EL DÍA Y EUSTASIO
Cándido Quintana
Amigos. ¡hay que joderse, lo del El Día no tiene remedio!. ¿Tiene algún tipo de responsabilidad este periódico por publicar patrañas y estupideces como la carta que adjunto?. Ellos dirán que no, pero la verdad es que seriamente no se pueden publicar este tipo de escritos difamatorios y susceptibles de acción judicial, claramente lanzados para tratar de enturbiar la situación y comerle el coco al pueblo, ¡no lo van a conseguir!. Seguro que ese tal Eustasio López Avellaneda que tiene la desfachatez de difamar a Pedro Anatael Meneses Roqué, es ilocalizable o no tiene nada que perder, aunque con esto pudiera ganar algo, si es que existe.
¡Que periódico este!, defiende ahora a ultranza a la Universidad de La Laguna y sin embargo machaca a sus catedráticos por la osadía, en una obligada acción de aportación de información técnica, de emitir informes desfavorables al proyecto del puerto de Granadilla. En ese momento ni siquiera se cuestiona que el Gobierno de Canarias acuda a esa otra Universidad que no ve con buenos ojos, en busca de informes favorables, me refiero a la Universidad de Las Palmas. Tampoco se plantea la relación que pudiera existir entre esta libre y honrada forma de actuar de la Universidad de La Laguna y su caótica situación económica actual por el abandono al que ha sido sometida, ¿porqué será?.
Amigos trabajadores honrados del Periódico El Día, entre todos debemos poner fin a esta penosa forma de actuar, por el bien de una información veraz y equilibrada. Estamos en democracia y debemos luchar para que sus valores se impongan y así nunca lo vamos a conseguir. Les agradecería también que publicasen el escrito que les remití esta misma semana y que les adjunto de nuevo, bajo el título de Ángel Llanos y el puerto. Yo me sentí directamente afectado por las declaraciones que hizo este señor en la entrevista que ustedes publicaron el pasado sábado día 11 y creo tener el derecho a réplica a tanta tontería en nombre de esa misma democracia, claro, si ustedes lo consideran.
Muy agradecido,
(c) Cándido Quintana
A continuación reproducimos el artículo comentado:
El proyecto del Puerto de Granadilla ha sufrido de todo, hasta de estancamiento, como ahora ocurre, en Bruselas, pasando antes por toda clase de iniciativas para proyectarlo, ampliarlo, mejorarlo, reducirlo, eliminarlo y, finalmente, encerrarlo en un cajón por los tiempos. En todos estos pasos, el PSOE, ya sea nacional, canario, de Tenerife, de Granadilla, de Santa Cruz o hasta de Las Palmas, ha actuado con diferente criterio.
Desde Madrid, en la legislatura pasada, se alentó el proyecto, en la actual se aprobó la idea; desde Tenerife hubo discrepancias, pues mientras que el PSOE de Granadilla lo apoyaba el regional decía "veremos", y el de Las Palmas opinaba que no, al igual que el de Santa Cruz, en una inusitada unión de opiniones entre ambas seccionales. Inusitada decimos porque jamás han estado de acuerdo en algo. Pero en lo de no hacer Granadilla, sí. ¿Por qué?
A Las Palmas no le interesa el puerto de Granadilla, eso está claro. Un gran puerto de contenedores en Tenerife perjudicaría el tráfico de los mismos para la isla vecina. Por eso apoya la ampliación del puerto de Santa Cruz de Tenerife, idea defendida por Anatael Meneses, quien, a su vez, tiene intereses económicos y empresariales en el puerto de Las Palmas. Curioso ¿verdad? Pues bien, los de Las Palmas saben que una ampliación del puerto santacrucero llevaría mucho más tiempo dinero que hacer Granadilla y nunca alcanzaría la superficie proyectada para el puerto sureño. Le beneficia, pues, la idea de Meneses, pero ¿a quién beneficia el PSOE con su ambigüedad, su "boca chica" de decir aquí una cosa, otra en Madrid y otra muy diferente en Bruselas?
¿Y la taimada defensa que del proyecto ha hecho el Gobierno de Canarias?
Todos se mueven por los votos, y creen que las protestas, manejadas, que ha habido en Tenerife en contra del puerto de Granadilla les van a dejar sin gobernar. Y sólo piensan en eso, en mandar y no en hacer algo de provecho para toda la sociedad tinerfeña y para el porvenir de nuestros hijos. Es una pena.
Eustasio López Avellaneda
(Santa Cruz de Tenerife)