EL
CENTINELA
FÁBULA
DEL LAGARTO Y EL ÁGUILA
O
CÓMO LLAMAR INÚTILES A ESOS DISPUTADOS
QUE
DICEN REPRESENTAR
"Con aviesa intención (escribe Secundino Delgado Rodríguez defendiéndose de las
acusaciones que tuvo de las Cortes españolas hace de esto ya sus añitos) llamáronme filibustero, separatista, revolucionario. Tales
epítetos bien merece que le dé las gracias. Washintong, Bolívar, Paz, Martí, Calixto García, etc.,
fueron oprobiados con los mismo denuestos. ¿Acaso no
los envidiáis señores diputados?".
Y añade, a reglón seguido, Secundino:
"Tampoco el lagarto envidia al águila, aunque corre a morder su sombra
mientras ella vuela tranquilamente en las alturas".
P.d.: A buen
entendedor no amanece más temprano
Jose Almeida Afonso
ARTEVIRGO.