Es imperdonable
José Luis Valdés
Es imperdonable que la Universidad Canaria se dedique a la contratación externa cuando hay tantos buenos académicos y profesionales en esta tierra.
Hace un unos días conecté por casualidad con el canal 7 del Atlántico. Había un programa en el cual un Señor miembro de la Universidad Canaria, hacia propaganda descarada del gas licuado, y atacaba a la vez a los ciudadanos que nos oponemos a su utilización por ser un producto fósil tan contaminante como el petróleo y más peligroso que este. Este Señor, a la vez, defendía a rajatabla la construcción del Puerto en Granadilla y el Polígono de Arinaga, desinformando de la forma más hipócrita que un fariseo intelectual dispone, que es la demagogia.
Señor sociolisto: los ciudadanos y ciudadanas que amamos nuestra tierra queremos dejar algo a nuestros hijos, por lo que estamos en contra de que los políticos y mafias empresariales manipulen y desinformen a la opinión pública a través de los medios de comunicación con la sola idea de ejecutar el todo vale, contar de forrarse a costa del destrozo y venta de nuestro entorno, y para colmo ahora nos aparecen los "intelectuales" enchufados a vendernos la moto y hacer que comulguemos con rueda de molinos, ˇYA está BIEN!. Canarias tiene más que suficientes medios y recursos naturales para la utilización de energías alternativas, por lo que nos oponemos al gas natural como alternativa sustitutiva del petróleo. El estar contra la contaminación es ser positivo, por tanto somos los que realmente decimos SÍ al futuro, mientras que las personas conservadoras que como usted quieren continuar contaminando el planeta con productos fósiles son los del No a todo, menos a lo de ganar dinero.
No entiendo como este pueblo no despierta de una vez y se rebela contra los vende patria que traicionan a esta tierra de acogida y son desagradecidos. Estos oportunistas que se venden al mejor postor no merecen estar donde están. Es hora ya de que los canarios/as despertemos del letargo del complejo de colonizado, quitando las venda de los ojos y mandemos a cada cual al lugar que le pertenezca.