimos allí quince días en
los cuales no sacamos de los
canarios ningún fruto; echaban grandes piedras desde lo alto á rodar, eran á
modo de molino con un agujero en medio y un palo atravesado para que cuando
rodasen viniesen siempre iguales; matáronnos ocho españoles, y desde lo alto
del risco más empinado arrojaban
Siguiéndoles
las huellas dos leguas adelante largas se mejoraron de sitio en otra fortaleza
llamada Ajódar; es más angosta que la primera, tendrá de ancho un tiro de
arcabuz, los riscos muy pendientes y empinados, la subida dificultosa y sola una
veredilla por andenes, en lo alto tenían una fuente bastante para cien personas
que allí habría cada día; y aquí tenían á su
Señora
Algunos
castellanos censuraron la tibieza del Guadartheme, pero también los españoles
podían tener experiencia de que los canarios siempre desde los riscos tenían
armada empalizada y trampas de arrojar piedras, que no era menester que
Guadartheme, aunque lo sabía y había usado siempre contra nosotros, ahora
quisiera ó no decir lo que tenían tramado á la subida del risco.
Cantaron
esta victoria como quisieron, de que Pedro de Vera huyó, que pudiera, mas fue
falso; porque retirados en un llano y escuadronados esperamos al enemigo que no
quiso llegar aunque Guadartheme se tomaba la mano en apadrinar á los canarios,
Juró Pedro de Vera por la barba de vengar la injuria y con alguna poca de cólera
llamó á Guadartheme y le mandó que asistiese á enterrar los muertos; hizo
traer todos los heridos á desembarcar y el escuadrón fue por tierra á Gáldar
y en una Casa Canaria grande hizo Hospital ó enfermería, y en otra grande
fuera del lugar decían misas todos los días los religiosos de San Francisco y
Santo Domingo y algunos clérigos. Llamóse la iglesia del Sr. Santiago; murió
Miguel de Mujica y aquí fue enterrado con honroso enterramiento; dejó por
heredero de los maravedíes en que había servido á S. M. que le estaba
debiendo de su servicio y préstamos, á su primo Juan de Severio Mujica, en que
después le dieron repartimientos. Curados los heridos y dejando lo necesario
con un fuerte en el lugar para custodia, dio Pedro de Vera la vuelta al Real de
Las Palmas. Mucho contento recibió Pedro de Vera de besar la mano al Obispo D.
Juan de Frías, que poco ha había venido de Lanzarote, juzgando estar ya pacífica
y allanada la furia de los gentiles y muy admirado de la rebeldía, todo era
aplacar la cólera que tenía contra ellos Pedro de Vera; alistó la gente,
recogió la más que pudo llevar consigo camino de Gáldar, y el Obispo quiso
seguirle y visitar á Santiago, nueva Iglesia y cementerio de invictos héroes
muertos por la fe de Jesucristo, como decía el Obispo.
Sabiendo
que el enemigo estaba en Tirajana y sus términos, recogió Pedro de Vera poco
menos de mil hombres con algunos gomeros que llevó; hizo embarcar compañías
por mar llevando lo más estorboso, y lo grueso de la gente llevó por tierra;
envió espías delante y salimos de Qáldar día de Santa Engracia por Abril año
1476 miércoles 16; descubrimos por el camino el alto risco de
Bentaiga que ya no tenía gente; tenía árboles en su llanada, una palma
y un muy alto pino y dícese tienen allí un buen charco de agua, sitio
inhabitable por el mucho hielo y frío. Desembarcó la demás gente en el Puerto
Tazartico con silencio por los canarios, que hubo aviso estaban fortificados en
una fortaleza llamada Ancite, cerca de Tirajana, que hoy llaman El Sitio; divisábanse
otros riscos con más gente llamados Veneguera y Mogán, y antes de sitiar el Peñón
de Ancite se mandó á acometer á otras fuerzas y pregonó fuesen todos pasados
á cuchillo cuando por bien no se quisiesen dar al Rey de España.
Envió
Pedro de Vera á su hijo Rodrigo de Vera con tres compañías y con Guadartheme
á un risco peinado altísimo llamado Titana que tenía la subida por una montaña
agria y de malos pasos, por donde de improviso ganaron los cristianos la entrada
quedando de guarda veinte arcabuceros, no juzgando los canarios el modo de
serles tomados los pasos, donde mataron á 25 canarios y los demás pidieron la
obediencia con muchas familias que hicieron bajar ante Pedro de Vera y
amigablemente fueron perdonados y tratados; trajeron grandes cantidades de
bastimentos, gofio, cebada, cecina, cabras, manteca, higos pasados, dátiles y
otras cosas de su uso; mandáronle que se fuesen á habitar á Gáldar ó á su
territorio como antes.
Luego
que estos canarios salieron de Titana, al mismo punto otros desmandados la
ocuparon llenándola como hormigas, con más fiereza que los primeros; mandaron
fuesen á sitiar á otra llamada Fataga, donde estaba el Rey Tazarte con la
gente más feroz y atrevida; en aquella tierra áspera y muy agria envióse
delante á Guadartheme para que les avisase del peligro en que todos los
canarios estaban de morir á cuchillo no reduciéndose por bien; fue por dos
partes á un tiempo, cogidas las entradas y salidas con increíble presteza y
valor, que los canarios se hallaron suspensos y aturdidos; halló Guadartheme á
un tío suyo que era Faisaje ó Consejero, á quien sentó bien la propuesta de
perdonar á los canarios; mandó Pedro de Vera que bajasen todos abajo sin
armas, y el feroz de Tazarte no queriendo reducirse ni poder pelear por estar ya
sitiados, se llegó á la punta más empinada del risco y cruzando los brazos al
pecho dijo dos veces muy alto: "Atistirma, atistirma", y dio una
vuelta en el aire y se desriscó de aquella eminencia. Bajó el Faisaje viejo,
hermano de
Llegamos
á otra fortaleza muy larga y áspera llamada Gitagana y por no detenemos pasó
el ejército á dar visita á Ansite, lunes 28 de Abril; ésta era la última
donde estaba la fuerzas de la isla con el Tazartico, reyezuelo de Telde y
Bajaron
del peñón de Ansite todos los nobles canarios de cabello largo y rubio, sin
armas, acompañados de Guadartheme,
rendidos ante Pedro de Vera, dando la obediencia al Rey de Castilla en su nombre
y de
Diose
fin aquí á la conquista, martes á las diez horas del día 29 de Abril del señor
San Pedro Mártir año de 1476 en Ansite, junto á Tirajana donde hoy se llama
El Sitio, por memoria.” (Marín de Cubas, [1694] 1993) (*Guayedra es
sobrenombre de Thenesor remidan además de un topónimo)
Eran
muchos aspirantes a la corona y entre ellos se contaban la hija de Thenesor,
llamada Guayarmina, su prima Arminda, única heredera de Guayasen el Bueno, un
hermano del Guanarteme denominado Aythamy, guerrero de carácter indócil e
intratable y los jóvenes Bentejuí y Thagoroste, de la familia real de Semidán.
Rechazaban la mayoría a Aythamy y Thagoroste como personas antipáticas al
pueblo. Inclinándose a dar sus votos a Bentejuí, patrocinado por el influyente
faicán de Telde, funcionario, como ya sabemos, activo, inteligente y poderoso,
el cual, al fin, después de algunos esfuerzos obtuvo el triunfo para su
protegido. Con el objeto de tranquilizar a algunos que aun esperaban el regreso
de Tenesor ofreció Bentejuí tomar por esposa a la princesa Guayarmina con cuyo
enlace no se excluía a la familia de Tenesor (Millares (1881)
1977, II: 183).
Frente a la imagen pretendidamente dinástica que siempre intentaron ofrecer los descendientes del linaje guanartémico, una vez más el viejo principio electivo regía en la definición de la jefatura. Y, en efecto, sobre este Bentejuí recayó la dura tarea de dar continuidad a las legítimas instituciones sociales de la población canaria.
Pronto, este «gaire,
alto, seco, y prieto de grande esfuerzo» que, según afirma Marín
de Cubas [(1694: 57v) 1986: 207], ostentaba hasta entonces el significativo
nombre de Tazarte
(Tadsart, ‘rebeldía’, ‘dignidad’), sería puesto a prueba en
el sitio del Bentayga ante las huestes castellanas. Pero no estaba solo, el faycán
de Telde aparece junto a él en una célebre cita en la que increpan al antiguo
guanarteme que intentaba convencer a las gentes reunidas allí: «Todavía
Canaria no ha desaparecido del mundo y aquí la tienes toda sobre estos cerros»
(Viera y Clavijo (1772) 1982, I: 529).
Bentejuí se
trasladó, encabezando un importante contingente humano, hacia la protección
que brindaban las agrestes montañas de Tirajana. Pero, de nuevo, fueron
cercados en Ansite, paraje cuya localización exacta aún se discute. Esta vez
la espera acabó en éxito para los castellanos, previa mediación de Fernando
Guanarteme ante los cansados sitiados, que finalmente aceptaron las condiciones
de rendición. Todos, menos Bentejuí y el faycán teldense, que prefirieron
mantener su libertad hasta el último momento de sus vidas: «[…]
menos Tazartico y un faisage biejo de Telde, que ambos se derriscaron llegandose
el muchacho a el viejo le cojio de un brazo, y diciendo a tiz Tirma, a tiz
Tirma, de un salto vajaron hechos pedasos» (Marín (1694: 60r)
1986: 214).
Es muy probable
que, antes, Bentejuí (Wenteghuyyit, ‘éste vocifera,
alerta o invoca’) interviniera también en la famosa Batalla de Ajódar, donde
los castellanos sufrirían la mayor derrota en
Hoy
en día muchas personas participan en
1483.
El último rey consorte de Gáldar el converso Thenesor Semidan, más conocido
después de bautizado por el rito católico como D. Fernando Guanarteme, fue un
converso que se entregó a sí mismo y a parte de sus compatriotas a los
invasores castellanos convirtiéndose en un traidor a su pueblo, olvidando sus
raíces regias llegó a ser un simple peón en manos de los invasores quienes le
obligaron a realizar tareas serviles ante las que cualquier Guanarteme hubiese
preferido la muerte antes de caer ante tales humillaciones.
Los
reyes fundadores de la monarquía reunificadora de la isla de Tamaránt (Gran
Canaria), en los tiempos previos a la invasión castellana cuyos nombres nos ha
transmitido la historia precolonial, fueron Andamana y Gumidafe. Ella, mujer de
extraordinaria inteligencia y él, conocido también como el "Caballero de
Facaracas", el más valeroso caudillo de armas de la isla. Deciden instalar
su corte en Gáldar, donde anualmente se celebraba el gran "Sabor" o
Audiencia General, y a la cual asistían todos los representantes de
distintos cantones. Desde este momento queda constituida Gáldar como la
primera capital de Tamaránt.
La
sucesión de estos monarcas vuelve a conocerse a principios de siglo XV de la
era occidental con el príncipe Artemi Semidan, valeroso guerrero que obtuvo una
gran victoria sobre las tropas del pirata normando Jean de Bethencourt en las
costas de Arguineguín. A Artemi le
sucedió Taghoter Semidan quien a su vez tuvo dos hijos llamados Guayasen y
Bentagache. El primero fue nombrado rey de Agáldar y el segundo Faykan de
Telde. De Guayasen quedó, con tan sólo ocho años, una hija Arminda heredera
universal de la isla. Por esta razón el gobierno de Tamaránt (Gran Canaria)
pasó como tutor a su sobrino Tenesor Semidan quien más tarde, ya bautizado,
el, rito católico pasó a llamarse Fernando Guanarteme y fue
rey de Tamaránt como tutor de su sobrina.
Testimonio
de ese pasado esplendor precolonial son los yacimientos arqueológicos patentes
en el suelo de Gáldar que han superado las roturaciones de los terrenos y las
depredaciones europeas. Por ejemplo, en la costa
se descubrió en los años treinta un gran túmulo circular conocido como
el Panteón de los Guanartemes que contenía restos de más de cuarenta
individuos. En el agujero se descubrió otro túmulo con 5 esqueletos y 3 ánforas,
y un poblado con estructuras habitacionales.
Otros
yacimientos también muy importantes se encuentran en "Cuevas de
Facaracas", "Silos de Taya", "Huerta del Rey",
"Barrio del Hospital", "Anzofé" y "Montaña de Gáldar".
Siendo, sin lugar a dudas, el más importante
complejo de
* Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen