2007
apirilaren 08
08 abril 2007
GARA > Idatzia
> Euskal Herria
ENTREVISTA
A ETA
ENTREVISTA a ETA
En las últimas semanas
se ha hablado mucho de las intenciones de ETA. El comunicado del 10 de enero
era el objeto de valoración y debate más reciente hasta el día de hoy. En esta
entrevista realizada por GARA, ETA detalla sus reflexiones, objetivos y
compromisos. Está realizada en euskara, pero por su
valor periodístico se ofrece también la traducción íntegra al castellano en
este cuadernillo especial.
Josu JUARISTI
Se habla mucho de la oportunidad que existe para
superar el conflicto en Euskal Herria.
Pero, ¿cuál es la fotografía que hace ETA del país?
Es conocido que
nuestro objetivo es una Euskal Herria
libre y socialista y que luchamos para lograrlo. Hoy, podemos decir que vemos
más cerca que hace unos años un Estado independiente, aunque aún habrá que
trabajar y luchar mucho. Por otra parte, vemos un pueblo que construirá en
libertad su futuro, que recorre su camino hacia la independencia. Sin embargo,
quienes dividieron Euskal Herria,
y sus sucesores, han llevado a cabo un enorme trabajo para destruir la
identidad de nuestro pueblo. Los valores del capitalismo están muy vivos en el
devenir diario. Y, en nuestra opinión, los actuales gestores de esa Euskal Herria dividida son los
principales responsables de esa situación.
¿Cuáles son los principales problemas que detectan?
Las principales
necesidades de nuestro pueblo son las que los gestores de las actuales
instituciones y los caciques que gobiernan en Euskal Herria no quieren resolver.
¿Cómo no se dan cuenta
de los serios problemas estructurales que hay en Euskal
Herria? Por ejemplo, el de la oficialidad del euskara; estando su futuro en manos de personajes como Sanz
o de Lasserre, nuestra lengua está condenada a morir.
Basta con repasar las encuestas sociolingüísticas en los siete territorios para
hacerse cargo del oscuro futuro del euskara. Y, ante
esa situación, en el mejor de los casos se limitan a poner falsos instrumentos
para tranquilizar o desactivar a la sociedad. Ese no es el camino.
¿Y los trabajadores
vascos? Su situación es inaceptable. Condiciones de trabajo, precariedad
absoluta... Por ejemplo, en Euskal Herria los accidentes y muertes de trabajadores se han
convertido en el pan de cada día. En ese sentido, los poderes públicos y los
empresarios vascos tienen una responsabilidad que no pueden ocultar. Mientras
la patronal condena a muerte a los trabajadores, los caciques políticos del PNV
sólo piensan en cómo ocultar sus bienes a los ciudadanos. Situando en la
centralidad política sus largas listas de casas de verano, invierno y
vacaciones. Mientras tanto, hacen oídos sordos a las reivindicaciones y
llamamientos de todos los sindicatos, ¿y así hasta cuándo? ¡Euskadi Ta Askatasuna pregunta qué harán
para acabar con esa opresión!
Por otra parte, está
la grave situación de Lapurdi, Zuberoa
y Baxe Nafarroa. Ipar Euskal Herria
no cuenta con una estructura institucional propia. Así, en beneficio de París,
el proyecto 2x2, el Tren de Alta Velocidad u otros proyectos gigantescos
similares son el futuro que nos dibujan. Pero el problema básico no es que esos
proyectos no sean convenientes a nuestro entender para Euskal
Herria, no, no es ésa la principal cuestión, el
problema es ver cómo lo están haciendo. Sin ninguna vergüenza, están imponiendo
a nuestro pueblo proyectos que condicionan el futuro de Euskal
Herria. Esos que se llenan la boca con palabras como
democracia o participación ocultan a la sociedad qué quieren hacer y por qué
quieren hacerlo.
Las actuales
instituciones actúan dando la espalda a los problemas de los ciudadanos. Los
ciudadanos sólo pueden recibir información de esos proyectos gracias a las
plataformas populares, porque los ideólogos de esos proyectos también los
ocultan. Tal y como hicieron con
Son situaciones
originadas por la opresión, negación y partición de Euskal
Herria. Hoy, nuestro pueblo no cuenta aún con los
instrumentos de poder y soberanía necesarios para construir y organizar su
futuro. En cambio, quienes gestionan las actuales instituciones, trabajan a
diario para convertir en definitiva la situación de negación y partición de Euskal Herria. Sólo queremos
decirles una cosa. ¡Que abandonen esa política de imposición y pongan en manos
de los ciudadanos todos los mecanismos democráticos, para que entre todos
construyamos el futuro de nuestro pueblo!
En torno al
proceso, sobre el bloqueo y llamamiento a la sociedad vasca
Se habla mucho sobre el proceso... pero, ¿cuál es la
razón que les lleva a sostener o a poner en marcha un proceso ahora? ¿Por qué
dice ETA que se dan las condiciones para llevar a cabo un proceso?
Han transcurrido dos
años desde que tuvieron lugar varios acontecimientos en el Estado español. A
partir de ahí se fijó un nuevo inicio.
Para empezar, los ataques
armados del 11-M en Madrid acabaron con ocho años de gobierno de Aznar y el PSOE llegó al poder. Eso provoca un cierto
cambio y, siguiendo con la lectura que hacíamos entonces, al analizar cómo
afectaría ese cambio al conflicto que padece Euskal Herria, preveíamos que iría en función de la voluntad de
los nuevos líderes del PSOE. Este fue uno de los factores.
Por otra parte, las
declaraciones del PSOE y el «talante» de Zapatero reflejaban voluntad para
cambiar. Así, ETA entiende que hay intención de poner en marcha un segundo
proceso de reforma en el Estado español. Podíamos interpretar que esa reforma
traerá la resolución definitiva del conflicto entre Euskal
Herria y el Estado español.
Y, por supuesto,
porque había un compromiso por ambas partes de que se daría una distensión,
como requiere cualquier proceso de resolución. No entraremos en detalles, pero
nos referimos a eso cuando decimos que el Estado español no ha cumplido sus
compromisos de alto el fuego.
Pero hemos escuchado muchas cosas en torno a las
conversaciones entre ETA y el Estado español. ¿Qué opinan de todas esas
filtraciones?
Nosotros hemos
reiterado nuestra firme voluntad. Hemos valorado y manifestado permanentemente
que la solución del conflicto llegará por medio del diálogo y la negociación.
¿En qué situación está el proceso en opinión de ETA?
¡En marcha! Pero, ¿qué
entendemos por proceso? En primer lugar nos gustaría responder a esta cuestión.
En Euskal Herria hay quien
tiende a desvirtuar algunos términos, especialmente los políticos que no tienen
voluntad de cambiar las cosas. Proceso igual sólo a paz, proceso igual a la
desaparición de ETA... muchos han tratado de hacernos escuchar o creer eso.
Pero se equivocan.
Tal y como
manifestamos en marzo de 2006 (y reiteramos posteriormente), para nosotros el
proceso consiste en construir un marco democrático para Euskal
Herria y en dar la palabra y la decisión sobre su
futuro a los ciudadanos vascos. Es decir, lo que cada agente ofrecemos y
aportamos para ello. Nosotros tenemos claro que hemos puesto, y que estamos
dispuestos a poner, toda nuestra voluntad y una serie de iniciativas, ¿están
dispuestos el Gobierno español y los principales agentes políticos de Euskal Herria para recorrer ese
camino?
Hoy no tenemos motivos
para ser optimistas, pero reafirmamos esos objetivos. Y confirmamos la firme
voluntad de ETA de dar pasos que alimenten y blinden ese proceso. Los
compromisos de ETA son firmes, pero que nadie se engañe, nuestro compromiso es
con un proceso que dé una salida democrática verdadera al conflicto.
¿Significa eso que en este momento está bloqueado?
Sí, el proceso
continúa en una situación de bloqueo, ¡porque el Gobierno español no ha
escuchado lo que le dice el pueblo! Porque el Gobierno español no ha actuado
con madurez ante el gesto de ETA.
La situación de
bloqueo se agrava si se niegan a profundizar en la negociación y a dar pasos.
Es muy simple, ¿verdad? En ese sentido, el Gobierno español tendrá que decidir
si cierra la puerta a un proceso de resolución del conflicto o si apuesta por
dar una salida política a un largo conflicto.
Se está extendiendo
una convicción: ahora sí, si hay proceso tendrá que ser sobre unas bases más
firmes y una nueva dinámica, porque con la actitud demostrada hasta ahora por
el Gobierno español y por agentes como el PSOE y el PNV no se puede construir
un proceso serio. Hay que cambiar esas actitudes.
Es momento de actuar
con responsabilidad política. No es tiempo de incurrir en ingenuidades. Lo
estamos diciendo una y otra vez. La sociedad vasca sabe perfectamente que las
llaves para resolver el conflicto son la territorialidad y el derecho a
decidir. El debate político está situado en esos parámetros, así que hay que
abordarlo.
Insistir ahora en las
peticiones de condena o en debates sobre el derecho a defenderse de este pueblo
es eludir el verdadero debate. No tiene otra intención.
¿Y qué es lo que ETA pide a lo agentes sociales para
que se desbloquee esta situación?
Queremos dirigir
nuestro primer llamamiento a todos los ciudadanos, para que se levanten ante
los ataques que sufre nuestro pueblo y para que insten a los partidos políticos
a que actúen con la responsabilidad que les corresponde. A fin de cuentas, el
principal activo para la resolución del conflicto son los ciudadanos vascos, y
a los partidos les toca encauzar la voluntad popular y trabajar para que el
derecho de decidir de los ciudadanos vascos quede garantizado.
Queremos dirigir
nuestro segundo emplazamiento a los medios de comunicación. Para que no echen
más leña al fuego del conflicto, para que dejen de dar cobertura a salidas
policiales y apoyen una verdadera solución democrática y negociada.
Y, por último,
queremos expresar nuestra admiración a todas las personas que trabajan a diario
a favor de un cambio de modelo para este pueblo: a todos los ciudadanos,
asociaciones de barrio, universidades, escuelas, centros de trabajo y mo- vimientos populares.
Sobre el
atentado de BARAJAS y el concepto de alto el fuego permanente
Afirman que el proceso, en general, avanza. ¿Es
entonces el proceso de negociación lo que está bloqueado? ¿Por qué decidieron
llevar a cabo el atentado de Barajas?
Barajas fue una acción
armada de respuesta a los ataques permanentes del Gobierno español. ETA
manifestó en agosto que si seguían los ataques contra Euskal
Herria respondería, y así lo hicimos el 30 de
diciembre. Por medio de esa acción, ETA dio una respuesta directa a la actitud
mantenida por el Gobierno español durante ocho meses. Hasta aquel momento, y
aún hoy, el Gobierno español no ha respetado sus compromisos de alto el fuego y
tampoco ha mostrado una intención clara de cumplir esos compromisos.
Con la acción de
Barajas ETA intenta reconducir el proceso, y envía un mensaje claro al Gobierno
español, para que reflexione: que es necesario respetar los compromisos para
que pueda desarrollarse un proceso de resolución del conflicto, que debe
desactivar la maquinaria represiva que mantiene contra Euskal
Herria, y que debe dar pasos firmes a favor de un
proceso que respete los derechos de Euskal Herria.
En este sentido, con
esa acción ETA no ha roto nada, nuestra intención ha sido la de influir para
que el proceso avance con bases más sólidas.
Muchos han dicho que ETA, con esa acción, ha roto un
código no escrito, porque la llevó a cabo sin avisar que iba a romper el alto
el fuego. Que, de cara al futuro, el concepto mismo de alto el fuego ha perdido
valor, porque ha perdido credibilidad...
No en nuestra opinión.
No hemos perdido un ápice de credibilidad. Todo el mundo sabe que lo que da
credibilidad en un proceso de negociación es respetar y cumplir los acuerdos
alcanzados en la mesa de negociación. Lo que da credibilidad es dar pasos que
sean coherentes con un proceso de resolución del conflicto, dar pasos firmes
que alimenten el proceso. La principal garantía del proceso es cumplir los
compromisos alcanzados en la mesa de negociación y dar pasos acordes a ello.
Con el transcurso de
los meses, la credibilidad del Gobierno español se ha ido desmoronando. El PSOE
ha ido perdiendo la poca credibilidad que podía tener ante la ciudadanía vasca.
Con su práctica política ha ido perdiendo la legitimidad que podía tener de
cara a desarrollar un proceso de resolución ante Euskal
Herria.
ETA puede confirmar
que ha cumplido todos sus compromisos durante estos meses. El Gobierno español
no puede decir lo mismo. En ese sentido, nosotros entendemos cualquier alto el
fuego desde un punto de vista bilateral. No hay alto el fuego unilateral. No se
puede construir un proceso de paz sólo con los pasos y la voluntad de una
parte, es imprescindible que los compromisos sean bilaterales.
Es más, repetiremos
una ecuación que cualquiera puede entender: que no ataquen a Euskal Herria, que no creen
medidas criminales contra los Presos Políticos Vascos, como por ejemplo la
doctrina Parot. Que no impongan juicios y castigos
contra los ciudadanos vascos, como son los casos de Iñaki De Juana, del juicio
contra la juventud vasca e infinidad de ejemplos que podríamos poner para
describir el estado de excepción que sufre nuestro pueblo. Que desaparezca todo
esto y ETA no tendrá necesidad de responder.
Desde muchos ámbitos se les ha instado a mantener los
compromisos del 24 de marzo. ¿Qué responden a esto?
ETA confirma hoy todos
los compromisos del 24 de marzo. Es más, si desaparecen los ataques contra Euskal Herria, en ese contexto
tenemos la disposición absoluta de tomar compromisos firmes con un escenario de
ausencia de violencia, desactivando incluso la opción de respuestas puntuales
en una situación de alto el fuego.
Sobre el
futuro, el margen de Zapatero y la actitud del PSOE y del PNV
En Madrid especialmente (pero también algunas voces en
Euskal Herria), dicen que
el Gobierno de Zapatero se ha quedado sin margen. Y aluden a la enorme ofensiva
del PP. ¿Qué opina ETA sobre esta cuestión?
El Gobierno de
Zapatero, si quiere, tiene todo el margen del mundo. Aun más, margen y
capacidad. La cuestión, sin embargo, es si tiene voluntad y decisión política
para dar una salida democrática al conflicto. Que no desvíen el debate.
Pero hasta ahora han
dibujado el camino contrario, y eso ha restado margen no al Gobierno español,
sino al desarrollo del proceso. Si no se dan pasos valientes para alimentar el
proceso, si el proceso no se llena de contenido político, se le cierran
espacios, y ésa es la situación que se ha creado, porque el Gobierno español lo
ha llevado ahí. Han colocado como límite
En 1978 se impuso una
situación concreta a este pueblo. La izquierda abertzale adoptó la opción de
luchar contra ese marco político impuesto, y por medio de la lucha hemos
logrado traer a nuestro pueblo hasta este día y este momento aun en medio de
una situación de opresión. Hemos llegado aquí por medio de la resistencia.
Ahora todos aceptan que hay que dar una salida política y negociada al
conflicto, y que esa salida política debe traer un cambio del marco político
impuesto. La necesidad de construir un marco nuevo y democrático es una idea ya
asumida.
Es más, aunque se
mantienen las resistencias de los inmovilistas a reconocer los derechos de Euskal Herria, el debate entre
los partidos políticos está situado en ese terreno. Eso es positivo, porque
hemos logrado abrir ese escenario, el escenario del cambio político, y el
debate sobre el marco jurídico-político que necesita Euskal
Herria.
Habiendo llegado a esa
situación, los sectores populares no van a aceptar ningún proceso que mantenga
los mismos límites de
Ahora viven un
conflicto de Estado. Y tendrán que enfrentarse a ello. Deberán realizar la
transición que no han hecho en todos estos años.
El PSOE y el resto de
partidos que se consideran a sí mismos progresistas tienen una responsabilidad
especial en la democratización del Estado español, y no sólo responsabilidad,
sino necesidad y obligación. Esa es la principal asignatura pendiente del
Estado español. Y eso pasa por dar una salida política, democrática y negociada
al conflicto que mantienen con Euskal Herria.
Está en manos del
Gobierno español.
Pero muchos afirman que sí hay opciones... que las
condiciones para solucionar el conflicto están dadas.
Perfecto, ¿y qué dicen
acerca de los ataques permanentes que dirigen contra Euskal
Herria y, en general, contra los ciudadanos? ¿Y sobre
la salvaje actuación de
¿Puede alguien pensar
que podemos dar pasos para resolver el conflicto manteniendo a una opción
política en la ilegalidad? No, ¿verdad? Por supuesto que no. ¿Y con la
vergonzosa actuación del PNV con ETA en alto el fuego durante un año? ¿Enviando
a
Y nos hablan sin mucha
vergüenza de la irreversibilidad del proceso. ¡Incluso lo exigen! Para hacerlo
irreversible hay que actuar con mucha responsabilidad, es preciso tomar
decisiones políticas valientes y profundas.
¿Y no se están dando pasos, como la decisión del
Gobierno español sobre Iñaki de Juana?
Lo que han hecho con
Iñaki y, en general, lo que están haciendo con los presos políticos vascos
puede resumirse en una palabra: chantaje. Como hemos dicho antes, el Gobierno
español ha entendido mal el proceso. Su objetivo ha sido empujar a ETA a una
negociación técnica y las cosas le han salido mal. Ha querido utilizar a los
presos como moneda de cambio en la negociación con ETA. Así interpretamos las
sentencias contra Iñaki, la creación de la doctrina Parot
y tantas medidas de excepción.
Pero la lucha popular
ha conseguido traer a Iñaki a Euskal Herria. Y la lucha de todos logrará cambiar su política
hacia el Colectivo de Presos.
En cambio, por parte
del Gobierno se ha tratado de un gesto que se han visto obligados a hacer ante
una situación creada por ellos mismos. Un gesto que ha llegado tarde. E
insistimos, un gesto que se han visto obligados a realizar. No debemos olvidar
(aunque lo estén ocultando) que han condenado a Iñaki por escribir dos
artículos de prensa, ¿y cómo? El ex ministro de Justicia español dijo bien
claro que construirían pruebas para que Iñaki fuese condenado. Y sabemos bien
que contra los luchadores vascos vale todo. Que se inventan pruebas en las
comisarías o en
¿Y qué opinan del nuevo ministro de Justicia español?
Nosotros no entramos a
juzgar a una persona. Pero sí a juzgar las actuaciones propias de su
responsabilidad. Y lo cierto es que las últimas declaraciones nos han dejado de
piedra. El actual ministro parece cortado por el mismo patrón. Ya se verá. Pero
insistir en la ilegalización de Batasuna, empecinarse
en la persecución político-judicial contra la izquierda abertzale de cara a las
elecciones no es un buen síntoma. Su actuación se sitúa en una estrategia de
Estado y así interpretaremos todas sus iniciativas.
En Anoeta se destacaron dos
carriles: uno que correspondía a partidos y agentes; y otro entre el Gobierno
español y ETA. ¿ETA ha querido inmiscuirse en el «otro» carril? (algunos, como
el PSOE o el PNV, han manifestado que ETA ha obstaculizado el acuerdo
político).
Por supuesto que no.
ETA no quiere entrar en responsabilidades que no le competen. El PSOE y el PNV utilizan
como excusa esa acusación. Con la intención, a fin de cuentas, de eludir el
debate sobre los contenidos políticos que deben clarificarse en el proceso. Es
decir, para no responder a las claves políticas que nos llevarán a la solución.
Pero lo propuesto en Anoeta es un esquema negociador
que el pueblo ha asumido ya como propio, ese debate está ya superado.
Cuando se acusa a ETA
de inmiscuirse, deberíamos acudir a la memoria histórica. No debemos olvidar
que el actual marco político es resultado de un proceso de transición impuesto
a Euskal Herria. ¿Y cómo?
Con la implicación del Ejército español, y con la complaciente aceptación y
apoyo de quienes formaron el bloque de la reforma.
Mantienen ese marco
antidemocrático impuesto por la fuerza con el tutelaje de
¿Y cómo llevar al PSOE a asumir ese contenido
político? En apariencia, el PSOE prefiere hablar sólo de proceso de paz
(primero la paz y luego ya veremos, o algo parecido).
Hasta ahora, el PSOE y
el PNV han eludido ese debate, y para ello han utilizado todos sus medios. Han
usado sus instrumentos represivos para debilitar la posición de la izquierda
abertzale de cara al acuerdo político, han obstaculizado la negociación
política y han estado ofreciendo salidas falsas a la izquierda abertzale.
Es esa visión y esa
actuación la que ha llevado al proceso a la situación actual de bloqueo, porque
están desvirtuando el sentido del proceso escondiendo el contenido político.
Ese es el punto de vista que hay que superar, porque hemos visto que esa
dinámica no hace sino alimentar el enfrentamiento. Y abordar ese contenido
político debe permitir abrir una nueva dinámica, hacer posible un proceso de
resolución del conflicto. Por ejemplo, sería significativo preguntarnos dónde
están los socialistas vascos.
Se han referido al PNV. ¿Cómo valoran las reacciones
suscitadas en el seno de este partido por la alusión en el último comunicado al
«PNV de Imaz»?
Nosotros vemos que el
PNV comparte la estrategia del Gobierno español. Imaz o Urkullu
a veces han asumido la función de portavoces de los mensajes de
Por eso decimos que el
PNV de Imaz, también de cara a la negociación política, ha actuado con la misma
estrategia de intentar realizar un nuevo fraude a Euskal
Herria. Otro tanto en cuanto a la estrategia
represiva, el PNV ha puesto a
Tras esa unidad hay
intereses muy grandes, los intereses económicos del PSOE y del PNV, proyectos
económicos gigantescos que unen a ambos. Basta con ver cómo llegan a acuerdos
en proyectos como el del TAV, impuesto y destructivo, o cómo se dan apoyo
mutuamente en los presupuestos de Vascongadas y del Estado español. Entre medio
hay mucha corrupción, lo conocemos bien. Detrás están sus coincidencias en
torno al modelo de Estado español.
Es ciertamente
vergonzosa, por otra parte, la polémica abierta en el seno del PNV en la
disputa por las Juntas Generales. Pero la cuestión no radica ahí. ¿Quién no se
ha preguntado cómo es posible tener tanto dinero y bienes? ¿De dónde? ¿Cómo?
Muchas preguntas y pocas respuestas. Huele a podrido en el PNV. Han recogido
los frutos de muchos años de gestión, sobre todo para llenarse los bolsillos.
Siguen realizando una política repleta de corrupción, dando la espalda a las
necesidades de Euskal Herria
y a los intereses de los ciudadanos, sin desarrollar ninguna política po- pular.
Sobre el acuerdo
político y la propuesta de la izquierda abertzale
¿Pero tendrá algo que decir ETA sobre el acuerdo
político que se quiere alcanzar?
No, si ese diálogo
político se da en condiciones democráticas. No, si no se ponen límites a
ninguna opción política. No, si se dan las condiciones para que todos los
ciudadanos podamos desarrollar en igualdad de condiciones la defensa y lucha de
nuestro proyecto político. Pero hoy no ocurre así.
Lo que nosotros vemos
es que para participar en esos diálogos políticos se ponen límites a Batasuna, que se niega a la izquierda abertzale el poder
participar en igualdad de oportunidades en las negociaciones políticas. La
mantienen en situación de ilegalización, a lo largo del proceso han sido
permanentes los ataques contra su actividad, acabamos de ver el espionaje
político contra su equipo negociador. ¿Qué condiciones son ésas para llevar a
cabo una negociación política?
Es el PSOE quien
sustenta esa situación y el PNV quien la acepta. El PSOE y el PNV ponen
condiciones al diálogo por una parte (pidiendo condenas y otras cosas), y
complementan esas peticiones con los ataques de la ilegalización.
Decimos claramente que
el marco jurídico-político futuro de Euskal Herria debe ser acordado entre los agentes sociales,
políticos, sindicales. Para ello creemos que debe construirse un acuerdo
político. Les animamos a que lo hagan. No entendemos por qué, tras tantos
meses, aún no han alcanzado ese acuerdo político. Precisamente cuando es ése
uno de los factores principales que puede desbloquear el proceso. Y lo decimos
con toda claridad: el pro- ceso está bloqueado, sobre todo porque entre los
partidos no han alcanzado un acuerdo político, porque el PSOE y el PNV ponen
obstáculos a ese acuerdo.
¿Cómo valoran la propuesta presentada por
Sí, sería un paso
hacia el desbloqueo. La entendemos como una propuesta para la negociación
política y para el acuerdo político que debe posibilitar la resolución del
conflicto. No es el proyecto que nosotros queremos para Euskal
Herria, pero sí una propuesta para superar el
conflicto. Desde ese punto de vista, creemos que es positiva: es un mínimo,
pero abre el debate sobre el contenido que necesita ese acuerdo político.
Consideramos que la
propuesta realizada por Batasuna aporta concreción, y
pensamos que el resto de agentes debería realizar un esfuerzo similar, para
que, a través de la negociación, sea posible ese acuerdo político.
Batasuna ha ofrecido una alternativa al conjunto de Euskal Herria, al pueblo. Al
Estado francés reclamándole claramente una autonomía, y al Estado español
pidiéndole que ponga los medios para superar la partición entre Nafarroa y Vascongadas y construir un marco único. Este es,
en nuestra opinión, un elemento importante para superar el conflicto. Por eso
vemos con buenos ojos la propuesta.
Pero Batasuna está
denunciando permanentemente que ni el PSOE ni el PNV han respondido a la
propuesta ni han marcado su posición...
Esa es la realidad. Ya
hemos dicho que el bloqueo persiste porque el PSOE y el PNV mantienen una
actitud de rechazo ante la posibilidad de lograr el acuerdo político. Mantener
una actitud de rechazo ante el acuerdo político, al final, es responder con la
negación al cambio político que necesita Euskal Herria y a la necesidad de crear un marco democrático. Y un
proceso de resolución del conflicto no puede construirse desde la negación.
Sobre la
actitud del estado francés y la propuesta de autonomía
En relación al proceso, ¿qué es exactamente lo que se
le pide al Gobierno francés?
Euskal Herria, sin ningún
reconocimiento político, sin instrumentos y poder institucional y
permanentemente atacado, está condenada hoy a una muerte lenta. Ante esa
situación, entendemos que la reivindicación de un marco autonómico para Euskal Herria, para garantizar su
supervivencia en las bases que nos convierten en pueblo, es la reivindicación
de un marco básico, para contar con los instrumentos de gobierno necesarios
para poder vivir. Esto es lo que el pueblo pide al Estado francés.
Pedimos el
reconocimiento y respeto de Euskal Herria. Solicitamos que acaben los violentos ataques contra
nuestro pueblo. Pedimos que abandonen la colonización de nuestro pueblo.
¿Y cómo conseguiremos todo
eso? Aglutinando a los sectores favorables a Euskal Herria alrededor de esa petición, activando la movilización
y la lucha. Así lograremos arrastrar al Estado francés a que respete los
derechos de Euskal Herria.
La propuesta que se ha
socializado debe servir para abrir un nuevo ciclo. Esta lectura marca la
apertura de una nueva fase en el camino hacia el reconocimiento de los derechos
de Euskal Herria. Nosotros
lo entendemos como una fase de lucha, una fase de lucha para proclamar las revindicaciones de los ciudadanos vascos ante el Estado
francés.
Pero esa propuesta de autonomía no es nueva.
No, no lo es. Parece
que hoy ha surgido la necesidad de poner sobre la mesa esa alternativa.
Consideramos que, partiendo de la situación de los siete territorios de Euskal Herria, se presenta una
propuesta para el conjunto del país. Eso es, a nuestro entender, lo que la
izquierda abertzale acaba de presentar a la sociedad. Y, con toda humildad,
decimos que nos hemos alegrado mucho. Porque las ganas y la necesidad de vivir
de este pueblo también se demuestra en estas propuestas.
Es una reivindicación
histórica en Euskal Herria.
Lo más importante es hacer ver a la quinta potencia mundial que Euskal Herria debe vivir.
Superando antiguas polémicas, se ha presentado a los ciudadanos de tres
territorios de Euskal Herria
una alternativa que permitirá el desarrollo de Lapurdi,
Nafarroa Behera y Zuberoa. Eso es realmente lo importante. Y emplazar al
Estado francés y conseguirlo es un trabajo arduo, es preciso luchar y tendremos
que conseguirlo entre todos.
Pero, ¿por qué ahora? Hace bastantes años también IK
presentó una propuesta a favor de la autonomía. Sin embargo, entonces no hubo
acuerdo entre los abertzales y esa reivindicación no
tuvo éxito.
Como ya hemos dicho,
esa propuesta nos parece adecuada. En estos años se ha avanzado mucho, pero la
negación que sufren los siete territorios vascos, Euskal
Herria a fin de cuentas, sigue siendo una realidad.
Bajo dos estados, y dos realidades. Pero aun siendo esto así, la izquierda abertzale
ha sabido formular una única propuesta para toda Euskal
Herria, que parte de dos realidades, que ofrece
respuestas concretas, pero que tiene un solo objetivo en el tiempo y en los
logros. Eso es lo que ha cambiado en estos años, en nuestra opinión.
No tenemos la menor
duda de que todos los sectores abertzales y de
izquierda de Ipar Euskal Herria impulsarán hoy esa reivindicación. Porque estamos
seguros de que es un cambio de estatus que beneficiará a todo el país.
¿Ven posible que el Estado francés cambie su actitud
hacia Euskal Herria?
Sin ninguna duda. Cada
vez que los gobernantes franceses dicen que el «conflicto vasco» no existe en
nuestro territorio manifiestan su desprecio hacia Euskal
Herria. Y eso duele. Pero esos sinsentidos ya no
engañan a la sociedad vasca, y tampoco al pueblo francés.
Pero vamos más allá.
La sociedad vasca ya ha superado ese debate. Al Estado francés se le plantea
una alternativa. Y eso es imparable. La determinación de la necesidad de un
espacio de decisión y gestión o de marco autonómico que aglutine a los tres
territorios es clara. ¡Euskal Herria
avanza, avanzamos todos!
Creemos firmemente
que, con la lucha de todos, sentirán la necesidad del cambio. Tenemos claro que
el Estado francés no podrá seguir negando durante mucho tiempo la existencia de
un conflicto, que tendrá que cambiar también su cerrazón hacia el
reconocimiento de Euskal Herria,
porque la reclamación de un marco político propio es cada vez más compartida en
la sociedad vasca. Los gobernantes franceses no podrán eludir esa
reivindicación.
La ley de
partidos y la presentación de abertzale sozialisten batasuna
¿Ilegalización? No nos
sentimos ilegales, aunque una legalidad extranjera que no aceptamos nos quiera
hacer creer eso. No puede negarse, en todo caso, que la ilegalización reforzada
por el poder español ha dificultado y endurecido la vida de muchas personas, al
tiempo que refleja aún más claramente el rostro de la situación antidemocrática
que vivimos.
Por otra parte, la
ilegalización de amplios sectores muestra también el fracaso de los estados.
Han intentado muchas veces asimilar y diluir en su legalidad el ansia de
libertad de Euskal Herria.
Los vascos no tenemos que buscar sitio en la legalidad española. A ellos les
toca decidir cómo quieren tener a la sociedad vasca; si en un marco que camina
hacia la recuperación total de todos sus derechos o en lucha para subsistir, es
decir, en un enfrentamiento totalmente violento con las realidades española y
francesa.
Así que la cuestión
tiene una salida obvia. Hagamos camino desde la realidad actual, tendrán que
dar pasos para democratizar la situación. Uno de esos pasos sería derogar
La principal noticia de estos últimos días ha sido la
presentación de Abertzale Sozialisten Batasuna. ¿Cómo interpretan ese paso y la situación creada
por el mismo?
Por encima de los
obstáculos que surgen en el camino, la izquierda abertzale muestra que es capaz
de dar pasos concretos y que actúa con la valentía, fuerza y responsabilidad
acordes a lo que exige esta situación.
La izquierda abertzale
ha presentado en estos últimos meses una propuesta política para un acuerdo
político que debe llevarnos a la superación del conflicto. Ahora, dando nuevos
pasos, ha presentado un nuevo partido político. Ante esos pasos de la izquierda
abertzale,, el Gobierno español responde con el
rechazo y la negación, el PSOE y el PNV responden poniendo nuevas condiciones.
Estos últimos días hemos visto cómo los portavoces del PSOE, o gente como Urkullu, dirigen nuevas peticiones a la izquierda
abertzale. ¿Qué pasos darán ellos?
Al mismo tiempo, la
presentación de ese partido refleja la fortaleza, vivacidad y frescura del
proyecto político que defiende la izquierda abertzale.
¿Y si finalmente es ilegalizado y se impide a la
izquierda abertzale participar en los comicios?
Si sucediera así,
significaría que, una vez más, estamos ante una situación antidemocrática y que
el Gobierno español hace oídos sordos a la firme reclamación que le hacen todos
los agentes, excepto la derecha fascista, de derogar
Si el Gobierno español
lleva a término el ataque contra el paso de la izquierda abertzale, si
manifiesta de ese modo su falta de voluntad para resolver el conflicto, ETA lo
tomaría muy en cuenta.
Euskadi Ta Askatasuna no puede imaginarse
unas elecciones sin la izquierda abertzale. Celebrar unas elecciones no
democráticas supondría apostar por alargar el conflicto. Esperamos que no se dé
ese escenario. Porque, en una palabra, eso expresaría el fracaso del proceso,
sería una decisión del Gobierno español contra el proceso.
¿Qué legitimidad
tendrían esas elecciones? ¿Y cuál sería la responsabilidad del resto de partidos
políticos? Porque es fácil hablar en contra de
Reflexiones y
polémicas suscitadas en torno a la lucha armada
En el Gudari Eguna de 2006
manifestaron lo siguiente: «Renovamos nuestro compromiso a luchar, con las
armas en la mano, hasta lograr la independencia de Euskal
Herria y el socialismo». La polémica suscitada por
esas palabras fue enorme.
Si, en Euskal Herria la polémica salta con
facilidad, cuando las cosas se dicen tal y como son.
Para empezar, quisimos
ofrecer nuestro homenaje más sentido a todos los gudaris, y quisimos decir bien
alto que lo- graremos un pueblo libre siguiendo su
modélico ejemplo. Pero también quisimos proclamar otra cosa importante. Que la
lucha es cosa de todos los días. Pretendimos decir que, se haga en el pasado o
en el presente, la lucha es futuro. Porque estamos
construyendo el futuro con la lucha.
Y eso es lo que
manifestamos, que ETA seguirá luchando hasta conseguir sus objetivos
fundacionales. No queremos abrir ningún debate. Hoy, y en las condiciones que
vive nuestro pueblo, pensamos que siguen vigentes las razones para utilizar la
lucha armada y mientras sea así seguiremos en ello. Una cosa es ofrecer un cese
de las acciones, ya que entendemos esto también como un instrumento de nuestra
lucha, porque entendemos que el enemigo o la otra parte también entra en una
situación de «alto el fuego» o de distensión. Pero otra cosa bien distinta es
reflexionar que practicar la lucha armada no es necesario. Esa situación la
vemos lejana en las actuales condiciones. Eso podrá llegar cuando veamos que en
Euskal Herria hay
suficientes condiciones democráticas y suficientes garantías para mantener esa
situación.
Entonces ETA se lo
manifestaría abiertamente a Euskal Herria. Lamentablemente, es obvio que en Euskal Herria no vivimos esa
situación, ya que la partición, la persecución cultural y la represión que
padece nuestro pueblo es enorme.
Ultimamente
se ha mencionado que en la izquierda abertzale han surgido contradicciones en
torno a la lucha armada. ¿Cómo incide esa situación en la reflexión de ETA?
Esa situación no es
nueva, en la izquierda abertzale sí hay personas que no están de acuerdo con la
utilización del instrumento de la lucha armada, y eso, además de ser
respetable, es enriquecedor. Porque no es, de ningún modo, la legitimidad de la
lucha armada la que crea contradicciones. Tampoco se pone en duda que, para
lograr nuestros objetivos, la lucha armada sea un instrumento político. Por
ello, si hay adhesión con la línea general y consenso con los objetivos
políticos, no vemos problema en que la izquierda abertzale trate internamente
esos temas, es decir, en valorar y reflexionar sobre las acciones políticas llevadas
a cabo por medio de la lucha armada, en hablar sobre las consecuencias que
genera ese instrumento político.
¿Y qué responden a quienes dicen que ETA debe
desaparecer o a quienes afirman que la lucha armada no tiene hoy sentido?
Si miramos a la historia
reciente de este pueblo y a sus ansias de vivir, vemos que tras la petición de
que ETA desaparezca se esconde un gran sinsentido. En Euskal
Herria ha habido otras organizaciones que han
practicado la lucha armada, e incluso si ETA desapareciera no desaparecerían
las razones para lucha armada mientras persista la situación de opresión contra
nuestro pueblo, y siempre habrá ciudadanos organizados dispuestos a tomar las
armas, para garantizar la supervivencia de Euskal Herria, porque entienden que no hay otra opción para tener
un país libre.
Reproducido
de GARA