Ali Salem Tamek: El Gandi saharaui
ENTREVISTA EN RASD TV CON ALI SALEM TAMEK
Los amigos de RASD TV han publicado en su web
la primera de las tres partes de la entrevista con ALI SALEM TAMEK, realizada
hace un mes. Se acordó con él publicarlas cuando regresara a El Aaiún, tal como
han hecho.
Es importante, sin duda, darle
"voz" ahora que está de nuevo encarcelado.
Símbolo de la resistencia saharaui a la
ocupación marroquí, ALI SALEM TAMEK, nos relata su trayectoria y nos da su
opinión sobre la situación en el interior de los territorios ocupados. Detenido
y encarcelado de nuevo el pasado 18 de Julio al regresar a El Aaiún, su voz y
su presencia no pueden ser silenciadas. Publicamos la primera de una serie de
tres, grabadas en el mes de Junio de 2005.
http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=311368&pIdSeccion=52&pNum
El Gandhi saharaui
GONZALO MOURE / RICARDO GÓMEZ*
«En silencio, después de quebrarse mi voz, seguiré gritando tu nombre
de tormenta, tu dolor, tus heridas, tu soledad». (M.
Salem Abdelfatah, Ebnu)
Con las manos vacías, la darráa recogida sobre los hombros en una
metáfora blanca del dotti de Ghandi, las sandalias cubiertas de polvo paciente
y una sonrisa altanera, Ali Salem Tamek ha sido detenido en El Aaiun. Le
esperaban al pie del avión más de doscientos policías marroquíes de tres
cuerpos distintos. Es la enésima detención de un pacifista cuyo delito es pedir
lo mismo que la ONU, la Unión Europea y el Parlamento español: la
autodeterminación de los saharauis, la libertad de su pueblo. Tamek no ha hecho
otra cosa que ofrecer su cuerpo en el altar del silencio, para que sus gritos
involuntarios por las torturas llegaran a nuestros oídos. A estas horas,
posiblemente Tamek estará ya en la Cárcel Negra, en la que otros muchos
saharauis pagan con la libertad su osadía: acudir a manifestaciones pacíficas.
Entre ellas Aminetu Haidar, que permanece sin atención médica en la cárcel
desde hace más de un mes y medio, después de resultar herida en la represión de
una de esas manifestaciones. Aminetu, ocupante habitual de las cárceles
marroquíes en suelo saharaui, lograba hace diez días hacer llegar hasta
nosotros una carta en la que, entre otras cosas, decía: «Es un milagro que siga
con vida, porque soy una mujer agotada físicamente de tantos años de
desaparición y encarcelamiento, tanta tortura y tantas vejaciones. Pero aquí
estoy y seguiré luchando con todas mis fuerzas, sabiendo que estáis allí
luchando por nosotros».
¿Es verdad lo que cree Aminetu? ¿Oye nuestra sociedad la «voz de
tormenta» de Tamek en la Cárcel Negra? ¿La de los más de 200 detenidos en la
últimas manifestaciones, algunos de los cuales han sido condenados a penas de
hasta 20 años de cárcel?
Creemos que no. Desgraciadamente, las portadas de los periódicos se
abren de par en par a los rastros sangrientos de los fanáticos que matan, pero
se cierran con candado a los que luchan por la paz con la paz, con su libertad
por la libertad, con su mordaza por la palabra. Los Ghandi enmiendan a la
totalidad a los Bin Laden, pero solo éste es escuchado.
La mujer de Tamek fue violada por cuatro policías hace unos meses,
cuando intentaba llegar a la Cárcel Negra para visitar a su marido prisionero.
¿Cierto o no cierto? Confesión de parte, las autoridades de ocupación no han
permitido la llegada de comisiones de representantes públicos españoles y
miembros de organizaciones humanitarias, cuya intención era precisamente ésa:
averiguar la verdad, arrancar el velo de sombras que se extiende sobre el
Sahara ocupado desde hace treinta años. El Parlamento español ha conseguido por
fin un consenso, y tratará de visitar un territorio del que a los ojos de la
ONU y la comunidad internacional es aún potencia colonial. Con suerte, la
visita se hará ya en septiembre, dando tiempo a los represores a sepultar con
arena las pruebas de sus abusos. Aplazar un día, un solo día, esa misión es
dejar inermes a quienes pagan con su libertad. ¿Qué será mientras tanto de esos
200 detenidos, de un cantante desaparecido, Mbarek Maainiya, por vender
clandestinamente CD con canciones sobre las manifestaciones, de tantos otros?
Un grupo de intelectuales marroquíes ha pagado un anuncio en la prensa
española atacando a los escritores y artistas españoles que levantamos la voz
por los saharauis, por sus derechos y contra su represión. Les llamamos ahora a
visitar El Aaiun, ya que a nosotros no se nos permite, para que cumplan con su
deber sagrado como periodistas y escritores: la búsqueda de la verdad. ¿O
tienen miedo a quienes, según ellos, no reprimen, no encarcelan, no torturan?
En España se acaba de constituir la «Generación de la Amistad», un
grupo de jóvenes poetas saharauis en lengua castellana, a la que pertenece
Ebnu, uno de cuyos poemas encabeza este artículo. Como Tamek, luchan con la
munición de las palabras. La única que les, que nos hará libres.
Otro fragmento de uno de sus poemas sirve de aldabonazo final: El
lenguaje/ con el que chillan los intestinos del Sur/ es un enigma/ en los oídos
del Norte (Luali Lehsan)
La poesía de estos jóvenes, la blanca darráa de Tamek, las heridas
abiertas de Aminetu, la sangre en su mehlfa, contra toda violencia, incluida la
que ellos podrían ejercer; contra la indiferencia, incluida la nuestra.
* Gonzalo Moure y Ricardo Gómez son escritores