LaOpinión, 26-06-2005
A la espera de una mediana
La polémica ´frontera´ con Marruecos: Canarias defiende ante Madrid y Rabat sus aspiraciones de tener un mar archipielágico.
España y Marruecos aprovechan las buenas relaciones actuales para delimitar de forma definitiva sus fronteras marítimas en una comisión a la que acudirá un representante del Ejecutivo canario.
Sin embargo, la compleja legalidad internacional y los intereses económicos auguran una larga negociación en la que Canarias aspira a reivindicar sus aguas archipielágicas. Las riquezas que existen en las aguas del Atlántico y del Mediterráneo situadas entre España y Marruecos han elevado a algo más que una disputa nacionalista la reivindicación de ambos reinos por un territorio marino que, sin embargo, tiene una amplia colección de términos que dificultan una fácil solución, y en la que Canarias tiene mucho que decir.
La confirmación de que el director general de Relaciones con África del Ejecutivo canario, Luis Padilla, integrará la comisión española que negocia con el reino alauí una frontera definitiva ha sido una de las reivindicaciones esenciales de Coalición Canaria y del Gobierno regional, que nunca han visto con agrado que existan aguas internacionales entre las islas, en lugar de ser estas franjas de agua una parte más del territorio canario. El objetivo de las Islas, como afirmó esta semana el presidente regional, Adán Martín, es que "tengamos las aguas archipielágicas" después de que ambos estados delimiten sus fronteras.
El debate sobre la jurisdicción de las aguas, que nunca ha dejado de estar presente en la política canaria, vuelve ahora tomar relevancia tras conocerse que el 26 de octubre de 2004 España y Marruecos llegaron a un acuerdo provisional sobre la mediana sin que desde las Islas se tuviera ninguna información. Esto provocó la inmediata pregunta de CC en Madrid, y en la que exigió "una mayor trasparencia" del Ejecutivo central y conocer cuáles eran las coordenadas exactas de esa línea.
Esta mediana sólo tiene carácter de "colaboración económica", según explicó el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien destacó además que en las siete reuniones que la comisión bilateral ha celebrado hasta el momento se han impulsado acuerdos para la colaboración en material medioambiental, de salvamento y el aprovechamiento de los recursos de hidrocarburos.
Es precisamente la posible existencia de petróleo o gas entre las costas canarias lo que motivó la protesta marroquí cuando el Gobierno español concedió a Repsol los permisos para realizar prospecciones petrolíferas en 2002, ya que desde Rabat se afirmaba que su plataforma continental se extendía más allá de la mediana que había con Canarias. Hasta este momento, todo se ha resuelto con la "equidistancia" como norma para delimitar el espacio marítimo que hay entre dos países que están próximos pero, mientras Rabat dibuja esa linea basándose en su plataforma continental, las Islas piden que sea desde la costa.
La negociación no podrá delimitar la frontera en las costas del Sahara
Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaron que la comisión bilateral que estudia la delimitación definitiva de una mediana que establezca las fronteras marítimas entre España y Marruecos no podrá abordar en ningún momento la franja de océano que está frente a las costas del Sahara Occidental porque vulnerarían la legalidad internacional.
Sin embargo, el cónsul marroquí en Canarias, Abderrahaman Leibek, señaló que, "para mí, como marroquí, el Sahara es soberanía marroquí, es lógico por tanto que se deba incluir" esta zona en la delimitación de las aguas que separan ambos países.
El Frente Polisario, que en numerosas ocasiones ha denunciado la utilización por parte de Marruecos de los recursos pesqueros que están en aguas aún pendientes de que se resuelva el contencioso político, ha exigido al Gobierno español que no admita una delimitación de esa mediana por debajo de la frontera marroquí internacionalmente reconocida.
El experto en relaciones internacionales del Real Instituto Elcano, Carlos Ruiz Miguel, señaló en un reciente artículo que al sur del paralelo 27´40º la delimitación de la ZEE y de la plataforma continental española no se puede hacer con Marruecos ya que este país no tiene soberanía sobre el Sahara Occidental, al ser este territorio una colonia pendiente de una resolución de las Naciones Unidas. En consecuencia, añadió este experto, "no se puede hablar de mar territorial y mucho menos de ZEE o de plataforma continental marroquí al sur del paralelo 27´40º". Según Ruiz Miguel, "el lecho y el subsuelo de las aguas del Sahara Occidental deben ser considerados como ´Zona´ a efectos del Convenio de 1982 sobre derecho marítimo de Montegobay (Jamaica).
Este experto señaló además que Marruecos no denunció las concesiones petrolíferas a Repsol, pese a criticarlas públicamente, ya que se arriesgaba a que esta demanda reabriera el contencioso al tener que definir la ZEE y la plataforma continental y sobre qué espacios terrestres y mares territoriales se ejerce soberanía, lo que perjudicaría las pretensiones anexionistas del reino alauí.