¿Constituye el ejercicio físico y deportivo un alimento?
Víctor P. García*
Moderadas cantidades de ejercicio físico, como por ejemplo un ligero paseo diario de media hora, disminuye de una forma importante el riesgo de muerte y enfermedades crónicas.
Mientras unos mueren de hambre otros lo hacen por un exceso de kilocalorías en la dieta. La obesidad constituye actualmente una epidemia en los países industrializados, paradójicamente, lo contrario de lo que ocurre en la mayor parte de la población del planeta del hambre: mientras unos no tienen que llevarse a la boca otros despilfarran tan preciados recursos, poniendo en riesgo su propia vida.
Hemos escrito anteriormente que la obesidad es un asunto de kilocalorías1. Hu y col. han publicado los resultados de un elegante y laborioso trabajo de investigación, aunque dramáticas las conclusiones, que vienen ha corroborar y esclarecer los problemas asociados a la obesidad2.
El estudio consistió en estudiar la relación del índice de masa corporal3 y la actividad física con las defunciones entre 116 564 (ciento dieciséis mil quinientos sesenta y cuatro) mujeres que, en 1976 tenían entre 30 y 55 años, exentas de manifiesta enfermedad cardiovascular y cáncer.
Durante 24 (veinticuatro) años de seguimiento fallecieron 10 282 de las que 2370 murieron de enfermedad cardiovascular, 5223 de cáncer y 2689 de otras causas.
Los resultados mostraron que tanto el exceso de peso u obesidad como la inactividad física incrementan la mortalidad. En el grupo de las que nunca habían fumado, la mortalidad total fue el doble en las que eran obesas (índice de masa corporal igual o superior a 30) que en las que eran delgadas (índice de masa corporal inferior a 25). La mortalidad por enfermedad cardiovascular fue tres veces más alta, mientras que la producida por cáncer aumentó un 65 por ciento. La inactividad física (menos de una hora semanal de ejercicio, del total de 168 horas que tiene una semana) se relacionó con un aumento de un 52 por ciento (más del doble) en la mortalidad total, el doble de mortalidad de enfermedad cardiovascular y un 29 por ciento de cáncer.
Aviso a navegantes
Cuando se estudió el efecto combinado del índice de masa corporal y la actividad física sobre la mortandad los resultados mostraron un incremento de la misma asociada a la obesidad, independientemente del nivel de actividad física, no encontrándose evidencia de que niveles altos de actividad física atenuaran la relación entre obesidad y muerte.
La pérdida de peso se relacionó con un incremento en la mortalidad por enfermedad cardiovascular en mujeres sedentarias.
En conclusión, un elevado nivel de actividad física y deportiva no elimina el riesgo de mortalidad relacionado con la obesidad. La tasa mayor de supervivencia esta asociada con las mujeres delgadas y físicamente activas. La ganancia de peso en la edad adulta es un factor de riesgo fuerte e independiente del nivel de actividad física. Incluso un índice de masa corporal ligeramente superior al normal incrementa el riesgo de enfermedades crónicas: diabetes, hipertensión, enfermedad coronaria y cáncer.
Ojo al dato

Moderadas cantidades de ejercicio físico, como por ejemplo un ligero paseo diario de media hora disminuye de una forma importante el riesgo de muerte y enfermedades crónicas. Cuando hablamos de ejercicio físico y deportivo no queremos decir que nos vayamos al gimnasio a levantar pesas, aunque también lo es y podemos hacerlo. Un buen deporte es jugar a las raquetas en la playa: nos beneficiamos de los beneficios de un deporte suave y compartimos una actividad.
En el estudio mencionada solamente un 2 por ciento de las mujeres eran obesas y activas físicamente.
Los resultados han sido corroborados también en varones, duplicándose el riesgo de muerte entre los hombres más delgados pero físicamente inactivos.
Las administraciones públicas tienen la responsabilidad y la obligación de realizar campañas enfatizando la necesidad de mantener un peso sano y realizar ejercicio físico y deportivo regularmente, promocionando un estilo sano de vida, que incluya una amplia actividad física, una dieta equilibrada, eliminar el alcohol o consumirlo moderadamente (en forma de vino, sobre todo tinto, o cerveza) y la eliminación de drogas y tabaco.
Referencias y notas
1.
http://elguanche.net/nutricion.htm2.
http://content.nejm.org/cgi/content/short/351/26/2694?query=TOC3. El índice de masa corporal (IMC) se calcula dividiendo el peso en kilogramos (kg) por el cuadrado de la estatura en metros (m). Por ejemplo, si usted pesa 72 kg y mide 1.75 m, debe realizar la siguiente operación para determinar su IMC: 72/1.75 X 1.75= 23.5, que será su índice de masa corporal.
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Doctor en Biología