Saddam Hussein: Una
ejecución política muy lejos de la restauración de la justicia
P. Luis Barrios *
Al despertar y
enterarme de la ejecución de Saddan Hussein sentí en mi corazón hacer mi meditación del día en
esta ocasión sin utilizar
Comienzo por poner
algunos puntos en su lugar. Estoy en contra de la pena de muerte, venga esta de
la derecha, centro o izquierda. Esta es una medida salvaje que lo único que
produce es una satisfacción psicológica temporera en quienes tienen sed de
venganza y necesitan una especie de catarsis para su odio y frustración. Por lo
tanto, condeno la ejecución llevada a cabo contra el ex dictador iraquí Saddan Hussein.
¿Qué Estados Unidos
se preocupa por mantener la justicia y enjuiciar a quienes cometen crímenes
contra la humanidad o crímenes de guerra? Claro que no, esto es pura demagogia
politiquera. Déjenme en una travesía histórica recordarle tres personajes que
vienen a mi memoria. Todavía recuerdo cuando Estados Unidos le dio asilo
político a El Sha
de Irán luego de haber sido destituido del poder en Irán por una revolución
que dejó como resultado que febrero de 1979 llegara al poder el Ayatollah Khomeine. Al Sha de Irán Estados Unidos le protegió y nunca se le
enjuició por crímenes contra la humanidad. Un dato curioso es que entre las
negociaciones del presidente Jimmy Carter cuando la crisis de los rehenes en Irán estaba
el que se descongelaran las cuentas bancarias del Sha de Irán. El otro caso que viene a mi memoria es el de Ferdinand Marcos quien gobernó a Filipinas desde 1965 hasta 1986 y
luego de haber sido derrotado en unas elecciones democráticas se le dio asilo
político en Hawai y nunca el gobierno de Estados Unidos lo trajeron a juicio
por crímenes contra la humanidad. El otro asesino que quiero mencionar es Jean-Claude Duvalier, conocido como Baby Doc, y quien fue un dictador en Haití de
Ahora la nueva modalidad lo es la institucionalización de los crímenes
contra la humanidad. Aquí podemos mencionar instituciones criminales como el
Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Consejo Seguridad Nacional de las
Naciones Unidas, Organización Mundial del Trabajo, los acuerdos de libre
comercio (ejemplo: NAFTA, RD-CAFTA, ALCA, etc.) y otras. El capitalismo
neoliberal protegido por Estados Unidos es culpable de estos crímenes contra la
humanidad porque esta gente solo piensa en como producir y acumular dinero.
Veamos los crímenes institucionalizado contra la humanidad en números: Seis millones de niñøs
mueren al año por el hambre y la malnutrición y la mayoría son de países del
África subsahariana; 852 millones de personas en el
mundo padecen de desnutrición; cerca del 75% de las personas en el mundo son
víctimas del hambre y la pobreza y viven en las zonas rurales con menos
recursos. Esto es solo unos ejemplos. Mientras tanto, aquí en Estados Unidos, el 70% de los cereales cultivados son
para el ganado y para suplir la demanda de cereales que presentan las
multinacionales agrícolas con la intención de acumular dinero. Esta falta de
solidaridad por un lado es una vergüenza nacional para un país que se quiere
dar en el pecho diciendo que creen en Dios y por otro lado son unas acciones de
crímenes contra la humanidad. O sea, que el hambre es
la peor arma de destrucción masiva que existe en el mundo y la indiferencia de
este capitalismo es la segunda. Ahora yo me pregunto, o le pregunto a Bush,
¿quiénes serán juzgadøs por estos crímenes contra la
humanidad? ¿Por qué Bush y su gobierno no se mete en
estos asuntos? Una porque él es también culpable y segundo porque es un
hipócrita y asesino que solo piensa en la acumulación de dinero haciendo lo que
sabe hacer muy bien; seguir jodiendo al mundo. Ya lo dice
Y por supuesto, no podemos olvidarnos de criminales de guerra que han
cometido crímenes contra la humanidad y a la misma vez residen aquí en el
territorio estadounidense. Ahí tenemos a Henry Kissinger
y su Plan Condor en América Latina en el cual miles
de personas -sobre todo si eran comunistas y otrøs
activistas- fueron asesinadøs. También tenemos al
Coronel Oliver North como dirigente del Plan
Irán-Contra donde también, entre otros,
miles de nicaragüenses fueron asesinadøs.
Súmele a todo este operativo de crímenes contra la humanidad llevada a cabo por
gobiernos de Estados Unidos a través de la creación, protección y
financiamiento de
Y por supuesto, hay que ponerle un plato aparte a las atrocidades de
crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, genocidio y holocausto
llevado a cabo por el gobierno de Israel, con la protección y bendición del
gobierno de Estados Unidos, contra los pueblos de Palestina y del Líbano. ¿Por
qué no se trajo al carnicero Ariel Sharon a juicio por crímenes contra la humanidad y/o
crímenes de guerra? ¿Por qué no traen a Ehud Olmert? Esta justicia con doble moralidad de Estados Unidos
me da repugnancia.
Ahora bien, con todo
este vía crucis de rescatar la
memoria histórica en ningún momento estoy tratando de insinuar que Saldan Hussein era inocente o que era un nene bueno; de ninguna
manera. Saddan Hussein fue
un criminal de guerra y había que traerlo a un proceso de enjuiciamiento. Ahora
bien, me preocupa enormemente que quienes lo enjuiciaran, en las condiciones
que lo hicieron y el procedimiento utilizado carecían de la credibilidad moral
y ética o la autoridad legal para realizar estas acciones de la justicia.
Tampoco para condenarle y ejecutarle. A mi juicio, esta gente intencionalmente
traicionó una vez más los procesos democráticos y humanitarios y los principios
fundamentales que fueron enseñados tanto por
Jesús como por Mahoma. Súmele a todo esto el que el proceso legal estaba
manchado por la falta de credibilidad y de garantías constitucionales que una
verdadera democracia debe de garantizar a cualquier persona durante un proceso
legal. Y aun después de declárasele culpable, no se pierden esos derechos
constitucionales. De nuevo, aquí el asunto es la restitución de la justicia, no
el castigo o la venganza. Estos procesos de violencia enmascarados con deseos
de venganza y de castigo lo único que hacen es asesinar la justicia.
No me cabe la menor
duda cuando digo que cualquier juicio íntegro, honesto y con la intención de
preservar los principios de derechos humanos y democráticos por un lado no
hubiese sentenciado a Saddam Hussein
sin declarar también la culpabilidad criminal de los miembros de su partido que
estaban en el poder durante su dictadura y por otro lado también hubiese
declarado culpable a diferentes gobiernos de Estados Unidos que participaron
con una entusiasmada neutralidad durante su reinado. Dicho de otra manera, ya
sea por asociación, conspiración o participación, personas en Estados Unidos
también son culpables de los crímenes contra la humanidad que Saddan Hussein llevó a cabo.
Entre estan o estaban: Ronald
Reagan, George Bush (padre), Bill Clinton, George W. Bush (hijo), Donald Rumsfeld, Dick Cheney, Condelessa
Rice, Colin Powell, Alberto
González y otrøs.
De aquí el que no
tenga dudas cuando digo que esta ejecución de Saddan Hussein fue solo un juego político por parte del gobierno
desesperado de George W. Bush
y la misma está muy lejos de la restitución de la justicia. Tanto el juicio
como la ejecución están plasmados de mendacidad y mendicidad. La mendacidad se
caracterizó por el constante hábito de la mentira y la mendicidad por la
condición de mendigar lo que nunca se obtuvo; la justicia para el pueblo
iraquí. Todo esto fue otro fraude mediático contra la justicia.
De aquí la razón por
la cual el juicio no podía ser en
Ahora el gobierno de
hitleriano de Bush nos
quiere hacer creer que hay que respetar la soberanía iraquí en sus decisiones
de cómo implementar la justicia. O aun más, que la decisión de enjuiciar,
condenar y ejecutar a Saddan Hussein
fue una decisión del gobierno iraquí. ¿Quién es el gobierno de Irak sino es
Estados Unidos? ¿Podrá existir soberanía nacional en un país como Irak que fue
invadido y colonizado y en la actualidad está intervenido militarmente,
económicamente y políticamente por Estados Unidos? No lo creo, por lo tanto,
esta historieta del respeto por las soberanías nacionales le queda muy grande a
la administración del Presidente Bush. Si tanto le
preocupa el respetar las soberanías nacionales, ¿por qué coño no dejan a Venezuela y a Cuba vivir en paz? O tal vez, ¿por qué
coñazo no se salen de mi patria Puerto Rico la cual sigue siendo una colonia de
elløs?
Pero la realidad es
que esto no es un cuento de hadas por lo tanto este asunto de colorín colorado, este cuento se ha acabado, no cabe en
estos asuntos. Como estamos hablando de justicia a mi me sigue preocupando el
informe divulgado por
De aquí el que no
tengo la menor duda cuando acuso a George W. Bush y a su administración de cometer crímenes de guerra,
crímenes contra la humanidad, genocidio y/u holocausto. Fue esto lo que fui a
decirle, junto a otrøs compañerøs,
el pasado 19 de septiembre, cuando estaba él en las Naciones Unidas hablando
sandeces al mundo y por lo cual fui agredido por la policía de la ciudad de
Nueva York y ahora tengo que encarame a un juicio plasmado de acusaciones
falsas cuando yo solo fui como cristiano a decirle a otro dizque cristiano lo
que tenía que escuchar: ¡Bush es un criminal de guerra! ¡Bush es culpable
de crímenes contra la humanidad!
Por lo tanto,
no nos dejemos engañar con estos espectáculos mediáticos de la justicia y
comencemos a trabajar por la verdadera justicia sacando a George
W. Bush y su gobierno criminal del poder. Y que no se
nos olvide, lo de Saddam Hussein
fue una ejecución política muy lejos de la restauración de la justicia. El
orden comienza por la casa y esta es nuestra responsabilidad. Por cuanto los
signos de Allah son la restitución de la verdad y el
que combatamos la injusticia, luchemos
por la paz con justicia, porque, ¡sí se puede!
¡Feliz año nuevo!
P. Luis Barrios
Iglesia San Romero
de Las Américas
New York, New York
30 de diciembre de
2006
"Cuando
la revolución social comienza a desplegar sus banderas løs
herederøs de quienes crucificaron a Cristo nos dicen
que Cristo es la única esperanza y precisamente porque nos espera allá en su
Reino, que no es de este mundo. Esta es la religión que fue señalada por Marx como “opio de los pueblos” ya que en esa forma es una
droga más para tupir la cabeza de los hombres [y de las mujeres] e impedirles
encontrar su camino en la lucha social".
Roque Dalton (Dos Religiones)