Elecciones en Francia

Un ejemplo democrático para Canarias

 

Antonio Cubillo (*)

Acaba de celebrarse en Francia el primer turno de las elecciones presidenciales. Ha sido toda una lección de democracia donde el voto del pueblo francés decide cuales van a ser los dos candidatos para la segunda vuelta que elegirá a la presidenta o al presidente que gobernará en Francia. Todos los partidos han estado representados, así como sus ideologías, con una altísima participación, 85%, quizá la más elevada que ha habido en Francia y en Europa ya que el pueblo está interesado en la política y en su futuro. La prensa y la TV han estado a la altura de los acontecimientos con periodistas preparados políticamente que han llevado a cabo una campaña de entrevistas para que el público conozca perfectamente los diferentes programas.

El sistema electoral francés, al contrario que el español, es democrático y libre, y permite sobre todo las dos vueltas para que el pueblo pueda elegir el mejor programa entre doce candidatos, seleccionar a dos de ellos y buscar el equilibrio necesario para que la presidencia futura represente a las fuerzas en juego en el país. Claro que en la segunda vuelta va a haber una serie de transacciones y acuerdos con el representante de centro-derecha, M. Bayrou, que ha recuperado votos de la derecha y de la izquierda insegura o no definida y va a negociar su 18% antes de la segunda vuelta, como es lógico, con Sarkozy.

Hay que temer también que Sarkozy negocie con la extrema derecha del FN de Le Pen, empleando en esta etapa un lenguaje más radical de derechas para recuperar esos votos. Por suerte esta vez, el decadente FN antisemita de ultraderecha ha perdido muchos votos, a pesar de que en un último llamamiento ante la TV quiso recuperar votos de residentes árabes e islamistas y los votos de los franceses simpatizantes del traidor régimen pro-nazi de Vichy.

Los partidos del amplio sector del espectro de la izquierda y los demócratas van a apoyar a Segolene Royal, pero como decimos, todo depende del voto centrista del centro-derecha, M. Bayrou, y de sus pactos con Sarkozy. De todas maneras, habrá que esperar a los resultados de la segunda vuelta, pero lo importante para nosotros es saludar el sistema democrático electoral francés, pues en el futuro en esta colonia, una vez constituida la República Canaria, debemos adoptar en nuestra Nación un sistema electoral democrático y representativo similar al francés. Por desgracia, en estos momentos Canarias es un territorio colonial de España, dividido expresamente en dos provincias en 1927, para mejor dirigirnos y controlado además por partidos políticos de la metrópoli (especialistas en plagios o por tener una conducta de serviles de la derecha española, al no tener ideología propia), que solo obedecen las órdenes de sus centrales en la metrópoli y que desde luego no representan a los canarios.

En el futuro, nuestra Nación republicana deberá establecer un sistema electoral serio y democrático como el francés para el nombramiento de nuestra presidencia de la República y nuestra primera Asamblea constituyente, que será la responsable de redactar la Constitución Canaria, hecha por canarios y para los canarios y no copiada. Nosotros los patriotas debemos pensar ya en el futuro de nuestro país, puesto que el sistema colonial está ya caduco y tiende a desaparecer en el mundo entero, aunque subsiste seis siglos después en nuestro archipiélago africano. Creemos y estamos seguros de que el maquiavélico sistema colonial establecido por la corona española en este archipiélago, fomentador de enfrentamientos dirigidos a través de prensa y TV a su servicio para crear divisiones y peleas entre los canarios, debe desparecer a pesar de que el gobierno español se empeñe en mantener su estatus colonial en Canarias en este siglo XXI. Claro que las fuerzas y grupos reaccionarios de la metrópoli desde hace siglos siempre se han opuesto a la marcha de la historia y estarían dispuestos a vendernos incluso al mejor postor, como hicieron un día con Puerto Rico, Las Marianas, las Carolinas, la isla de Guan o el Sahara, en 1975.

Un día llegará en que este país nuestro desunido expresamente por las maniobras del colonialismo y grupos serviles estará unido alrededor de un gobierno canario representativo y fuerte, el cual como símbolo será como el gran volcán africano Teyde, que se eleva imponente como un vigía eterno e invencible, en cuya cima colocaremos un día y para siempre, como prueba eterna de unidad de todos los canarios, nuestra bandera nacional, la tricolor de las Siete Estrellas Verdes.

(*) Abogado

 

Publicado en el periódico El Día, 29-04-2007

 

cubilloantonio@hotmail.com