LA ESCUELA DE NÁUTICA DE
SANTA CRUZ
Cándido
Quintana (*)
No me
cabe la menor duda de que la condonación que se hacía por parte de Arlink Canarias, del pago del coste del atraque del
barco de la Escuela
de Náutica, era un instrumento más de presión para forzar la construcción de la
marina deportiva privada de Valleseco, marina que,
además de perseguir pingües beneficios para la
citada empresa, le rapiñaba a la ciudadanía el escaso litoral que queda
disponible en Santa Cruz y le generaba graves problemas a la Dársena de Anaga, la más importante de nuestras dársenas.
A
mi me parece un chanchullo en toda regla que la empresa concesionaria de la
abortada marina le ceda gratuitamente un atraque en otra de sus marinas a la Escuela de Náutica, un
Centro de Enseñanza Superior dependiente de la Universidad de La Laguna, por el atraque de
su barco de prácticas. Se supone que este gasto debería estar incluido en los
presupuestos de nuestra Universidad que aportamos "TODOS". Estas
lamentables formas de actuación son las que siembran la duda y la desconfianza
en los Ciudadanos, por la falta de transparencia y por la más que
fundada sensación de que así se benefician a
determinadas personas, con concesiones disparatadas o a dedo.
Jamás
me podré olvidar como este rechazable proyecto de puerto deportivo
"privado", se disfrazó como obra de "Ampliación de la dársena de abrigo
de la Escuela
Superior de la Marina Civil', cuando en realidad era lo que era, una marina
privada de "alto standing" que
le concedía unas migajas a la
Escuela de Náutica de Santa Cruz, a cambio
de que cediera la concesión que poseía, ¡lamentable! Aún no se
me ha pasado el enfado por esta maniobra que personalmente tanto me hizo
trabajar, máxime teniendo en cuenta que a estas alturas, después de tanto
tiempo transcurrido, la situación es la misma o peor si cabe, de abandono
total.
Quiero
recordar las promesas hechas por significados políticos socialistas a raíz del
conflicto, de que el Gobierno Central repararía el deteriorado espigón al
ser de su competencia, y ya ven como están las cosas, ni un paso adelante. A mi
me sigue dando la misma sensación que me daba antes, como si se le
estuviera abandonando premeditadamente para que la iniciativa privada de
pasos, como ya hizo, o para tratar de especular con su
estratégica ubicación capitalina. No me gusta nada el andar de la
perrita, a las puertas de unas elecciones, mójense y no prometan, Tenerife y su
Escuela de Náutica se lo merecen. ¡Ya está bien!
(c) Presidente PLATAFORMA DE DEFENSA DEL PUERTO DE SANTA CRUZ