Ensalada Canaria Nutritiva

Víctor P. García

Los vegetales son imprescindibles en la dieta, siendo las ensaladas una de sus mejores presentaciones, dado que se ingieren en crudo, con lo que se evita la pérdida de nutrientes, sobre todo vitaminas y minerales, por efecto térmico en el primer caso y por pérdida, al disolverse en el agua en caso de cocción, en el segundo.

Las proteínas de la dieta deben de acompañarse de abundantes verduras, que no sólo aportan nutrientes fundamentales en la alimentación, sino que colaboran en el tránsito intestinal, mejorando el funcionamiento del mismo y protegiéndonos de padecimientos crónicos, como diferentes tipos de cánceres gastrointestinales y otros padecimientos, no solamente intestinales, sino que afectan al resto del organismo, como la diabetes, la hipercolesterolemia y la hipertrigliceridemia, coronarias, hipertensión, etc.

Las ensaladas deben tomarse diariamente, sobre todo al mediodía y también por la noche (la hacemos abundante para que sobre). No ingiera hidratos de carbono al mediodía, pero nunca prescinda de la ensalada, invierno y verano, acompañada de proteínas, para suplementar las que

ya contiene la ensalada (carne, pescado, mariscos) y fruta, mucha fruta. Haga una prueba, almuerce un día sólo con la ensalada canaria nutritiva y otro con una comida abundante en hidratos de carbono, por ejemplo un potaje de lentejas, un bistec empanado con papas fritas o cocinadas y de postre un trozo de tarta. Continúe el experimento intentando hacer alguna tarea después de comer, por ejemplo leer. Usted misma/o puede sacar las oportunas conclusiones ¿Cuál de las dos prefiere? ¿Con cuál funciona mejor?

 Ingredientes*

Cebolla, tomate, lechuga, zanahoria, beterrada, millo, granos de soja germinada**, vinagre (balsámico o de vino tinto), aceite de oliva virgen de primera presión en frío, rábanos, aceitunas (por ejemplo, rellenas de anchoas), lecitina de soja y levadura de cerveza , sal yodada (si germina personalmente la soja el agua ya estaría salada con este tipo de sal).

Preparación

Se trocea la lechuga después de cortarle el nervio central de la hoja. Se cortan en rodajas o cascos el tomate y el rábano. Se trocea menudita la cebolla, como si fuera pa'cachimba. Se ralla la zanahoria. Se añaden las aceitunas, el millo y los granos germinados de soja. Se aliña con vinagre primero (importante) y con aceita después, haciendo una espiral al poner tanto el vinagre como el aceite. Se añade una cucharada de lecitina de soja, espolvoreándola sobre la ensalada y dos de levadura de cerveza en copos, espolvoreándola igualmente.

Notas y aclaraciones

* Entre los ingredientes se le puede añadir aguacate y se aconseja siempre kiwi y otras frutas. Como fuente suplementaria de proteínas y otros nutrientes es recomendable también una lata de sardinas, otro día atún, uno o dos huevos duros, etc.

** Los granos de soja se pueden comprar germinados. Nosotros proponemos un método de germinación que nos permite seleccionar (por ejemplo soja ecológica) y germinar los granos. Se coge un buen puñado de soja verde en granos y se deja 24 horas en remojo. Luego se escurre el agua y se lava escurriendo cada vez (utilizar un colador para no perder granos). Luego se lava una o dos veces al día y se escurre, para humedecerla. Así hasta que aparezcan las primeras hojas. Siete días aproximadamente. No se tiran las cáscaras, abundantes en fibra y una ventaja con respecto a la soja comprada ya germinada, que se las han eliminado. Se prepara un machado con sal (yodada, por favor) y una cabeza de ajos, se añade agua y se mete en un bote hasta cubrir los granos de soja. Se añade un poco de vinagre. Se tapa y se pone en el frigorífico. De aquí sacamos una cucharada de soja para cada ensalada y una o dos del líquido para aliñarla.

Buen provecho

P. D. Las gastronomía canaria es la de mayor valor nutritivo conocida, motivos más que sobrados para utilizarla y promocionarla. Solicitamos a todas aquellas personas interesadas en la misma que envíen sus recetas alusivas a la nutrición tradicional canaria, para publicarlas en estas páginas, participando en este divertido, entretenido y nutritivo juego, compartiendo mesa y mantel, cuyos aspectos trascienden el valor gastronómico, abarcando también un aspecto cultural y sociológico e histórico importantísimo, pues así sabremos como se alimentaban nuestros antepasados y los antepasados de nuestros antepasados y los antepasados de los antepasados de nuestros antepasados y así hasta el infinito y más allá.