La tolerada
explotación infantil
Justo Fernández
Rodríguez
El día 8 de junio, como en otras
ocasiones, recibí el comunicado de
Millones de niños y niñas realizan trabajos que los privan de la educación, la
salud, el tiempo de ocio y las libertades elementales. Una buena parte están
expuestos a las peores formas de explotación infantil, esclavitud, trabajos
peligrosos, tráfico de drogas, prostitución o conflictos bélicos.
246 millones de niños y niñas, en todo el mundo, se ven obligados a trabajar
para subsistir o mantener a sus familias en Asia, América, África y, en mucha
menor medida, en una buena parte de Europa. Desnutridos, enfermos, prostituidos
o esclavizados, trabajan la mayor parte del día, privados de los más
elementales derechos reconocidos hace cincuenta años por
Alrededor de 171 millones de niños, con edades entre los cinco y los catorce
años, lo hacen en situaciones o condiciones de peligro, minas, manipulación de
productos químicos, manejando maquinaria peligrosa o pesticidas en la
agricultura. El trabajo agrícola es uno de los más peligrosos para los niños.
Están expuestos a los mismos riesgos que los adultos, pero sus cuerpos y mentes
aún están en proceso de desarrollo y no tienen la misma experiencia laboral.
Muchos comienzan a los cinco años. Hay zonas rurales donde el 20% de los
trabajadores infantiles tienen menos de diez años.
En los últimos años, dos millones de niños y niñas han muerto como consecuencia
directa de conflictos armados. Al menos seis millones se han quedado
incapacitados como consecuencia de su intervención en guerras. Más de un millón
son huérfanos o se han visto separados de sus familiares. 300.000 niños y niñas
soldados, utilizados como combatientes, avanzadillas, porteadores, cocineros o
como esclavos sexuales, participan en más de treinta conflictos armados. Cada
año las minas terrestres matan o mutilan alrededor de 10.000 menores de edad.
Muchos son reclutados a la fuerza o secuestrados, otros se alistan para huir de
la pobreza, el maltrato o para vengar la violencia de que han sido víctimas,
ellos o sus familias. En 2002 entró en vigor el protocolo sobre la
participación de niños en conflictos armados, que exige que se eleve a 18 años
la edad mínima para ser movilizados. El cumplimiento del citado protocolo no
puede calificarse de éxito.
Durante los conflictos armados, las mujeres y las niñas están expuestas a
sufrir violaciones, explotación, mutilaciones o humillaciones sexuales o trata
de personas, que se ha convertido en una táctica utilizada por todas las
fuerzas implicadas en los conflictos. Millones de niñas trabajan en el servicio
doméstico no remunerado. Muchas otras (1,2 millones) son víctimas de tráfico de
menores; obligadas a trabajar en condiciones de servidumbre, cercanas a la
esclavitud (5,7 millones); otras, presionadas para ejercer la prostitución o
trabajar en pornografía (1,8 millones).
La ablación o mutilación genital femenina, constituye una violación fundamental
de los derechos de las niñas, pese a que continúa siendo un servicio muy
valorado y bien remunerado en África, donde ha afectado a más de cien millones
de mujeres. La mayor parte de las niñas que han sido víctimas de esta práctica
viven en 28 países africanos. Aumentan los casos en algunos países de Asia y
Australia, Canadá y EE.UU., principalmente entre emigrantes procedentes de
África. La trata de personas afecta a niñas de tan sólo trece años,
procedentes, principalmente, de Asia y Europa del Este, que son enviadas a
otros países como novias a la carta. Los niños y niñas de Togo, Mali,
Burkina Faso y Ghana son exportados a Nigeria, Costa de Marfil, Gabón y
Camerún para su posterior traslado a Oriente Medio y Europa.
La asociación del turismo exótico a la explotación sexual de menores ha tenido
un crecimiento vertiginoso. Sondeos fiables indican que alrededor del 35% de
los denominados trabajadores del sexo de la zona del Mekong, en el Sudeste
asiático, tienen entre 12 y 17 años. En México, existen más de 16.000 niños y
niñas que ejercen la prostitución, sobre todo en destinos turísticos. En
Lituania, alrededor del 50% de las prostitutas son menores.
En los últimos días, varios sindicatos han denunciado que varias fábricas con
licencia oficial para producir artículos para los Juegos Olímpicos de Pekín,
utilizan niños con doce años de edad, con salarios míseros y jornadas abusivas,
siete días a la semana, en condiciones inseguras e insalubres. Es de esperar
que el Comité Olímpico Internacional (COI) adopte medidas contra estas
violaciones de los derechos humanos.
En España, según