LOS
CIUDADANOS DE LAS ISLAS
ANTE
EL CAOS POLÍTICO Y SOCIAL DE CANARIAS
Manuel
Fernández Sarmiento *
Los
ciudadanos canarios estamos hartos de ver como se gobierna en nuestras islas,
tanto a nivel autonómico como insular y municipal.
Estamos
hartos de la situación política y
social en nuestras islas, donde la gestión de Sanidad nos lleva a unas listas
de espera interminables, no solo para operarse sino también para Consultas
Externas, donde cuando no son los médicos
son los sanitarios y cuando no los no sanitarios están en huelga, donde
se nos pudren los cadáveres en una cama hospitalaria en la morgue por estar
estropeadas las neveras, donde se prima la gestión ajena en clínicas privadas en
detrimento de la propia.
Estamos
hartos de la gestión de
Estamos
hartos de esta sociedad donde se
imputa a algún político de prevaricación, y al cabo de muchos años, tantos que
el político ya es cadáver para esta loable actividad, el resultado es que no
hay caso, no hay pruebas, aquí no ha pasado nada, y el veredicto (cuando se
llega a este), es de inocente. Sólo que el honor de un señor ha sido mancillado
para siempre, el daño moral y económico irreparable, la vocación frustrada y el
pueblo privado de lo que podría haber aportado a la sociedad ese político.
Nadie se responsabiliza, nadie dimite, no se cesa a nadie, y, ni si quiera se
intenta compensar en lo posible el daño causado. Recordamos al ex consejero del
Cabildo de Gran Canaria durante la etapa socialista Don Carmelo Padrón, acusado
en 1991 de malversación, estafa y prevaricación, y absuelto en Noviembre de
2004 (13 años más tarde), recordamos a Don Tomás Van de Walle
Sotomayor, ex Consejero de Política Territorial del Gobierno de Canarias, imputado en el caso de las parcelas del
parque marítimo comercial de Jinámar, y, después de
dimitir y al cabo de los años, declarado inocente.
Estamos
hartos de los escándalos económicos
que se pretenden cerrar en falso, ante la estupefacción de la ciudadanía, donde
la desaparición de más de tres mil millones de las antiguas pesetas, (en sólo
uno de los casos), sin ni siquiera comenzar la obra, sin que haya algún
imputado, sin que nadie dimita y a nadie se le cese, y, en el colmo de los
despropósitos, intentando sobreseer el caso sin que se reponga a las arcas de
Estamos
hartos de que no se solucione el
problema de la inmigración, de que se conviertan nuestras costas en
cementerios, de la inseguridad ciudadana, de que no se aporte soluciones
imaginativas a la marginación social, a la pobreza, a las drogas, al paro, de
que no se acabe con los pelotazos, con el nepotismo, con las listas de espera, etc,etc,etc.
* Mafersa