Estudio
analítico de nuevas voces canarias
(con vocabulario anexo)
Francisco
P. De Luka
(*)
Abordamos en
este artículo una serie de voces isleñas, fundamentalmente antroponímicas de la
isla de
Nos
proponemos en esta ocasión, una vez más, ampliar la información documental al
respecto, tanto escrita como oral, a fin de delimitar claramente los contornos
del estudio analítico y enfocar nítidamente la semántica de cada término
acometido a través, así lo creemos, de los vectores etnográficos, históricos y
etimológicos. Estos últimos por el detenido examen de los elementos fonéticos y
gramaticales contenidos en sus estructuras radicales. En cuanto a la
metodología nos valemos como siempre del estudio comparado con las hablas
continentales imazighen,
ya señaladas por los primeros cronistas como las fuentes originales o
primigenias del abundante paleomaterial que
afortunadamente hoy disponemos para la reconstrucción de la lengua
canario-amazigh, proceso lento pero gradual e imparable en su avance hacia el
futuro, a pesar de la diversidad dialectal presente en dichos restos léxicos.
No obstante, y en una concesión al
optimismo, observamos una cierta unicidad lingüística en todas la islas que
invita a profundizar aún más y establecer un conjunto mínimo de voces comunes,
al margen de la diferenciación territorial en consonancia con los grupos
poblacionales y las distintas procedencias desde nuestra área continental.
Incluimos también una pequeña muestra de vocabulario canario-amazigh extraído
de nuestro estudio. Por lo menos así lo intentamos, con un resultado que los
lectores juzgarán según la elaboración propuesta en cada caso.
Abreviaturas: AN (Antropónimo) ; TOP (Topónimo) ; BEN (
.- Agalaf. (AN) (BEN). Niño de 10 años vendido como esclavo en
Valencia, el 28 de
junio de 1494 (F.Osorio,
2003). La procedencia palmera se
atestigua a través de A.Rumeu de Armas (1975)
al citar los
nombres
de 42 esclavos, varones y hombres, según recoge V.
Cortés
(1955).
La
etimología se asocia a la raíz (GH-L-F)
del Rif Central (de
antigua
adscripción dialectal “soussi” del sur de Marruecos
por
antiguas
migraciones anteriores al Islam), a través del nombre
de
acción “aghulef”
=“ser, estar o ponerse triste” (Fr.E.Ibáñez,
1959). El sonido velar, fricativo, sonoro“gh”> palato-velar “g”.
El
nombrete indicaba en la sociedad canaria las características
físicas
y morales o estados anímicos determinados.
.- Aguaboregue (AN)
(GO) Personaje gomero, jefe del bando de Agana,
situado al
noroeste de la isla, actualmente la totalidad del municipio de
Vallehermoso y una pequeña parte de Valle Gran Rey y Agulo.
Citado
por L.Torriani (en F.Osorio,
2003).
La voz isleña procede del primario “ăbáraġ (pl:iberaġen)
(B-R-Ġ) en
el dialecto tuareg del Ahaggar
= “hecho de
jactarse”. La forma plural “iberaġen” nos conduce a la
solución “a-wa-iberaġen” = “este el que (es de los que) se
jactan
o jactanciosos” (proununciar: “auaiberaguen”),
en donde
la
partícula “a” es el pronombre
indefinido “el que” y “wa”
el
demostrativo singular masculino “este”. Se
observa la conver-
sión labio-velar “wa>gua” y el apócope de la “n”
final, ade-
más del
cambio vocálico en la castellanización del término.
Es
probable que el antropónimo se justifique por vincularse
con
Vallehermoso, grafiada
también como Eterno y Tirno (F.Pérez,
1995).
Del verbo “rnu, ernu”=
“vencer, ganar” (dialecto tuareg
Ahaggar, Mr.Central, Kb) deriva “ti-rnu”o “ti-ernu” =la (tierra)
de
vencer”, en relación a una posible victoria gomera sobre los
españoles. J.F. Navarro (1993) apunta a la
unión estratégica de
los bandos de Orone
y Argana en su lucha contra los europeos
en
1488, en el transcurso de la rebelión de los gomeros. La
circunstancia de que el lugar de la batalla se ubicara en Agana
nos
sugiere el hecho de “jactarse” de la victoria por parte de
sus
guerreros.
.- Aguacencio
(AN) (BEN)
Aguacensio. (TOP) (BEN) Según F. Osorio (2003) el antropónimo
responde a un
personaje palmero que vivía en un frondoso barranco que hoy
recibe
su nombre (de M. S. Hernandez, 1977). La tradición
oral
recoge en la
actualidad el barranco de Aguacensio.
J. de
Abreu Galindo (Ed.1977) registra el antropónimo
“Agacensie” como uno de los tres gobernantes de Tedote.
En el
dialecto tuareg del Ahaggar
se documenta el radical (N-
S) bajo
la forma del sustantivo masculino “ăsensu (pl: isensa)
= “tumba, restos mortales, santuario
protegido” (Ch.Foucauld,
1951).
La restitución analítica apunta a la formulación
compuesta “-a-wa-asensu” =”este (lugar) lo que (es de) la
tumba”, en donde la partícula “a” inicial representa el
pronombre determinado “lo que” en el mismo dialecto. En la
posterior castellanización se observa la frecuente conversión
labio-velar “wa>gua”.
Junto
a sus hermanos Tinisuaga y Bentacayse
formaba la terna
que gobernaba el cantón de Tedote en la época precolonial
(E.Martin, 1992). J.de Abreu nos
refiere: “Estos tres hermanos
estando en las faldas de un barranco que en
este término de
Tedote está…(..) ármose arriba en
la cumbre gran cerrazón
de
aguaceros y vino el barranco tan crecido, que se llevó
todos aquellos palmeros y perecieron; y
por muerte de
Agacencio se llama el barranco de Agacencio.
Y de todos no
escapó
sino solo Ventacayçe…”
Del
testimonio de Abreu se infiere que el lugar podría ser el
que
albergara la tumba de Aguacencio, lo que explicaría que
encontraran su cádaver y que allí mismo fuera
enterrado
como
correspondía a su rango. Para la posteridad el nombrete
Aguacensio, aplicado a un individuo, serviría para
identificarlo como “el de la
tumba” o el que allí está
enterrado. Existen paralelos en otras islas como Mahan,
en
Fuerteventura (“mhan”= el de los restos
mortales, lo borrado)
y Emotio, en Candelaria, Tenerife (“amettin”
=”el muerto”)
Es
posible que el otro hermano Tinisuaga fuera
arrastrado
por la
corriente y alejado su cádaver del lugar. No así
Bentacayse, que quedó enganchado en un árbol y fue el único
que
salvó la vida. En la zona próxima a la cabecera del
barranco existe el topónimo “
.- Aguacoromos (AN)
(GO) A nuestro juicio, como luego
veremos en la etimología,
la
voz Aguacoromos
es la auténtica, procedente del primario
amazigh. L.Torriani (Ed.1978) recoge:
“Entre estos
isleños hubo hombres valientes y de grandísimas
fuerzas, como Igalgan,
Aguabanahizan, (…) Aguacoromos;
y,
por haber fallecido en la guerra, sus nombres quedaron
entre sus
descendientes, como de personas dignas de ser
imitadas y celebradas”.
En el
dialecto tuareg del Ahaggar
se atestigua el sustantivo
masc. sing. “akûrmis” = (lit: “pequeño
fragmento sólido y
seco
de cualquier cuerpo” ), “trozo”, “pedazo”, (K-R-M-S)
(Ch Foucauld, 1951).
La
propuesta resulta fácilmente de la composición “a-wa-
kûrmis” = “este
que (es) pequeño fragmento sólido “, de
evolución posterior a “aguacoromos” por conversión labio-
velar
“wa>gua”.
Entre
las poblaciones imazighen continentales se utiliza
con
mucha frecuencia la metáfora en el lenguaje.
Así, al designar
objetos, accidentes geográficos o personas se suelen asimilar
a los
significados más apropiados a su naturaleza. En este ca-
so,
es posible que se quisiera señalar la naturaleza física ro-
busta de un personaje fuerte y de pequeña estatura.
Figurativamente: “el pequeño fortachón” y, por ende, valiente
y
luchador; “pedazo” de hombre.
.- Alen, Olen (TOP) (BEN) La voz Alen es un barrancoy caserío en San Andrés
y
Los Alenes (TOP)
(TF) Sauces, mientras que Olen se asocia a un manantial en
Mirca, (Santa Cruz de
la
tradición oral de Tenerife registra Los Alenes, en San Juan
de
En los dialectos tachelhit
(sur) y Ayt-Merghad
(sureste) de
Marruecos, así como
entre los At-Mangellat de
documenta el sustantivo plural “allen” (pronunc: “al-len) =
“ojos” (L-N) (J.M.Dallet,
1982).
En
este caso se refiere metafóricamente a los “ojos del agua”
o
nacientes de agua. Los sauces son plantas arbustivas que
crecen junto a cursos de agua o terrenos
húmedos.
.- Anainun (TOP) (TF)
Corresponde al Roque de los Guirres, en Adeje (B.Alfonso
I,
1991),
según Data de 1566.
En el
dialecto tuareg del Ahaggar
se documenta el sustantivo
masc.“anaina (pl: inainan)”
(N) =”campana” (Ch.Foucauld,
1951). Con bastante fiabilidad podemos restituir la voz isleña
al
plural “inainan”
=”campanas”, del que derivaría posterior-
mente
>anainun,
por simples cambios en el vocalismo anteri-
or y posterior.
Es
muy posible que se trate de una zona de litófonos,
usados
por
los guanches para comunicarse y enviar mensajes de todo
tipo, incluidos
los de tipo funerario.
.- Arona (TOP)
(TF) Pueblo en el sur de la
isla (B.Alfonso, I, 1991). El mismo au-
tor señala que en
cumentos relativos a Arona de mediados del s.XVI.
La
adscripción amazigh se atestigua a través de los sustanti-
vos masculinos “ânu (pl: ûnân) =”pozo”,(N), en el
dialecto
tuareg del Ahaggar (Ch.Foucauld, 1951) y “anu (pl: una),
también ”pozo”, en el dialecto tachelhit del
sur de Marruecos
(E.Laoust, 1936).
Cualquiera de los dos plurales nos restituyen a las formas
primarias: “ar ûnân” o “ar una” = “el (lugar) de los pozos”,
en
donde se documenta la partícula tahaggart de
pertenencia
o
procedencia “ar”= “el de”.
Antaño fue zona de abundantes puntos de agua que surtían a
las
poblaciones cercanas. La toponimia registra Los Eres o
Los Pozos, en la costa.
.- Azuquahe (AN)
(BEN) Personaje palmero, uno de los
dos jefes del cantón de
Azuaje (TOP) (TAM) Ahenguareme (F.Osorio, 2003) Existen las variantes
Azuguahe (de S.Berthelot),
Azuquahe, Azuquaje (de
L.Torriani). El barranco de Azuaje, Azuage (de A.Rixo) o
Asuage (de Marin de
Cubas) se ubica en el municipio de
Firgas.
La
voz antroponímica resulta del primario adjetival
“azeggwagh”
(Z-G-GH) vigente en los dialectos del
Marruecos Central (Taïfi,
1991) y At-Mangellat (J.M.
Dallet, 1982) de
Se
observan en la evolución fonética posterior, como datos
más
relevantes, el paso de la vocal “e” anterior, semicerrada,
al
sonido “o>u” castellano, documentado en el sistema
heptavocálico tuareg (K.G. Prasse,1972), así como el
cambio
de
la consonante oclusiva palatal sonora “g” a la también
oclusiva uvular sorda “q” y la
paragoge de una “e” en el
proceso de castellanización.
En
relación al topónimo Azuaje o Azuage, se constata el
paso
desde el primario Azeggwagh, por acomodación inver-
sa del radical “gg(w)” a la
semiconsonante doble “w” por
cambio articulatorio tensional, es decir, el
proceso inverso al
cambio original “ww > gg(w)”,
por lo que la formulación
sería:“azeggwagh>azewwagh>azeuuaj>azuaje”, práctica-
mente una contracción fonética al castellanizarse el término.
Una
parte de la población palmera se caracterizaba-y se
caracteriza- por el color rojizo-moreno de la piel. Por otra
parte, las tierras rojizas ferruginosas del barranco Azuaje
justifican plenamente su traducción.
.- Beneharo (AN) (TF) Nombre propio masculino. Mencey de Anaga en 1494 (B.
Alfonso I, 1991), hijo de Beneharo
I, que heredó el reino
de
su padre Tinerfe el Grande. También fue conocido como
Beneharo II , enloqueciendo durante un tiempo antes de la
incoporación definitiva de la isla a la corona española.
La
etimología se asocia al verbo “ahwar” (H-W-R) =”
(pronuciar: “ajuar”) preceder, ir delante, pasar delante”,
vigente entre las poblaciones tuaregs del Ahaggar, Tassili n
Ajjer y Taitoq, a su vez
procedente de la voz originaria
“azwar” (Z-W-R)
con el mismo significado (de ahí surge
“amezwaru”=“el primero”, en el Mar. Central (Taïfi, 1991).
La
partícula “am” de “amezwaru”
es el prefijo masculino re-
lativo a la acción del verbo. Debemos tener en cuenta que
el
fonema “z” original sufre un gradual proceso evolutivo que
comienza con la “z” y termina con la “h” tuareg,
del siguien-
te modo:
z>ž>š=sh>j>h (K.G.Prasse,
1969).
La
restitución analítica del antropónimo isleño sería: “wi-n-
ahwaru” =” el (hijo) del primero”, siendo “ahwaru” el de-
verbal m.
sing. de “ahwar”.
El
proceso gradual por el que se llega a la forma castellana
Beneharo se resuelve perfectamente por la
ya conocida evo-
lución del determinante (presente en muchos casos de las
islas: Bencomo, Bentacaize, Bentaiga, etc..) así expresada:
“win>uin>vin>ben,
por error de grafía al transcribir la anti-
gua “u” castellana en los documentos de la época por una
“v”,
y esta a su vez por una “b”, por vicio ortográfico.
Resulta clara la traducción puesto que se trata del “hijo del
primero” o “del que va primero”, es decir, del mencey. Se
designaba con este título
genérico a los sucesores o hijos:
Beneharo II, hijo de Beneharo I, y este a su vez hijo de
Tinerfe. Curiosamente, no sólo en Anaga
se adoptó esta
denominación. En la zona Taoro se constata el
antropónimo
Tinguaro, como más adelante veremos, y en Güímar
el topó-
nimo
Cueva de Chinguaro, ambas voces de idéntica raíz.
.- Bentacaize (AN)
(BEN) Señor del cantón de Tedote junto a sus hermanos Agacencio
y Tinisuaga (F.Osorio, 2003). La
voz Bentacaize es citada
por
L.Torriani (Ed.1978). Otras
variantes son Ventacayçe,
Bentacayce y Bentacayse.
Nuestra
hipótesis etimológica la podemos asociar al verbo
“akz”
=”reconocer, distinguir, identificar” (K-Z), vigente
en
el Marruecos Central (Taïfi, 1991). De esta raíz
verbal se
obtiene la forma derivada “ttyakaz” =” ser reconocido, ser
identificado”. El primario amazigh se infiere a través de la
formulación
“wi-n-ttyakaz”=(lit: “el de ser reconocido”) o
“el que es reconocido”, siendo “wi”, el pronombre
demos-
trativo sing. y plural “el” o “los”(MR.Central)
y “n” la pre-
posición panamazigh
de pertenencia “de”, formando el de-
terminante fusionado “win” = “el de”.
La evolución
fonética podría responder a : “winttyakaz >
winttakyaz>wintakayz>bentacayz(e), por metátesis re-
gresiva por deslizamiento del grupo “ya” que deviene en
“ay”, y por añadido de la “e” final al castellanizarse, aunque
este último de dudosa formación. No descartamos por tanto
la forma
pluralizada “wi-n-ttyakazen”
(lit: ”el de los reco-
nocidos” o “el de los que son reconocidos”), más
acorde
con la morfología fónica del vocablo palmero:
>”winttakyazen>wintakayzen>wintakayze, por apócope
de
la “n” final.
J.
de Abreu Galindo refiere que sólo Ventacayçe escapó
de
una crecida del barranco de Aguacencio, en la
que murieron
sus dos hermanos Tinisuaga y
Agacencio. Consecuencia del
arrastre del agua quedó sujeto de un árbol por un muslo al
que se le hincó un garrancho.
Pasada la furia del agua lo
fueron
a buscar y lo hallaron bien asido con las manos “y
aunque vivió, quedó cojo de aquella
pierna por donde que-
dó trabado del árbol” (Ed.1977:268). Parece evidente
que por esta característica o defecto físico que lo identi-
ficaba, y por el cual se reconocía fácilmente al personaje
más célebre de Tedote,
permaneciera para siempre en la
memoria popular con este nombrete.
.- Bona
(TOP) (BEN)
Abona (TOP) (TF)
de Barlovento, en el noreste de
y
pozos. En Tenerife, el menceyato de Abona fue uno de
los nueve en que estaba dividida la isla. Actualmente
esta
denominación se aplica a los ayuntamientos sureños de
San
Miguel y Granadilla.
El primario se sustenta en el adjetival
de la zona central de
Marruecos, “buna”
(BN) (lit:”ser bueno, estar bien, ser bel-
lo, tener cualidades) (Taïfi,
1991)
En el caso de Tenerife sería: “a buna” =”lo que es bueno”.
Se aprecia claramente la referencia a la presencia de
agua
en las correspondientes tierras de las dos zonas,
aptas para
los pastos y la agricultura. En Tenerife concretamente pen-
samos que fuera el barranco del Río y las fuentes de agua
de
los altos de San Miguel, entre otros, los que
explicarían la
génesis del topónimo, en contraste con las tierras
áridas del
resto del menceyato.
- Bronco, Brunco, Abrunco (TOP) (TF) La tradición oral de Tenerife refiere El
Abrante (TOP) (TF) Camino del Brunco, en
Abrante (TOP) (GO) Bronco, en
Taburienta (TOP)(BEN) Hoya de Abrunco, en
el
risco Abrante,
risco en Agulo. En
Taburienta,
llano dentro de
según J.de Abreu Galindo). En Tenerife, la
memoria popu-
lar registra Abrante, en el litoral de San Andrés, el Roque
Brunco, en Guía
de Isora (F.Osorio, 2003) y Hoya Brunco
En el dialecto kabilio de los At-Mangellat se atestigua el
sustantivo masc. sing.”abrun” (B-R-N) =” hoyo (u hoya)
de
agua sucia” (con materiales de arrastre); charco”.
La
forma diminutiva y feminizada es “tabrunt (pl:
tibrunin”)(pronunc:“zabrunz”) =”la charcada”;“el pequeño
charco”.
Para explicar la formación de las voces canarias a
partir del primario amazigh es preciso tener en cuenta una
serie de consideraciones fonéticas:
a)
En la lengua tamazight se produce una contracción de la
extensión silábica que conduce a una dicción rápida, lo que
explicaría las numerosas
deformaciones castellanizadas a
partir de los restos paleolingüísticos
canarios. En este caso
la
voz “tabrunt > zabrunz”,
pronunciada “tbrunt> zbrunz”
en
el dialecto kabilio, se convertiría en “abrunz” y “brunz”
en
algunos casos de Tenerife y en “abrunt>abrant” en otros
de la misma isla
y en otras islas dependiendo, en nuestro
criterio, del grupo berberófono poblacional.
En los dos
casos se observa la aféresis de la “t” inicial.
b)
Únicamente en los dialectos kabilio y rifeño
nororiental
central (senhayi) se produce el paso fonético
“t >z (“t den-
tal fricativa sorda) (Méth.Tizi-wwucen, 1987; E.Ibáñez,