La emisión de gases en Cumbre Vieja (La Palma) ratifica la tranquilidad volcánica insular

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EL DÍA, S/C de la PalmaLa emisión de gases en Cumbre Vieja confirman el estado de tranquilidad volcánica de La Palma, según se desprende de los estudios realizados en los meses de julio y agosto por un equipo científico formado por investigadores del Instituto Tecnológico de Canarias (ITER) y estudiantes-colaboradores de este centro que finalizan sus estudios de primer y segundo ciclo universitario en La Laguna y Salamanca.
Estas investigaciones implican la realización de unas 600 medidas en superficie con la finalidad de evaluar no sólo la cantidad y composición de los gases que se están emitiendo a la atmósfera por Cumbre Vieja sino además identificar qué áreas de este volcán presentan los mayores niveles de emisión difusa. También se realizarán investigaciones geofisicas relacionadas con medidas de gradiente de presión en el ambiente superficial de esta zona.
Los niveles de emisión difusa de dióxido de carbono registrados en el volcán Cumbre Vieja desde 1997 por el equipo científico del ITER confirman que la zona se encuentra dentro de una fase de tranquilidad volcánica. Los trabajos realizados en aquel año reflejaban que el volcán emitía diariamente a la atmósfera 1.650 toneladas diarias de dióxido de carbono. En la campaña científica del 2000, la emisión de gases experimentó un ligero incremento alcanzando las 2.500 toneladas por día, mientras que en 2001, 2002 y 2003 los niveles de emisión difusa llegaron a ser de 1.240, 1.34Ó y 1.270 toneladas diarias, respectivamente.
Los resultados de esta última campaña científica realizada durante este verano indican que Cumbre Vieja emite a la atmósfera del orden de los 1.195 toneladas diarias de dióxido de carbono a través de su superficie de 220 kilómetros cuadrados. La distribución de los valores de flujo difuso reflejan que los mismos son diez veces superiores a los valores normales, dos gramos diarios por metro cuadrado, y se localizan preferentemente a lo largo de los tres ejes volcano-estructurales del volcán.
Con la finalidad de mejorar y optimizar la sistemática para la detección de alertas tempranas sobre futuras y posibles crisis volcánicas que pudieran ocurrir en la Isla, el ITER dispone de tres estaciones geoquímicas y dos GPS, una de estas últimas a instalar a finales de 2004. En este sentido, Eleazar Padrón, investigador de la División de Medio Ambiente del ITER, tiene claro que los resultados obtenidos en la estación del Pico Birigoyo sugieren que las variaciones detectadas en la emisión difusa de dióxido de carbono "se deben a principalmente a factores externos, fundamentalmente meteorológicos, y, por lo tanto, no tienen relación alguna con cambios de actividad del sistema volcánico de Cumbre Vieja en profundo. En otras palabras, las variaciones que se observan de 1.195 a 2.500 toneladas diarias son absolutamente normales".
* Tomado de El Día, 12-9-2004