EFEMÉRIDES DE LA NACIÓN CANARIA

 

UNA HISTORIA RESUMIDA DE CANARIAS

 

CAPITULO I:   (II)

 

DE LA ANTIGÜEDAD AL SIGLO XIV

 

 

Guayre Adarguma (*)

 
 
 
NUEVA ERA OCCIDENTAL
 

 

29.Los romanos exploraron las Islas Canarias tal y como lo prueba la descripción que Plinio el Viejo hizo sobre la expedición enviada por Juba II, gobernador del protectorado romano de Mauritania (el actual Marruecos) aproximadamente entre el año 29 a .d.e.a., y el 20 de la nueva era occidental. Las islas fueron encontradas poco habitadas durante esta expedición si bien encontraron un templo en Junonia (el nombre romano para Benahuare-La Palma y posiblemente la Gomera ), también es el nombre que los romanos daban a la Diosa venerada en Cartago como Tanit.

No todas las islas del Archipiélago fueron visitadas por la expedición enviada por Juba II, es natural que sus habitantes ciertamente no muy numerosos en la época, se ocultaran de los exploradores exactamente igual que lo hicieron muchos siglos después ante los asaltos de esclavistas y piratas europeos, sin que estos pudieran localizarlos tal como está debidamente documentado. Modernos trabajos arqueológicos realizados por competentes investigadores de la Universidad de Eguerew ( La Laguna ) han demostrado mediante el análisis de carbono 14 en determinadas piezas arqueológicas y restos de semillas, que las islas estaban habitadas por lo menos desde el siglo V antes de la era occidental actual. Y investigaciones más recientes apuntan hacía un poblamiento anterior al 3800 antes de la era occidental. Por otra parte, en la isla de Esero (Hierro) existen grabados rupestres con signo alfabetiformes en caracteres latinos correspondiente a la época romana pre- cristiana.

120. Los marinos de Tiro afirmaban que el mundo habitado limitaba al oeste con las Islas Afortunadas. Las Islas Afortunadas como el extremo occidental del mundo conocido fue establecido más formalmente cuando Ptolemeo (90-168), las adoptó como el primero meridiano para su Geographia. Esta fue el mapa clásico más famoso del mundo, utilizado durante casi 1500 años, hasta aproximadamente el año 1800. Los mapas holandeses utilizaban la cumbre del Teide  como su primer meridiano.

999. El árabe Ben Farroukh re-descubre las Islas Canarias; a las que los árabes -traduciendo su nombre latino-llaman Al Djezir al Khalidab (las islas afortunadas).

 

1016. Otra expedición árabe de exploración parece que llega a las Islas Canarias.

 

1291. Jacobo Doria, armador genovés, envía a Teodosio Doria y a Hugolino Vivaldi con dos galeras a explorar las islas, pero no logran llegar. Una se perdió; la otra fue a la costa del continente (a Río de Oro?, llegó al Senegal?).

 

1300.? Una nave de Cherburgo, llevada por los vientos contrarios, llega a las Islas Canarias. Vuelve a Francia y da nuevas del hallazgo (Las Casas, hist. I, 17; BAE, XCV, 64b.65ª).

 

1310. Habían desaparecido los barcos del Temple del Golfo Grande, cuando el genovés Lancelotte Macello, "descubrió" la isla de Titoreygatra, de quien se supone que tomó su nombre latino, en 1310 o 1312. Residió 20 años en Titoteygatra (Lanzarote), avistando repetidamente Cabo de Bojador, sin atreverse a desembarcar, por tener mala reputación el vecindario de aquella costa, posteriormente fue expulsado de la isla.

 

1342. Francesch des Valers fue nombrado, el 16 de abril de 1342, capitán de una expedición que habría de partir de Bayona para explorar las Islas Canarias. Parece que fueron a Esero (Hierro), La Gomera , Benahuare ( La  Palma ) y Chinet (Tenerife). No se sabe más.

 

1312.? Los catalanes y mallorquines, durante el primer cuarto del s. XIV, hacen varias expediciones a las islas. En ellas efectúan asaltos, depredaciones y esclavizaciones de guanches, que venden posteriormente en los mercados de esclavos de Mallorca y Barcelona (España).

 

1339. Aparece representada por primera vez la isla  Erbania (Fuerteventura) en un mapa europeo. Fue hecho por Angelino Dulcet y el nombre de la misma estaba escrito como “Forte Ventura”. Nadie se pone de acuerdo sobre el significado del nombre y son muchas las explicaciones ofrecidas. Todos están de acuerdo sobre la palabra “Forte/Fuerte” que significa fuerte, pero se discrepa bastante sobre el significado de Ventura... ¿Fortuna, Felicidad, Viento, Aventura? Aunque la isla era conocida por los europeos antes de 1339, no es hasta 1402 en ser invadida, ocupada y saqueada por éstos, esclavizando a cuantos maxos pudieron.


Erbania (Fuerteventura) fue la segunda de las Islas Canarias (después de Titoreygatra) en ser invadida y saqueada por los normando y castellanos al mando de los piratas Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle. Los primeros asentamientos coloniales establecidos por los europeos fueron Vega de Río Palmas y Betancuria (primera capital de la isla). Un censo perteneciente al año 1440 (registra durante la década de los 40) una población cerca de 1200 habitantes en la isla.

 

1341. Emmanuele Pesagno y Niccoloso da Recco, genoveses, y Angiolino del Tegghia de Corbizz, florentino, en julio de 1341 hacen un viaje de reconocimiento de las islas en una expedición de tres carabelas enviada por Alfonso IV de Portugal. Contaron trece islas. Volvieron con despojos y con varios canarios hechos  esclavos.

 

Llegaron á Florencia cartas de comerciantes florentinos establecidos en la ciudad de Sevilla, fechadas el 15 de Noviembre de dicho año, y que contienen lo que vamos a transcribir  seguidamente:

 

«Dicen, pues, que el primero de Julio de este año, dos navíos equipados por el rey de Portugal con todas las provisiones necesarias para una travesía, yendo con ellos una pequeña embarcación armada y tripulada por Florentinos, Genoveses, Castellanos y otros Españoles, se dieron á la vela desde la ciudad de Lisboa y se dirigieron hacia la alta mar, llevando además caballos, armas y otras máquinas de guerra, para la toma de las ciudades y castillos, en busca de las islas, que se dice vulgarmente haber sido encontradas, en las que desembarcaron, auxiliados de un viento favorable, después de cinco días de navegación; y que al fin volvieron á su país en el mes de Noviembre trayendo lo que sigue: Cuatro hombres, habitantes de aquellas islas, y á más muchas pieles de machos cabríos y cabras, sebo, aceite de pescado, despojos de focas, madera de un color rojo semejante á la del Brasil, aunque los que la conocen niegan que sea de aquella; además, cortezas de árboles para teñir igualmente de encarnado, como asimismo tierra roja y otras cosas semejantes».

 

«El genovés Niccoloso da Recco, uno de los pilotos, respondió á las preguntas que se le hacían, diciendo, que desde la ciudad de Sevilla hasta las islas predichas, había como novecientas millas; pero que desde el punto llamado hoy Cabo de San Vicente, están mucho menos distantes del continente. Que la primera de estas islas exploradas era enteramente pedregosa y salvaje, abundando no obstante en cabras y otros animales, así como en hombres y mujeres desnudos, de un aspecto y costumbres feroces; añadió, que él y sus compañeros tomaron la mayor porción de pieles y sebo, sin atreverse á internarse mucho en la isla. Que pasando á otra isla más grande que la anterior, vieron venir hacia ellos en la playa multitud de gente, tanto hombres como mujeres, todos casi desnudos; entre éstos, algunos que parecían superiores á los otros, estaban cubiertos de pieles de cabras pintadas de amarillo y encarnado, y según podía juzgarse de lejos, estas pieles eran finas y delicadas y estaban artísticamente cosidas con cuerdas de tripa, y á lo que debía conjeturarse por sus actos parecían tener un jefe al cual manifestaban todos cierto respeto y obediencia. Estas gentes significaban el deseo de comunicar con los que estaban en los barcos y prolongar su morada.

 

Habiéndose separado algunos botes de los navíos para acercarse á la playa, como nadie entendía el idioma de los indígenas, nadie se adelantó tampoco á desembarcar; su lenguaje, dicen, es bastante dulce y vivo como el italiano.

 

Viendo que de los buques ninguno desembarcaba, algunos se empeñaron en llegar á nado hasta ellos: los tomaron, y éstos fueron los que llevaron consigo. En fin, viendo los marineros que nada útil podían sacar de allí, se dieron á la vela, y costeando la isla la encontraron mucho mejor cultivada en el Norte que en el Sur; vieron numerosas habitaciones, higueras y otros árboles, palmas estériles, coles y legumbres.

 

Desembarcaron en seguida veinte y cinco marineros armados, los cuales yendo á examinar qué especie de gentes habitaba aquellas casas, encontraron unos treinta hombres desnudos enteramente, que huyeron á su vista espantados al aspecto de las armas. Entrando otros en las casas, notaron que estaban fabricadas de piedras cuadradas, labradas con gran artificio y cubiertas de grandes y hermosas maderas. Encontrando las puertas cerradas y queriendo ver el interior, las rompieron con piedras, lo que irritó á los fugitivos cuyos gritos retumbaban por todo el aire. Después de haber así roto las puertas, entraron en casi todas las casas, donde encontraron higos pasados en cestos de palma, tan buenos como los de Cesena, y trigo más hermoso que el nuestro, siendo este grano más largo, más abultado y más blanco, como lo era igualmente la cebada y otros

cereales de que probablemente se alimentan los habitantes. Estas casas, muy bellas y cubiertas de hermosas maderas, eran muy blancas en el interior como si hubiesen sido albeadas con yeso. Encontré igualmente un oratorio ó templo en el cual no había absolutamente ninguna pintura ni adorno, tan sólo una estatua de piedra, representando la imagen de un hombre con una bola en la mano y desnudo, con un delantal de hojas de palma, que cubría las partes naturales, según la costumbre de los habitantes; la que quitaron de allí y habiéndola embarcado, la transportaron á Lisboa. (Esta es la primera noticia que tenemos de los sacrilegios, profanaciones y depredaciones llevadas a cabo por los cristianos contra la ancestral Iglesia del Pueblo Guanche, de las muchas que tendrían lugar durante el periodo de la guerra de invasión de las islas por parte de los europeos).

 

Esta isla está muy poblada y muy cultivada, los habitantes recogen granos, trigo, frutas, sobre todo higos. Comen el trigo y los cereales á la manera de los pájaros, reduciéndolos enteramente á harina sin amasar ningún pan, y beben agua. Al dejar esta isla, los marineros que habían observado otras muchas á la distancia de ésta, como unas cinco, diez, veinte y cuarenta millas, navegaron hacia una tercera, donde no encontraron otra cosa sino árboles muy altos que se elevaban hasta las nubes. Dirigiéndose desde allí á otra, la hallaron abundantemente provista de arroyos y de aguas excelentes, teniendo además muchos bosques y palomas, que mataban á palos y con piedras, y se las comían.

 

Dicen que son mayores que las nuestras y su carne del mismo gusto ó quizás mejor.

 

Vieron también muchos halcones y otras aves de rapiña. No la atravesaron porque se presentaba enteramente desierta. Desde allí percibieron también otra isla, donde había altas rocas, la mayor parte del tiempo cubiertas de nubes; en ella son frecuentes las lluvias, pero en tiempo sereno ofrece un aspecto encantador, y la creían igualmente habitada».

 

«Después marcharon á otras muchas islas, las unas habitadas, las otras enteramente desiertas, hasta el número de trece; mientras así adelantaban, más encontraban, viéndose el mar que las separa más tranquilo que entre nosotros, con muy buenos fondeaderos, aunque tenían pocos puertos; pero todas con abundancia de aguas. De las trece islas en donde desembarcaron, hay cinco que hallaron habitadas y bien pobladas; pero no todas lo estaban igualmente, teniendo unas más habitantes que otras».

 

Dícese también que se diferenciaban tanto por el idioma, que de ninguna manera pueden entenderse unos á otros, y además que no tienen ningún navío, ni ningún otro medio de venir á dar los unos con los otros, sino á nado. Encontraron asimismo otra isla donde no desembarcaron, puesto que en ella se manifestó una cosa sorprendente».

 

«Dicen, en efecto, que existe allí una montaña de treinta mil pasos ó más, visible en ciertos tiempos desde muy lejos, y en cuya cumbre se deja ver cierta cosa blanca; y como toda la montaña es de roca, este blanco parece tener la forma de una ciudadela; pero supone que en lugar de una ciudadela es una roca muy aguda en cuya cima estaría un palo del tamaño casi del mástil de un navío, de donde pendería una verga con una gran vela latina trazada en forma de escudo, inflada en su parte superior por el viento, y tendida en toda su longitud; luego parece bajarse poco á poco del mismo modo que el mástil de los grandes buques; después se vuelve á levantar, y de este modo continúa siempre, como lo han notado en todas las situaciones, dando vuelta á la isla, y suponiendo que este prodigio era producido por algún encanto mágico, no se atrevió á desembarcar en ella. También han visto otras muchas cosas que el dicho Niccoloso no ha querido contar. Sin embargo, parece que estas islas no son ricas, porque los expedicionarios difícilmente han encontrado con que cubrir los gastos de los víveres que les ha sido preciso sacar. Los cuatro hombres que han traído, todavía imberbes, de hermosa figura, van todos desnudos: tienen una especie de delantal formado de una cuerda que les ciñe la cintura, de donde cuelga una cantidad de hilos de palma de junco, que tienen la longitud de palmo y medio ó cuando mucho de dos palmos, con que se cubren por detrás y por delante, de manera que ni el viento ni la casualidad los levantan.

 

Son incircuncisos, sus cabellos de un rubio dorado, y llegando hasta el ombligo les cubren las espaldas: caminan siempre descalzos».

 

La isla de donde han sido traídos se llama Canaria; encuéntrase más poblada que las otras; absolutamente nada entienden de ningún otro idioma, aunque se les haya hablado en muchos diferentes. Su talla no excede á la nuestra; son membrudos, bastante vigorosos y muy advertidos, como se puede comprender. Se les habla por signos, responden igualmente á la manera de los mudos.

 

Guardaban ciertas consideraciones unos respecto de otros, y particularmente con uno de ellos. Éste tenía una cota de palma, al paso que la de los otros era de junco, pintada de amarillo y de encarnado. Su canto es dulce; su baile es análogo al de los Franceses; son vivos y alegres y más sociables que muchos de los Españoles.

 

Después que se hubieron embarcado, comieron higos y pan; éste les agradó, aunque jamás lo habían probado; rehusan completamente el vino y se contentan con el agua.

 

Comen igualmente el trigo y la cebada á embozadas; el queso y las carnes, de que poseen una gran abundancia, son de buena calidad; no tienen bueyes, ni camellos, ni asnos, pero si muchas cabras, carneros y jabalíes salvajes. Se les hizo ver monedas de oro y de plata y las desconocían. No comen absolutamente las especias de clase alguna.

 

Se les han enseñado collares de oro, vasos cincelados, espadas, sables; pero ni dieron á conocer que los habían visto jamás ni los han tenido. Aparentan una buena fe y una lealtad muy grandes, porque no se da de comer á uno, sin que antes de probarla, no haya distribuido con los otros su ración en iguales porciones».

 

La institución del matrimonio existe entre ellos, y las mujeres casadas llevan delantal como los hombres; pero las doncellas van siempre desnudas sin manifestar vergüenza alguna.

 

Esta gente tiene como nosotros un sistema de numeración, según el cual colocan las unidades antes de las decenas del modo siguiente:

 

1 Nait

2 Smetti

3 Ameloni

4 Acodetti

5 Simusetti

6 Sesetti

7 Sani

8 Tamani

9 Alda-Morana

10 Marava

11 Nait-Marava

12 Smana-Marava

13 Amierat-Marava

14 Acodat-Marava

15 Simusat-Marava

16 Sesani-Marava, etc.

 

 

Fuentes consultadas:

 

Bartolomé de Las Casas; Brevísima relación de la destrucción de África

Editorial San Esteban, Salamanca (España) 1988.

José Viera y Clavijo; Historia de Canarias

Ediciones Goya, Santa Cruz de Tenerife 1981.

Luísa Isabel Alvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia

África versus América

Editorial Junta Islâmica. Córdoba 2000

 

(*) Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen