La esclavitud del siglo XXI utiliza nuevas estrategias

La inmigración ilegal que azota Canarias ha adquirido dimensiones cada vez más sorprendentes. El pasado 15 mismo y en tan sólo un día, nada más y nada menos que 263 inmigrantes ilegales llegaban a las costas del Archipiélago, en una de las jornadas más agitadas en materia de inmigración desde el punto de vista político e informativo.

De los 263 sin papeles, un total de 176 ilegales subsaharianos fueron interceptados en plena madrugada en el pesquero M. V. Polar, a tan sólo una milla de Taliarte, en el municipio grancanario de Telde. El barco fue trasladado al puerto de La Luz y de Las Palmas, donde los inmigrantes fueron desembarcados y trasladados a la Jefatura Superior de Policía para intentar aclarar las vicisitudes de este nuevo caso.

Mientras esto sucedía en Gran Canaria, otras dos pateras más, con un total de 87inmigrantes subsaharianos y un patrón del mismo origen, fueron localizados por la mañana en la costa este de Fuerteventura, una de ellas en alta mar y otra cuando ya había alcanzado tierra.

Sin duda alguna, el caso del M.V. Polar confirma las tendencias que se están registrando en el tráfico ilegal de personas, tendencias que ya fueron denunciadas el pasado mes de agosto por José Segura, delegado del Gobierno de Canarias, con ocasión de un caso similar.

Los inmigrantes interceptados cerca de Taliarte habían partido de Guinea Bissau hace tres semanas y llevaban tres días sin comer. Y todo esto sucedía en Gran Canaria, justo el día en el que el Príncipe Felipe visitaba la base aérea de Gando. Y es que, por más que nuestros políticos se llenen la boca, la inmigración ilegal no cesa y va a más.