APC
lamenta el ‘espectáculo insípido’ de la aprobación de la reforma
del
estatuto de canarias
Francisco Déniz
Ramírez
Desde Alternativa Popular
Canaria nos referimos de esta forma a la reforma porque ni tiene sabor a
canariedad ni tiene sabor a propuesta de avance sobre las preocupaciones reales
de los canarios. Paco Déniz, portavoz de APC, afirma que se ha desperdiciado
una oportunidad para profundizar y afirmar el hecho nacional canario, el hecho
diferencial asociado, no sólo a nuestra unidad cultural histórica, geográfica
y política, sino a nuestra voluntad de seguir caminando hacia la soberanía
competencial en el futuro inmediato.
Esta formación nacionalista de izquierdas lamenta que la discusión no
haya servido para que la mayoría de los canarios pudiéramos expresar todos
nuestros anhelos de cara al futuro. Que son muchos y que no han tenido expresión
política en esta discusión. Y está claro que la no definición de Canarias
como una nación, la no alusión a la demarcación de nuestras aguas
territoriales, la no inclusión de competencias en materia de legislación
laboral, en materia de relaciones internacionales, no responden a los intereses
de los canarios. Pero, sobre todo, denunciamos la ausencia de valentía para
afrontar el problema de los flujos migratorios tanto legales como ilegales, la
incapacidad de CC para llevar a la práctica lo que tanto airea propagandísticamente
en relación al asunto poblacional, esto, expone Paco Déniz, es un ejemplo de
lo que aleja a esta propuesta de estatuto de los sentires de la mayoría de la
población.
APC entiende que el estatuto debía de haber incorporado la exigencia del
gobierno canario para limitar la residencia a foráneos en aras de la
sostenibilidad del Archipiélago, pero, también, una mayor capacidad del
ejecutivo autonómico para limitar el desarrollismo impuesto por las grandes
empresas vinculadas al binomio construcción –turismo. La consecuencia
principal de la no intervención política en el modelo económico actual es la
superpoblación de las islas, por lo que la actividad de nuestra principal
industria no puede dejarse al libre albedrío empresarial. En este sentido, tenía
que haberse endurecido la normativa de protección al territorio, la defensa del
suelo rústico que no es sino la defensa de la gente que vive en el país
canario y de su sustento.
Con esta propuesta de estatuto, de nuevo se reirán de los canarios en
las cortes españolas, pues, ni si quiera, se ha planteado la posibilidad de una
hacienda propia canaria que recaude la riqueza que generamos.
Ejecutiva
nacional de APC
14
de septiembre de 2006